Antonio González Vázquez

Inició el primer mes de la segunda parte del sexenio y el primer mes de las nuevas administraciones municipales. La crónica de ejecutados que mes con mes relata este diario digital, demuestra que nada cambia; se van unos alcaldes y entran otros, pero el panorama de violencia es el mismo, de modo especial en la capital donde sigue presentándose el mayor número de homicidios.

A eso de las once de la noche del día 28 de septiembre, en la comunidad de Peñasco un hombre de unos 35 años de edad fue abatido con tres disparos de arma de alto poder. Los proyectiles le dieron en el pecho y se desplomó en la calle Los Pinos.

En el amanecer del día 29 de septiembre, en un lote convertido en basurero en la colonia Tercera Chica se descubrió el cuerpo desmembrado de un hombre. Estaba envuelto en una cobija. En ese baldío de la calle Prolongación 20 de Noviembre, vecinos de la colonia entraron en pánico al ver miembros humanos en la cobija mortuoria. Avisaron a la policía que habían visto al menos el torso y el brazo de la persona.

El día 29 de septiembre causó un proverbial asombro teñido de terror: en distintos predios del municipio de Ciudad del Maíz, fueron descubiertas dos fosas clandestinas con cinco cuerpos. San Luis forma parte del mapa de narcofosas de la nación.

Se confirmó el hallazgo de tres cuerpos en un lugar conocido como Paso de Carreta, a un costado de la carretera Ciudad del Maíz- Cárdenas, y a unos metros de ésta, por un camino de terracería, los agentes tuvieron a la vista tres pozos de drenaje y un registro; en el interior de uno de ellos se encontraba un cuerpo sin vida de un masculino y en otro había dos hombres más. En la zona se recolectaron varios casquillos percutidos y otros indicios importantes.

El otro punto fue localizado cerca del rancho conocido como Santa Teresa, ubicado en las cercanías de la salida de Ciudad del Maíz a El Naranjo, donde se tuvo a la vista una construcción de ladrillo en obra negra, recolectando en ese lugar varios casquillos y prendas de vestir.

Mientras que a 50 metros de dicha construcción, se encontró un montículo de piedras donde a simple vista se veían dos cuerpos semienterrados, los cuales fueron identificados por un familiar como Francisco Javier “N” de 28 años y Pedro “N” de 18 años de edad, quienes se encontraban desaparecidos y por lo cual ya había una denuncia ante el agente del Ministerio Público.

Un  hombre fue asesinado a base de sendos viajes de navaja en su cuerpo. Dos sujetos con arma blanca lo llevaron hasta un lote abandonado en la calle de Pedro Moreno y ahí, lo atacaron; una vez abatido, lo lanzaron al fondo de un aljibe seco de donde la policía lo rescató a unos cuatro metros de profundidad. Vecinos de la zona que había escuchado gritos de auxilio llamaron a las autoridades. Los hechos, cerca de la medianoche del día 30 de septiembre en la capital del estado.

Calle Circuito Boreal en la colonia Villa Alborada. Diez de la mañana a unos 400 metros de la Comandancia Municipal. Un hombre es abatido a tiros; le dieron cinco balas en el cuerpo que se desplomó a media calle. Los asesinos iban a bordo de una motocicleta y desde ésta en movimiento lo acribillaron para luego huir.

Hacia las dos de la tarde del día 4 de octubre en el tiradero de Peñasco, un joven pepenador buscaba en los cúmulos de basura y desperdicios algo de valor que rescatar para ganarse unos centavos. Mientras hurgaba en un promontorio descubrió una maleta y al abrirla lo que encontró para su asombro fue un montón de restos humanos. Avisó a la policía que confirmó que se trataba de restos de una osamenta humana.

Apenas habían dado las ocho de la mañana cuando a un hombre de unos 40 años de edad lo ejecutaron de un disparo en el tórax. Caminaba por la calle Altamirano en el municipio de Matehuala, un sujeto lo seguía de cerca y cuando lo tuvo a tiro, lo asesinó; se dirigía a su casa, tan solo unas cuadras más adelante, pero ya no llegó.

El jueves cuatro de octubre los levantaron. Tres adolescentes circulaban en una camioneta Jeep en el municipio de Ébano cuando unos sujetos armados se los llevaron con rumbo desconocido. Por la tarde del día 5 de octubre, los encontraron. Dos estaban muertos y otro malherido. Sus cuerpos fueron abandonados entre la maleza de un predio en un camino a la comunidad de Zostepec. Los ejecutados, Benito y Jorge. Vivían en Laguna de Marland en el municipio de Ébano.

Con las primeras luces del día 10 de octubre unos vecinos de la Tercera Grande que se dirigían a trabajar, descubrieron a unos metros del tendido de vías del ferrocarril, los miembros inferiores de un ser humano. Al lugar colindante con Soledad de Graciano Sánchez llegó la policía y confirmaron que se habría tratado de los restos de una persona ejecutada y que al ser desmembrada, las extremidades inferiores desde la cintura las dejaron abandonadas en ese lugar. Los restos estaban ya pudriéndose.

Por la mañana del día 11 de octubre, a la vera de la carretera Ciudad Valles-Tampico, a la altura del kilómetro 56 fue localizado el cuerpo de un hombre ejecutado. Lo abatieron con cuatro disparos que le hirieron en distintas partes de su humanidad. El cadáver fue encontrado medio oculto entre la maleza que crece en el lugar en el municipio de Valles.

