Surge manga de langosta en cuatro municipios de SLP

Desiree Madrid

Una manga de langosta apareció en la zona de la Sierrita y ya fue ubicada en Santa Catarina, Lagunillas, parte de Tamasopo y Rayón. El reporte inicial llegó por habitantes de las comunidades y, tras la revisión de Sanidad Vegetal, se confirmó que no era un avistamiento aislado, sino una concentración importante de insectos.

Jorge Luis Díaz Salinas, titular de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Recursos Hidráulicos, explicó:

“Empezaron los reportes; empezó a ir gente de Sanidad Vegetal, vimos que sí era una manga, y una manga muy importante, de langosta”.

El problema, dijo, está siendo atendido, pero la magnitud de la movilización obliga a buscar recursos extra para sostener las labores de control.

Hasta ahora se calculan alrededor de 70 hectáreas afectadas. Aunque la cifra puede parecer reducida a nivel regional:

“Para una persona que tiene una hectárea y se le acabe toda su hectárea, pues es mucho”.

La langosta no distingue entre cultivos comerciales y potreros. Puede atacar caña, cítricos, cereales, pastos y prácticamente la vegetación que encuentre a su paso; por eso preocupa particularmente a las zonas agrícolas y ganaderas de estos municipios.

El riesgo principal no es únicamente el daño ya observado, sino que la manga salga de la franja serrana y se disperse. “Son mangas que si no las atendemos se pueden convertir en algo de dañar, no sé, 4 mil, 5 mil hectáreas”, advirtió el secretario.

En la zona ya se han desplegado brigadas para ubicar y combatir el movimiento de los insectos. También se utilizan vehículos y drones para seguir a la manga durante el día y aplicar fumigación por la noche, cuando los insectos permanecen posados y son más fáciles de localizar.

La aparición de la langosta se suma a otro frente que sigue abierto en la Huasteca: el gusano barrenador del ganado. En agosto se reportaban al menos mil casos en animales de San Luis Potosí, con mayor incidencia identificada en municipios de la Huasteca y de la Zona Media; como parte de la estrategia, se han liberado moscas estériles para reducir la reproducción de la plaga.

Son problemas distintos (uno golpea cultivos y pastizales, el otro provoca infestaciones en heridas de animales), pero ambos elevan los costos y la vigilancia para quienes viven del campo. Por ahora, la urgencia con la langosta es frenarla antes de que pase de un foco concentrado en cuatro municipios a una afectación de miles de hectáreas.