Astrolabio

Por Victoriano Martínez

Si algo ha caracterizado al sexenio en sus primeros tres meses son los matices con que frecuentemente se mueven las acciones gubernamentales, entre absurdas y contradictorias. Quizá por eso en la excesiva promoción en medios del Festival de Invierno se le colocó un discreto eslogan: San Luis Potosí surrealista.

El Festival de Invierno se anunció del 5 de diciembre de 2021 al 5 de enero de 2022. No alcanzó para llegar al Día de Reyes, por lo que quedó descartada la posibilidad de que los potosinos pudieran disfrutar de una exquisita rosca que fuera la más grande del mundo. “¡Pensemos en grande!”, suele escribir en sus post de Facebook el gobernador.

En los hechos, lo fuerte del Festival se dio entre el 13 y el 20 de diciembre, con las presentaciones de bandas y cantantes gruperos que acompañó el gobernador Ricardo Gallardo Cardona por todo el Estado. Concentraciones masivas que sin duda sembraron lo que hoy el secretario de Salud, Daniel Acosta Díaz de León, perfila como cosecha: indicios de un cuarto brote de COVID-19.

Gallardo Cardona prácticamente ha guardado silencio en torno al Festival de Invierno. Lo que le interesaba ya pasó, y hoy sólo se invita a la población a disfrutar de la Villa Navideña, cono invertido con disfraz de árbol de Navidad incluido, y la pista de hielo en la Plaza de los Fundadores. Los motivos e invitaciones para aglomeraciones siguen.

Una señal contradictoria –surrealista– ante la preocupación manifestada muy a destiempo por parte del titular de los Servicios de Salud en el Estado que, al revelar que se está a muy pocos puntos de volver al semáforo epidemiológico Amarillo hace un tácito reconocimiento de los efectos pandémicos de las concentraciones promovidas por su superior.

Surrealista resulta la expresión de Díaz de León cuando señala que existe el riesgo de que los casos de COVID-19 aumenten en los próximos días “si la población no colabora”.

Del 13 al 20 de diciembre la población fue bastante colaborativa para asistir a las presentaciones musicales y el reparto de cobijas y regalos, y hay que recordar que los efectos pandémicos se comienzan a notar en las dos semanas siguientes, es decir, el aumento que se dé en los próximos días en los casos de COVID-19 ya está sembrado.

Tanto se le invitó a esa colaboración, que Gallardo Cardona acompañado por Julión Álvarez retó a la población de esta ciudad a superar el lleno a reventar de la presentación del cantante en Ciudad Valles.

Todo el mundo nos hemos olvidado de las medidas de protección”. Dicho por el secretario de Salud no podría ocurrir más que en un San Luis Potosí surrealista.

De poco sirvieron voces como la del arzobispo Jesús Carlos Cabrero Romero y su petición “no nos expongan”, o la advertencia hecha por el especialista de la UASLP Andreu Comas García sobre los riesgos que presenta la variante ómicron del virus.

¿Cómo se pretende ahora frenar la inercia de movilidad que se generó a partir del Festival de Invierno tan promocionado por la propia autoridad para salir a festejar como nunca, incluso contra la forma de festejar en tiempos previos a la pandemia?

Difícilmente puede bastar con pedir a la población que ponga atención en la situación actual de los países europeos, y que piensen en la situación que vivirá el estado el próximo mes sin gran cargar parte de la responsabilidad por ser los principales promotores de las aglomeraciones de los últimos días y haber olvidado, como “todo el mundo”, las medidas sanitarias.

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