Con los primeros minutos del día 14 de octubre el terror se aposentó en Matehuala. En el Bulevar Héroes Potosinos hallaron una cabeza humana en el interior de una hielera de unicel. Estaba dentro de una bolsa negro; el cuerpo de la víctima decapitada no se encontró por ninguna parte.

Como a eso de las ocho de la mañana del día 14 de octubre descubrieron el cuerpo de una mujer cuyos restos yacían debajo de un puente en el ejido El Panalillo perteneciente a la comunidad de San Nicolás de Jassos. Vecinos de esa zona rural de la capital del estado, dieron aviso a la policía que al llegar al lugar de los hechos, atestiguaron que la víctima tras haber sido asesinada, le prendieron fuego.

Tres de la madrugada del día 15 de octubre. Comunidad La Carbonera, municipio de Matehuala. Un cuerpo abatido desplomado a la orilla de la carretera San Luis-Saltillo, le habían acertado tres disparos de arma de fuego en el cuerpo. Unos empleados de un restaurante en el paradero del Bulevar Turístico lo vieron, pero cuando eso sucedió ya estaba muerto.

Lo conocían como “Tony” y vivía en  la colonia Bustamante en el municipio de Matehuala donde fue asesinado por la noche del día 15 de octubre. Cuando murió víctima de disparos de arma de fuego, tenía 25 años de edad. Murió en el Hospital General de ese municipio apenas una hora después de haber ingresado gravemente herido.

Por la noche del día 17 de octubre, la médico dentista, Erika Muñoz Villaseñor, estaba por cerrar su consultorio en la colonia Juan Pablo, cuando ingresó un hombre que intentó cometer asalto, la doctora se opuso al robo y entonces el presunto delincuente le disparó dejándola malherida.

Al escuchar la detonación, vecinos de la calle San Bonifacio, donde se ubica el consultorio, acudieron a ver qué había ocurrido y vieron tendida en el piso a la doctora, por lo que de inmediato llamaron a los servicios de emergencia.

Al llegar al lugar los paramédicos de la Cruz Roja, la doctora ya había fallecido. También llegaron patrullas de distintas corporaciones policíacas para conocer los hechos e iniciaron la búsqueda del presunto criminal pero no lograron ubicarlo.

De acuerdo con datos de Gobierno del Estado, en lo que va del año en la entidad 49 mujeres han muerto de manera violenta.

Siendo las cuatro de la tarde menos 20 del día 18 de octubre, un hombre fue abatido cuando viajaba junto a su esposa en un taxi por la colonia Sierra Bonita. Un sujeto armado que conducía una motocicleta disparó contra el taxi y éste intentó huir. El taxista no sabía que iban por uno de sus pasajeros. Al llegar a la calle Hacienda de Bledos, el presunto agresor se emparejo con la unidad que hizo alto. El operador se bajó de inmediato y corrió, mientras que el sicario daba cuatro tiros en el cuerpo a su víctima.

Su nombre era Artemio y tenía 29 años de edad. Por la tarde del día 18 de octubre, veía pasar a la gente y los coches en la esquina de las calles Río Pánuco y Océano Atlántico de la colonia Ampliación Mirasol del municipio de Tamuín; de súbito, por el lugar pasó una camioneta pickup con dos hombres a bordo, uno de ellos, sacó su brazo por la ventana y le disparó con tal certeza que los cuatro proyectiles que disparó dieron en la humanidad de Artemio; minutos después cuando lo trasladaban a un hospital, murió.

En un lote polvoriento en la colonia El Aguaje en la capital del estado, un velador que hacía ronda de vigilancia alrededor de la empresa donde trabaja, se encontró los despojos de un cuerpo humano incinerado. Eran como las 8 de la noche del día 19 de octubre. A la víctima tras ejecutarla, le prendieron fuego que carbonizó el tórax y cabeza.

Entre los matorrales de una parcela del ejido San Francisco en el municipio de San Vicente, arrojaron los restos de un hombre que había sido ejecutado con disparo de arma de fuego en la cabeza. Muy de mañana del día 19 de octubre, unos jornaleros se percataron del cadáver y avisaron a la policía. Se trataba de un adolescente de apenas 18 años de edad.

Jonathan de solo 22 años de edad conducía su motocicleta en el centro del municipio de Cerritos. Era el mediodía del 19 de octubre, de pronto, lo alcanzó otro motociclista que sin más, le disparó para caer abatido instantáneamente.

En la colonia San Miguel del municipio de Tamazunchale, por la tarde del día 21 de octubre fue asesinada una joven de solo 18 años de edad. Sobre la calle Linda Vista de la colonia San Miguel una joven caminaba junto con su madre cuando de súbito otra mujer les salió al frente y con cuchillo en mano, la atacó, hiriéndola en el pecho, brazos y piernas. La agresora, al parecer una mujer menuda y delgada, huyó tras el ataque, mientras que la madre de la víctima pedía auxilio a los vecinos; los paramédicos llegaron al lugar de los hechos y la trasladaron al Hospital General de Zacatipán donde murió por la gravedad de las heridas recibidas.

Atardece en la colonia Satélite, es el día 23 de octubre. En un camino próximo al río Españita, a medio arroyo, hay un bulto. Se trata de un hombre de unos 25 años de edad, sus restos fueron encobijados y luego arrojado en ese lugar. Es una calle desbordante de basura a los lados, es una calle terregosa con un gran charco de agua de lluvia a unos metros. Lo habían masacrado a golpes y luego lo aniquilaron por estrangulamiento. Una ejecución más en la capital del estado.

 

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