Texto y fotografías de Fernanda Durán
La visita de la politóloga y columnista Denise Dresser a la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) derivó este viernes en una protesta de jóvenes y estudiantes que, entre pancartas, cuestionamientos y consignas, reclamaron falta de pluralidad ideológica en los espacios universitarios y criticaron la organización de la conferencia magistral “Claudia Sheinbaum en el poder: continuidad, límites y tensiones reales”.
Desde antes del inicio del evento, al exterior del auditorio comenzaron a aparecer carteles con mensajes como “¿Denise, facha analista objetiva o vocera de la derecha?”, “¡Vendida de derecha!”, “No al monopolio de las ideas” y “San Luis Potosí te repudia”, mientras pequeños grupos de jóvenes se concentraban frente a los accesos de la facultad.
La conferencia, organizada por directivos universitarios, generó inconformidad entre algunos manifestantes, quienes acusaron que la universidad ha privilegiado la invitación de perfiles que identifican con posturas de derecha, mientras otras voces no reciben apertura institucional.
“Estamos expresando que la Universidad Autónoma no está abierta para todas las voces, para todas las personas que quieran venir a dar una conferencia”, declaró Juan José Velásquez, uno de los participantes en la protesta.
El joven señaló que anteriormente había buscado acercamientos con autoridades universitarias para promover actividades culturales, deportivas y recreativas dirigidas a las juventudes, pero encontró obstáculos institucionales.
“Yo lo único que vine a hacer fue plantearles actividades (…) y no se me dio la apertura”.

Los manifestantes insistieron en que su inconformidad no estaba centrada únicamente en la presencia de Dresser, sino en la ausencia de espacios de debate con distintas corrientes ideológicas.
“Está perfecto que Denise venga, pero también que dejen entrar a otras personas, a otros actores públicos y políticos; no solamente que se centren en la derecha, sino también que inviten al debate”, expresó Velásquez.
Otro de los participantes, Ángel Gómez, estudiante de la Facultad de Comercio, cuestionó además los gastos relacionados con la visita de la conferencista y pidió transparencia sobre los recursos utilizados para su traslado y estancia.
“Lo que queremos saber también es cuánto salió su viaje de avión para acá, su hospedaje (…) la dirección no ha mostrado nada de rendición de cuentas sobre estos temas”.
Mientras se desarrollaba la protesta, personal de seguridad privada resguardó los accesos al auditorio. De acuerdo con los inconformes, únicamente se permitió el ingreso a estudiantes, docentes y personas previamente invitadas. Los organizadores optaron, además, por ingresar a Denise Dresser por otro acceso universitario, a través de la Facultad de Comercio.
Los jóvenes también denunciaron que algunos estudiantes evitaron permanecer en la protesta por temor a represalias académicas o institucionales.
“Los jóvenes me pidieron que viniera a alzar la voz, ¿por qué? Porque tienen miedo a represalias; los jóvenes a veces están sumisos aquí en la universidad porque les da miedo venir, salir en cámara o estar aquí”, afirmó Velásquez.

Durante el intercambio con medios de comunicación, los manifestantes rechazaron actuar como representantes formales de algún partido político, aunque uno de ellos reconoció tener participación en actividades juveniles vinculadas a un instituto político.
“Actualmente sí estoy en un partido político, pero no estoy apoyando a un partido político (…) estoy apoyando a las juventudes desde actividades deportivas, recreativas, entre otras cosas”.
Ya dentro del auditorio, Denise Dresser inició su ponencia haciendo referencia a las protestas colocadas afuera de la facultad y defendió su derecho a expresar sus posturas críticas sobre el contexto político nacional.
“México hoy, como lo demuestra lo que está pasando allá afuera con los letreros (…) está en plena erosión democrática”, señaló la politóloga al inicio de su intervención.
A lo largo de la conferencia, Dresser abordó temas relacionados con el gobierno federal encabezado por Claudia Sheinbaum, el avance de los autoritarismos en distintos países, la situación política en Estados Unidos bajo Donald Trump y los señalamientos sobre presuntos vínculos entre el crimen organizado y actores políticos en México.
Durante la conferencia, Dresser no centró su crítica únicamente en el gobierno mexicano. También cuestionó el papel de Donald Trump, a quien describió como un presidente que “cultiva el caos” y que ha convertido a Estados Unidos en un factor de incertidumbre para México y el mundo.
A partir de ese contexto, vinculó los riesgos externos con la situación interna del país y con la relación del gobierno de Claudia Sheinbaum frente a Washington.

En varios momentos de su exposición, la analista comparó el escenario mexicano con procesos internacionales de concentración de poder y sostuvo que existe una “traición histórica” en el rumbo político del país. También cuestionó decisiones de la llamada Cuarta Transformación y advirtió sobre riesgos institucionales y democráticos.
Mientras tanto, afuera del recinto, los carteles permanecían pegados en los accesos de la facultad, en medio de un operativo discreto de vigilancia y de un ambiente dividido entre asistentes que acudían a escuchar la conferencia y jóvenes que exigían mayor pluralidad en los espacios universitarios.
Al finalizar la conferencia y mientras abandonaba las instalaciones universitarias, Denise Dresser respondió a las protestas señalando que la universidad “debe ser un espacio para el pensamiento libre, para la crítica, para la confrontación de ideas” y lamentó que algunos manifestantes buscaran impedir su participación.
“La cultura de la cancelación es antitético al mensaje que yo vengo a presentar aquí, que es el mensaje del pluralismo, del debate”.
Aseguró además que hubiera preferido debatir directamente con los inconformes “en lugar de solo expresar su indignación” y consideró criticable “que traten de cancelar mi voz”, al sostener que las voces críticas en el país enfrentan “acecho cotidiano” y “descalificaciones”.



