Tras semanas de especulaciones confirman la muerte de Sherkie, el león del Parque Tangamanga

Estela Ambriz Delgado

El director general de los Centros Estatales de Cultura y Recreación Tangamanga I y II (Cecurt), Jesús Joaquín García Martínez, confirmó la muerte del león Sherkie, que se encontraba en la Unidad de Manejo de la Vida Silvestre (UMA) al interior del Parque Tangamanga I, debido a una falla renal que atribuyó a problemas congénitos.

Luego de semanas en que diversos medios difundieron la noticia del deceso sin que ninguna autoridad lo hubiera confirmado, el director reconoció el fallecimiento de este ejemplar, de una de las especies más grandes de alrededor de 80 que habitan el parque.

“Tuvimos el deceso de una de las especies más grandes que habitan el parque, un león, ya traía problemas congénitos, una falla renal fue lo que le causó la muerte, lo que nosotros hicimos fue únicamente darle el seguimiento, ese aplazamiento de vida mediante su médico de cabecera”.

Además, aseguró que en todo momento ser notificó el estado de salud ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), que son los encargados de asignar estas especies para que sean tratados dignamente.

“Hay que recordar que la UMA es un lugar donde han sido rescatadas muchas especies que han sido compradas o han sido vulneradas, maltratadas, y lo que hacemos nosotros es darles una mejor calidad de vida”.

Detalló que la UMA cuenta con alrededor de 80 especies, de las que la mayoría fueron rescatadas y asignadas por la Profepa, que fueron rescatados de lugares donde fueron comprados ilegalmente.

Sherkie llegó con cinco meses de edad a la UMA, en mayo de 2021, luego de haber permanecido en cautiverio desde su nacimiento. Dado su rápido crecimiento, el propietario no pudo darle la atención que requería, por lo que la Profepa autorizó su traslado al Tangamanga I.

Sin embargo, el Cecurt ha sido opaco en la información que se le ha solicitado sobre las especies que se encuentran en el UMA, pues Astrolabio Diario Digital solicitó diversa información a través de la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT) que no pudo ser obtenida, para una investigación sobre el tema publicada el 20 de octubre de 2025.

Además de que paralelamente se solicitó a personal del UMA una entrevista y/o visita guiada, que fue negada en su momento por ser parte de un “plan de mejoras” que aún no concluía.

Entre la información requerida en la solicitud 240467625000012, estaban autorizaciones, permisos y documentación, emitidas tanto por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) como por la Profepa; anotaciones veterinarias, historial clínico de los ejemplares, diagnósticos, tratamientos, desparasitaciones, vacunas y pruebas de laboratorio, así como planes de medicina preventiva, presupuestos de alimentación, planos y fichas técnicas de los recintos; registros de nacimiento, reportes de comportamiento e incidencias, registros de muerte, y control de plagas.

Como respuesta en el oficio CECURT/DG/JUR/1099/2025, se indicó que estos documentos se encuentran a disposición del usuario para su consulta directa, lo que podría realizarse mediante cita previa, sin embargo, no hubo respuesta para concretarlo.

Dentro de las observaciones que Astrolabio publicó sobre el estado de los recintos en que permanecen las especies, destacan la falta de espacio suficientemente amplio, y condiciones que les permitan replicar algunos comportamientos naturales, como tener donde afilar las garras en el caso de los felinos, y espacios para trepar. Además de que los sitios de confinamiento presentan gran deterioro y falta de sombra.

De acuerdo con el artículo 12 de la Ley Estatal para la Protección de los Animales, el cautiverio deberá ser en áreas adecuadas en donde vivan cómodamente, en un ambiente con temperaturas parecidas al hábitat natural de cada especie; de estar en zoológicos, los responsables deberán solicitar autorización y cumplir los requisitos que la ley sanitaria y ambiental determine.

Como toda UMA, debe contar con los Planes de Manejo correspondientes a cada espacie que se encuentra bajo su resguardo. Sin embargo, aún el año pasado estos aún se encontraban en proceso de aprobación por parte de la Dirección General de Vida Silvestre de la Semarnat.