Soledad y Villa de Pozos ya depositan su basura en el Cipres; convenios siguen en proceso

María Ruiz

Los municipios de Soledad de Graciano Sánchez y Villa de Pozos ya depositan sus residuos sólidos urbanos en el Centro Integral de Procesamiento de Residuos (Cipres), operado por Red Ambiental en San Luis Potosí, aunque los convenios formales para regularizar este esquema todavía están en proceso de negociación, informó Horacio Guerra Marroquín, presidente del Consejo de Administración y director general de la empresa.

El directivo explicó que la incorporación de ambos municipios ocurrió luego de que enfrentaran dificultades para contar con un sitio de disposición final que cumpliera con la normativa ambiental. En el caso de Soledad, señaló que el Ayuntamiento de San Luis Potosí autorizó el uso de las instalaciones, mientras que para Villa de Pozos también se habilitó el servicio.

“De la mano con el alcalde Enrique Galindo, que nos autorizó”, declaró Guerra Marroquín.

El empresario precisó que la relación contractual con Soledad se establecería directamente entre ese ayuntamiento y Red Ambiental, mientras continúan las gestiones para formalizar los acuerdos entre los gobiernos municipales involucrados.

“Lo importante para nosotros era resolver el problema”, sostuvo.

Guerra Marroquín indicó que, por instrucción del alcalde capitalino, Enrique Galindo Ceballos, se priorizó resolver la disposición de los residuos antes de concluir los trámites administrativos. Aseguró que, mientras se formalizan los acuerdos, los desechos de ambos municipios se depositan en el centro bajo las condiciones que, afirmó, cumplen con la normativa.

En cuanto al volumen de basura, el director de Red Ambiental no desglosó la cantidad correspondiente a Villa de Pozos, aunque estimó que Soledad deposita entre 300 y 350 toneladas diarias.

“Al lado de las casi mil que tira la capital”, señaló.

El directivo añadió que la disponibilidad de terrenos alrededor del Cipres permitiría mantener la operación durante varias décadas. Según dijo, la empresa ha adquirido predios aledaños para ampliar la reserva territorial y estimó una vida útil de alrededor de 70 años considerando el volumen referido.

Respecto al funcionamiento del sitio, explicó que la disposición de los residuos se realiza en celdas impermeabilizadas con geomembranas, diseñadas para evitar que los líquidos producidos por la descomposición de la basura, conocidos como lixiviados, se filtren al subsuelo y alcancen los mantos acuíferos. También señaló que el manejo busca controlar las emisiones de metano generadas por los desechos.

En contraste, aclaró que el tiradero de Peñasco ya no funciona como sitio de disposición final, sino como estación de transferencia desde la cual los residuos son trasladados al Cipres.