Por Victoriano Martínez
Desde el 4 de octubre de 2021, cuando el gobernador Ricardo Gallardo Cardona le tomó la protesta a los delegados regionales-distritales de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESORE) y del DIF estatal para la entrega de ayudas sociales estuvo cantado el uso de recursos públicos para favorecer al Partido Verde Ecologista de México y a la gallardía.
A lo largo de casi cinco años han quedado varios registros sobre la forma en la que opera esa estructura gubernamental que se empató con la estructura electoral.
Uno de los usos de esa estructura electorera tiene que ver con contar con una especie de plantilla de acompañamiento para vestir de popularidad los arranques e inauguraciones de obras, que ya en más de una ocasión se han confrontado con auténticos vecinos inconformes, por ejemplo, como ocurrió en San Miguelito.
Una estructura con tal capacidad de movilización puesta a disposición del PVEM que, sólo un ejemplo, el 26 de junio de 2023 contribuyó lograr una concentración masiva para el festejo del segundo aniversario del triunfo del PVEM por la gubernatura.
“Si ustedes me apoyan, vienen muchas que van a traer, van a regalar, pero siempre y cuando a las personas que veamos que realmente les interesa apoyar, como ahorita que vienen ventiladores”, fue el ofrecimiento de una de las operadoras de esa estructura electorera. Por cierto, nunca se cacareó la entrega de ventiladores.
Una estructura electorera que además se ha usado para quedar bien candidatos y candidatas a distintos cargos, entre los que destaca la movilización realizada en dos ocasiones para apoyar a la hoy presidenta Claudia Sheinbaum Pardo cuando aún era precandidata.
El 10 de agosto de 2023, la estructura politiquera de ayudas sociales logró una asistencia masiva a un evento proselitista de Sheinbaum Padro en Ciudad Valles, donde se vio rodeada de personas que portaba una playera con el logotipo de Gallardo Cardona, Mientras que pocos asistentes cargaban banderas en apoyo a la aspirante o a Morena.
Casi un mes antes, el 19 de julio, Sheinbaum Pardo realizó una reunión en las instalaciones de la Feria Nacional Potosina (Fenapo) con la presencia de simpatizantes del gobernador, representantes públicos del PVEM e incluso de trabajadores del Gobierno del Estado.
Tan al servicio de Gallardo Cardona y el PVEM sobre cualquier tema que tenga que ver con urnas y votos está la estructura de apoyos sociales de SEDESORE y el DIF que hasta en el caso del plebiscito para determinar la municipalización de Villa de Pozos operó: hubo denuncias sobre la intención utilizarla para apoderarse de las mesas receptoras de opinión.
Son muchos los usos manipuladores que, desde que se empató la estructura de apoyos sociales de SEDESORE y DIF estatal con la electoral que los mencionados hasta aquí son pequeñas muestras.
La revelación del uso de esa misma estructura para lograr enrolar en las filas del PVEM “a un aproximado de un millón de beneficiarios de programas sociales en el estado de San Luis Potosí” no representa ninguna sorpresa, salvo que exhibe a qué grado están dispuestos a desviar los recursos públicos para sus fines electoreros.
La vinculación de los apoyos sociales con los fines del PVEM y los proyectos de la gallardía es tan abierta que destila cinismo a tal grado que ya nada hay que aclarar, y sí en cambio presumir que el PVEM se acerca a la meta de enrolar a “un aproximado de un millón de beneficiarios de programas sociales”.
“Lleva apenas 750 mil personas afiliadas al Partido Verde, va por el millón, todavía no llega, esperemos que en tres meses cumplan su meta”, expresó Gallardo Cardona. Le parece pues irrelevante que se cuestione el método porque lo que realmente importa es que el PVEM llegue a las elecciones de 2027 con más de un millón de afiliados… aunque no sean voluntarios.





