Por Victoriano Martínez

Si quieres que algo no funcione, crea una comisión.

Algunos atribuyen la frase a Napoleón, pero hay otros que la consideran de Juan Domingo Perón.

El origen de la autoría sobra, no importa saber si es francesa o argentina, cuando lo que se ve es que las comisiones en San Luis Potosí parecen empeñadas en darle toda la razón a ese pronunciamiento.

Tres casos ya presentan un estado crítico, que raya en el cinismo: las comisiones Estatal de Garantía de Acceso a la Información Pública (CEGAIP), Estatal de Derechos Humanos (CEDH), la Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas.

El pasado 6 de agosto, la juez Primera de Distrito notificó a Ángel Sánchez Soto una resolución con la que ordena a la Comisión Estatal de Derechos Humanos resolver una queja que él presentó en 2014 por actos ocurridos en diciembre de 2013. Han pasado casi seis años.

Es el más reciente caso en el que la CEDH se ve presionada por instancias diferentes a atender casos de víctimas que se sienten poco apoyadas por la comisión que fue creada para defender sus derechos humanos.

El propio Sánchez Soto se vio obligado a tramitar un amparo, que se le concedió, para ser reconocido como víctima dentro de un expediente penal por un asalto cometido en la casa de su familia.

Pero él no es el único que ha tenido que pelear jurídicamente por ese reconocimiento. El número de casos se desconoce porque en su mayoría prefieren no hacerlo público. Ser víctima no es motivo de orgullo.

Aun así, la mañana de este miércoles un grupo de víctimas salió a la calle e inició un plantón frente a la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas (CEEAV) porque los revictimiza, los maltrata y no los atiente.

Comenzaron pocos y seguramente pocos se mantendrán en el plantón. No es fácil exhibirse como víctimas, sobre todo ante autoridades que cada día que pasa sin garantizarles el respeto a sus derechos lesiona aún más su dignidad, y les infunde temor.

Entre las víctimas en plantón, Griselda Haro cuenta cómo, en lugar de apoyarlas contra el despojo violento y destrucción de su negocio e intento de despojarlos de su vivienda, personal de la CEEAV ahora litiga a favor de la empresa American Industries (AI) para crearles delitos a ella y a su familia.

El caso de Oscar Candelas, quien ocupaba el cargo de delegado de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas y al mismo tiempo litigaba contra los afectados de Noria de San José y en defensa del asesino de un joven en Laguna de San Vicente (que son los casos que se conocen) es parte del antecedente que padecen Haro y su familia, con Julio César García Meléndez como defensor de AI.

Claros ejemplos a cargo de la CEEAV sobre la forma en que se pervierten las comisiones, y los juegos en los que incurren quienes forman parte de ellas. Esa es una de las razones por las que Guillermo López Vargas señala por asociación delictuosa a María del Rosario Torres Mata, candidata a presidir la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV).

El plantón iniciado este miércoles frente al 450 de la calle de Rayón, entre 5 de Mayo y Zaragoza, es el resultado no sólo de que las comisiones no funcionan, sino de que además de no funcionar están integradas por personas que trabajan en contra de aquellos a quienes deben garantizar sus derechos.

La CEGAIP deja de resolver las quejas de quienes reclaman poder acceder a información pública y bloquea que recurran al INAI como segunda instancia (Ver Caja Negra del 13 de agosto de 2019).

Los quejosos ante la CEDH se ven obligados a recurrir a la CNDH y hasta a jueces federales para que sus casos avancen.

Y en la CEEAV, en lugar de asumir una defensa firme de las víctimas, se les vuelve víctimas de una tramitología interminable, con vueltas frecuentes a sus oficinas y, en los casos extremos, se vuelven defensores de los victimarios.

En San Luis Potosí la frase de Perón o de Napoleón se quedó corta: Si quieres que algo no funcione, crea una comisión… que lo eche a perder todavía más.