María Ruiz
San Luis Potosí cuenta con hoteles que, en su mayoría, ya disponen de la infraestructura básica para recibir a personas con discapacidad; sin embargo, la verdadera inclusión en el servicio aún está lejos de alcanzarse. Así lo reconoció Iván Chávez Sandoval, presidente de la Asociación Estatal de Hoteles y Moteles (AEHM), al señalar que el sector apenas registra un 20% de avance en atención inclusiva.
“La infraestructura existe en muchos casos, pero el gran reto está en la capacitación del personal; sin ella no podemos hablar de un servicio realmente inclusivo”, afirmó el líder hotelero.
Chávez Sandoval destacó que algunos establecimientos en San Luis Potosí han comenzado a marcar pauta en la generación de espacios laborales y de atención más inclusivos. Citó como ejemplo al Fiesta Inn Oriente, hotel que recientemente fue reconocido por fungir como sede de las Olimpiadas de Inclusión.
“Las certificaciones y la formación continua son clave para que los hoteles sean tomados en cuenta por organizadores de eventos nacionales e internacionales”, subrayó.
Actualmente, algunos hoteles ya incorporan menús en Braille, señalización básica y personal con distintas discapacidades en áreas operativas. Hay personas de talla baja asignadas a minibares, trabajadores con discapacidad motriz en centros de llamadas y personas sordomudas en cocinas, donde se han implementado guías visuales y palabras clave en lenguaje de señas.
No obstante, el presidente de la AEHM fue claro al señalar que el avance sigue siendo limitado. “Tenemos un rezago cercano al 80%; aún no contamos con recepcionistas capacitados en lenguaje de señas ni con un modelo de atención integral”, admitió.
Respecto a la guía turística inclusiva impulsada por el Ayuntamiento de San Luis Potosí, Chávez Sandoval consideró que es un paso positivo para posicionar a la ciudad como un destino accesible, siempre que su difusión se realice con suficiente anticipación. “Los turistas planean con meses de adelanto; si queremos resultados, la promoción debe iniciar al menos tres meses antes”, apuntó.
Finalmente, informó que la AEHM ya ha compartido esta guía con asociaciones hoteleras de otros estados para ampliar su impacto, pero reiteró que el verdadero desafío está dentro de los propios hoteles. “La inclusión no solo se construye con rampas, sino con personal preparado y una visión clara de respeto y accesibilidad para todas las personas”, concluyó.



