Los reporterillos de Astrolabio Diario Digital echamos un vistazo al pasado y en esta sección le presentamos uno de nuestros hallazgos:

El estrés puede poner de malas, y si se corre la mala suerte de provocar una reacción endemoniada en un estresado, los riesgos siempre han son altos. Un ejemplo está en la nota del sábado 7 de octubre de 1967 en El Sol de San Luis:

Energúmeno Rielero Tumbó las Muelas a un Joven Individuo

A puñetazos y puntapiés aprovechado ferrocarrilero le tumbó dos muelas al joven de 21 años de edad Frumencio Peña Sánchez, por el hecho de que “le caía mal”. El lesionado compareció ante el Ministerio Público en turno a denunciar los hechos.

Dijo que ayer por la mañana había ido a despedir a unos familiares a la estación del ferrocarril y dentro de los andenes el rielero Pedro Méndez Tovar le dijo desde un furgón que lo esperara, que enseguida regresaba.

Añadió luego que él pensó que lo llamaría para alguna cosa de importancia, sólo que cuando Pedro llegó momentos después, a la voz de que “no me andes vacilando” le dio de puñetazos en presencia de varias personas que ahí se encontraban.

Que el agresor, explicó, luego de su “hazaña”, se dio a la fuga subiéndose en un tren que en esos momentos salía, por lo que fue inútil toda intención de aprehenderlo.

El lesionado señaló que a consecuencia de la golpiza le tuvieron que ser extraídas dos muelas; presentaba además lesiones contusas en la cara y diferentes partes del cuerpo que fueron necesarias atenderle medicamente.