Por Victoriano Martínez
A 107 años de la muerte de Emiliano Zapata, la propiedad social por la que luchó con la consigna la tierra es de quien la trabaja hoy se encuentra amenazada por las ambiciones de la depredación inmobiliaria, no sólo en el entorno de grandes ciudades, sino también en zonas rurales.
“Plantean una inversión para hacer mil viviendas según ellos”, comentó Pedro González Gómez, secretario del comité estatal de la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos (CIOAC) y secretario de pueblos indígenas del Comité Ejecutivo Nacional, sobre el despojo de 200 hectáreas en Tampamolón Corona.
Por la fuerza, y con el secuestro de seis personas, entre ellas una mujer, hombres armados acompañador por elementos de la Guardia Civil Estatal, realizaron el despojo en la comunidad tének La Peña, en el municipio de Tampamolón Corona.
El despojo se da en contra de unas 100 familias que ocupaban el predio desde hace cuatro generaciones que por trabajarlas las sentían como propias hasta que la codicia despertada por presuntos programas de vivienda gubernamentales llevó al ex diputado local y federal panista José Antonio Zapata Meraz a adquirirlas.
González Gómez explicó que en la operación de presunta compra-venta la presidenta municipal, Silvia Medina, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), convalidó el despojo.
“Nosotros le preguntamos, ‘¿Y por qué no vende un rancho de la presidenta de los que ha comprado últimamente?’ o a otro de los rancheros que están ahí, ¿por qué van a joder a los indígenas?”, expresó.
Mientras tanto, en colonias y comunidades urbanas de la ciudad de San Luis Potosí y del municipio de Mexquitic de Carmona, enfrentan la amenaza de otro despojo por la pretensión de un presunto dueño, quien cuenta con escrituras sobre más de mil 900 hectáreas, de las que en 800 tiene proyectos inmobiliarios.
La propiedad, de la que ostenta ser dueño una persona de nombre Ricardo Esparza, aparece a nombre de María Félix García Pardo en el documento que se encuentra en el Registro Público de la Propiedad y Comercio bajo la inscripción 5326 a fojas 63 del tomo 48 J de Escrituras Privadas, con fecha del 5 de abril 1952.
Una circunstancia que afecta a familias que habitan en los asentamientos de las comunidades de Paisanos, Maravillas, Colorada, Monte Oscuro, y La Unión, de Mexquitic de Carmona; así como las colonias Angostura, Tabacal, Salazares y María Cecilia, de la capital.
Se trata de dos casos denunciados este martes 9 de abril que, hoy que se conmemora el aniversario luctuoso de Emiliano Zapata, aparecen como recordatorio y advertencia de lo que ocurre con la propiedad ejidal y los intentos de despojos con fines inmobiliarios, como en la comunidad de San Juan de Guadalupe, o de desarrollos industriales, como en el Ejido La Pila, mencionados sólo como ejemplos de los muchos casos,
Casos ante los que, quienes habitan los predios en riesgo, obligan a organizarse para contar con estrategias de vigilancia y alerta permanente, así como convocar a mega asambleas porque de ese tamaño suele ser la amenaza. En el caso de Tampamolón con un mega agravante como la desaparición de tres personas por las que exigen que aparezcan con vida.
Situaciones que vuelven vigente la vieja consigna: Zapata vive, la lucha sigue.





