Desiree Madrid
La falta de personal, los insumos insuficientes y los pendientes laborales llevaron a trabajadores del Hospital Central “Dr. Ignacio Morones Prieto” y del Hospital General de Soledad de Graciano Sánchez a manifestarse este lunes 12 de octubre, en protestas distintas. Trabajadores del IMSS también mantienen reclamos relacionados con las condiciones de trabajo y la atención hospitalaria en San Luis Potosí.
En el Hospital General Central, trabajadores sindicalizados se instalaron desde las primeras horas de este lunes para exigir respuestas a las autoridades. Evelia Hernández Cano, secretaria general del sindicato de trabajadores del nosocomio, señaló que el personal enfrenta cuatro problemas principales: falta de trabajadores, carencia de insumos y equipo, fallas de mantenimiento y adeudos laborales. Aseguró que la situación llegó a un punto en el que resulta difícil sostener las actividades en las condiciones actuales.

Hernández Cano indicó que, de una plantilla de mil 156 trabajadores, estiman que hacen falta cerca de 700 personas. El déficit, dijo, genera una sobrecarga para quienes permanecen en sus puestos y aumenta la presión sobre el personal que debe responder a las necesidades de los pacientes. Entre las áreas afectadas mencionó enfermería, intendencia, archivo, laboratorio y otros servicios, además de la falta de camilleros.
Las carencias también alcanzan materiales básicos para la atención. La representante sindical mencionó que faltan jeringas, agujas de distintos calibres, pañales, catéteres, conectores de oxígeno y equipos completos para emergencias. Añadió que hay equipos cuya utilización se dificulta por la falta de componentes adecuados y que algunas trabajadoras terminan comprando insumos con su propio dinero para atender a los pacientes.
La dirigente advirtió que estas condiciones afectan la calidad de los servicios y pueden poner en riesgo a quienes acuden al hospital. Al preguntarle si tenían conocimiento de pacientes que hubieran fallecido o agravado su estado por la falta de personal e insumos, respondió afirmativamente, aunque en la entrevista no aportó casos específicos ni información clínica que permitiera precisar esas situaciones.
A los problemas operativos se suman adeudos por tiempo extra, vacaciones y pagos retroactivos de incrementos salariales para trabajadores que estuvieron incapacitados por riesgos laborales o maternidad. Hernández Cano también mencionó pagos pendientes relacionados con créditos del Infonavit.
Sobre los uniformes, explicó que ya se cubrieron los correspondientes a 2024 y 2025, pero sigue pendiente la entrega de 2026; además, señaló que parte de los uniformes recibidos era de baja calidad y que algunas tallas no correspondían a las necesidades del personal.
Otro de los reclamos es la situación administrativa de los trabajadores sindicalizados. De acuerdo con Hernández Cano, ninguno de ellos ha sido transferido en su totalidad al nuevo esquema de atención, por lo que todavía dependen del Gobierno del Estado para el pago de sus salarios. La dirigente sostuvo que la falta de claridad entre las responsabilidades estatales y federales ha complicado la resolución de los problemas, aunque consideró que, por ahora, corresponde al gobierno estatal atender sus demandas.
Los trabajadores del Hospital General Central también exigen avances en la entrega de un decreto relacionado con una pensión complementaria para personal pensionado. Hernández Cano explicó que el compromiso, según lo expuesto por el sindicato, se remonta al 30 de abril de 2025 y que posteriormente se les había señalado el 30 de septiembre como fecha para su entrega. Sin embargo, hasta este lunes solo habían recibido el documento para revisión y seguían pendientes de que se definiera una fecha concreta.
La secretaria general aclaró que la protesta no representa una suspensión total de los servicios. Aseguró que el personal continúa atendiendo a los pacientes y que quienes participan en la manifestación son trabajadores que no se encuentran cubriendo funciones asistenciales en ese momento. También afirmó que permitirán el acceso a cualquier persona que requiera atención médica, incluidos pacientes con dificultades para trasladarse, y que esperan establecer una mesa de diálogo con las autoridades para obtener compromisos concretos.
Por separado, los trabajadores del Hospital General de Soledad plantean sus propias exigencias, entre ellas la contratación de más personal de enfermería, el abastecimiento de medicamentos e insumos y la revisión de sus condiciones laborales.


También han manifestado inconformidad porque, según su denuncia, hay trabajadores que cuentan con una base, pero siguen sin recibir los nombramientos necesarios para formalizarla, pese a que ya presentaron escritos ante las instancias correspondientes.
En este hospital, la falta de personal y de recursos para atender a los pacientes forma parte de las preocupaciones expresadas por los trabajadores, quienes piden que se revise la distribución de las cargas laborales y se informe cuándo se resolverán los pendientes administrativos.
Sus demandas coinciden con las planteadas en el Hospital General Central, aunque las movilizaciones corresponden a centros hospitalarios distintos y no constituyen una sola protesta.
Trabajadores del IMSS también han expresado inconformidades relacionadas con la falta de personal, insumos y condiciones laborales. Sus reclamos se suman a los planteamientos de los dos hospitales generales, aunque corresponden a una institución distinta y forman parte de una movilización separada.
Las protestas del Hospital General Central, el Hospital General de Soledad y el IMSS ponen sobre la mesa problemas que el personal atribuye a la operación cotidiana de los servicios de salud: plantillas insuficientes, falta de materiales para trabajar y asuntos laborales que continúan sin resolverse. Mientras los trabajadores esperan la intervención de las autoridades competentes, solicitan que sus escritos y demandas reciban una respuesta, con medidas concretas para atender las necesidades de las instituciones.





