Desiree Madrid
El gobernador Ricardo Gallardo Cardona anunció que aproximadamente el 30 de mayo próximo quedará concluida la desincorporación del municipio de Soledad de Graciano Sánchez del Interapas, luego de una reunión sostenida con el alcalde capitalino Enrique Galindo Ceballos y el alcalde soledense Juan Manuel Navarro Muñiz.
La declaración del mandatario representa la fecha más concreta que se ha fijado públicamente para este proceso, que acumula más de seis años de gestiones, anuncios y estancamientos sin resolución formal.
La propuesta de desincorporación ha estado presente en el discurso político desde marzo de 2022, cuando la entonces alcaldesa Leonor Noyola Cervantes impulsó la iniciativa debido a deficiencias en el servicio que afectaban a más de 30 colonias del municipio.
El proyecto fue aprobado en cabildo, pero no se envió al Congreso del Estado para su formalización. El entonces secretario general del Ayuntamiento de Soledad, Benjamín Pérez Álvarez, reconoció que esa administración no alcanzaría a concretar el proceso.
Antes incluso de llegar a la gubernatura, el tema ya formaba parte de la agenda de Gallardo. Desde su etapa como diputado federal en 2018, el hoy mandatario mantenía una postura crítica hacia el organismo operador; ya como gobernador reforzó esa línea y respaldó públicamente la separación y en septiembre de 2022 ofreció recursos de la Comisión Estatal del Agua (CEA) para financiar el arranque del proyecto, condicionados a que el municipio tomara la decisión formal.
La actual administración soledense, encabezada por Navarro Muñiz desde 2024, retomó el expediente. El alcalde creó la Dirección Municipal del Agua para desarrollar estudios y diseñar el nuevo modelo de operación, e insistió en la viabilidad técnica y financiera del municipio para asumir el servicio.
“No es una controversia, no es un tema político, es un tema que se ha avanzado, es un tema de factibilidad del vital líquido”, declaró.
Sin embargo, la brecha entre anuncios y avances formales ha sido constante. A finales de marzo, Navarro aseguró que estaban por presentar la solicitud al Congreso, pero Galindo Ceballos señaló que no existía ningún trámite formal ante la Junta de Gobierno del organismo, además de que el sistema no contaba con titular en Soledad, situación que calificó como una “cortesía política”.
La postura del alcalde capitalino ha variado entre el respaldo y la exigencia de formalidad. En 2024 se pronunció a favor del proceso, pero en marzo de 2026 afirmó que no había avances reales.
“Estamos exactamente igual que hace cuatro años. No hay una solicitud, no hay una petición, no hay un pronunciamiento del Congreso”.
La nueva fecha anunciada por el gobernador surge semanas después de ese señalamiento.
El proceso también implica aspectos financieros relevantes, pues usuarios de Soledad acumulan un adeudo significativo con el organismo, mientras que el gobierno estatal también registra pasivos por servicios de agua.
En ese contexto, el gobernador ha planteado la posibilidad de un esquema de “borrón y cuenta nueva”, lo que abre cuestionamientos sobre la viabilidad financiera del organismo tras una eventual separación.
Además, el caso se observa a la luz de experiencias recientes como la de Villa de Pozos, cuya transición a municipio independiente ha enfrentado retrasos en la consolidación de servicios y estructuras administrativas. El antecedente ilustra que los procesos de reconfiguración institucional pueden extenderse más allá de los plazos anunciados.
En el ámbito legislativo, la diputada Nancy Jeanine García, presidenta de la Comisión del Agua en el Congreso estatal, confirmó en 2025 que la iniciativa de desincorporación no había sido presentada formalmente. Esa era la condición del expediente hasta hace un año.
La fecha del 30 de mayo fijada ahora por el gobernador, si se concreta, marcaría el cierre de un proceso prolongado. De lo contrario, se sumaría a una serie de anuncios que, hasta ahora, no han logrado traducirse en una resolución formal.




