Por Victoriano Martínez
Si algo ha mostrado el Interapas en los últimos cinco años es que tiene muy poca voluntad para buscar que el presupuesto que al inicio de cada año se aprueba se mantenga hasta el mes de diciembre, como si no tuviera urgencia de recursos para enfrentar las crisis que padece.
Cada año, entre 2021 y 2025, el presupuesto que el Interapas se aprueba en el mes de enero termina modificado a la baja para el mes de diciembre, con una reducción promedio de 40.9 por ciento anual. Es decir, por cada 10 pesos que planea gastar, por modificaciones presupuestales no se gasta cuatro.
Cada uno de esos años se dieron modificaciones presupuestales a la baja: En 2021 de 37.18 por ciento, en 2022 de 33.24 por ciento, en 2023 de 55.15 por ciento, en 2024 de 43.25 por ciento y en 2025 de 42.21 por ciento.
Para este año, el ajuste presupuestal ya se publicó en el Periódico Oficial del Estado el pasado 7 de abril y representa una reducción del 34.39 por ciento. La justificación confirma la práctica de planear un gasto muy superior al que finalmente se aplica:
“…considerando las condiciones económicas y financieras históricas del Organismo Operador vigentes y las que se prevean para el futuro, el costo básico operativo, así como la disponibilidad de recursos, en un marco de austeridad, racionalidad y disciplina presupuestal y tomando en cuenta los resultados financieros del proyecto de Cierre Presupuestal 2025”.
Para el 2025 el Interapas se aprobó un presupuesto de mil 911 millones 166 mil 672 pesos en tanto que en el informe financiero del cuarto trimestre reportó egresos pagados por mil 104 millones 404 mil 442.64 pesos, una reducción del 42.21 por ciento.
El pasado 13 de enero, el Interapas se aprobó un presupuesto de mil 979 millones 809 mil 869 pesos en tanto que en el ajuste publicado la semana pasada lo redujo en 680 millones 904 mil 148 pesos para queda en mil 298 millones 905 mil 721 pesos.
O el Interapas hace mal sus cuentas en el mes de enero y en la corrección se ve obligado a una reducción importante en la disponibilidad de recursos, o de plano no es capaz de lograr hacer efectivos los ingresos planeados.
El caso de la cartera vencida de los usuarios de tomas de agua resulta un indicador alarmante sobre la incapacidad de hacer efectivo allegarse recursos que le pertenecen: su monto se incrementa cada año.
Un crecimiento de la cartera vencida muy superior al presupuesto gastado por el Interapas cada año. En 2021, la cartera vencida representó el 122.19 por ciento del presupuesto gastado, en 2022 el 123.99 por ciento, en 2023 el 123.64 por ciento, en 2024 el 148.37 por ciento y el 2025 el 147.73 por ciento.
La deficiente recuperación de la cartera vencida no le permite ejercer más presupuesto para atender las obras urgentes para mejorar el servicio, lo que resulta de alarma si se considera que los diez mayores deudores le deben 202 millones 437 mil 350 pesos.
Tan sólo con recuperar lo que le deben esos diez deudores, el Interapas podría incorporar un 15.59 por ciento más al presupuesto que se ajustó el 7 de abril. Vamos, si recuperara el 57.79 por ciento de la cartera vencida podría contar con el doble de ese presupuesto.
¿Será que los funcionarios de la Junta Directiva del Interapas prefieren un panorama de escasez de recursos al grado de no esforzarse por allegárselos porque así cuentan con el pretexto aludido desde hace mucho tiempo para justificar el mal servicio?






