Iraís Valenciano
“Pondere el diálogo”, repitió una y otra vez la diputada morenista Gabriela López Torres a la legisladora del Partido Verde, Roxana Hernández Ramírez, en medio del alboroto derivado de la protesta contra la “Ley Serrano” ayer, en el Congreso del Estado.
La integrante de la bancada del “tucán” acusó que entre los manifestantes había personas “drogadas y alcoholizadas” y reclamó, a gritos, no justificar la violencia. En respuesta, López Torres le exigió no criminalizar las protestas y le recordó que su deber era atender el diálogo. Todo ello, mientras el legislador Carlos Arreola cruzaba el Salón de Plenos con café en mano.
Bastaron solo 10 días en noviembre de 2025 para que la iniciativa presentada por el diputado Héctor Serrano Cortés para penalizar el uso indebido de la inteligencia artificial fuera turnada a comisiones, analizada y votada en el Pleno del Congreso, pero el ruido causado por esa reforma se ha prolongado ya más de medio año y ayer hizo estruendo en la sede legislativa de Jardín Hidalgo.
Los integrantes de la protesta se toparon con puertas cerradas que lograron abrir, también encararon a elementos de la Guardia Civil que intentaron impedirles el paso. Adentro del recinto, cerca de 10 trabajadores legislativos trataron de evitar el avance de los manifestantes, pero en cuanto la fuerza de los inconformes fue mayor que la de ellos, no les quedó más que hacerles señas a los legisladores para que abandonaran sus curules.
Diputados del Partido Verde, PT y algunos del PAN se retiraron de inmediato; los de Morena, PRI y Nueva Alianza permanecieron para escuchar a quienes invadieron los pasillos del Congreso.
Aunque la presidenta de la Directiva, Sara Rocha justificó que se solicitó la presencia de la fuerza pública porque afuera del recinto había personas en estado de ebriedad, entre los manifestantes también se escucharon frases como: “avancen despacio”, “no caigan en provocaciones”, “venimos a dialogar”, “les estamos pidiendo la entrada a un recinto que nos pertenece” e identificaron como “reventadores” a quienes llevaban latas de cerveza.
Más tardó la protesta en llegar al Congreso que las páginas oficialistas en hallar culpables, lanzar acusaciones, identificar perfiles “afines a grupos” y señalar “tintes políticos” detrás de la manifestación. Para ellos, no hubo ciudadanía inconforme, sino golpeteo previo al 2027 y nada más.
Natalia Castillo, la abogada que lideraba la movilización, enfatizó varias veces que los diputados trabajan para la gente y están obligados a escuchar. Aun así, en cuanto los manifestantes entraron, los diputados -no todos- se salieron.
“Comprendo que sean histriónicos y está padre, pero para mí no tiene ningún efecto”, declaró el diputado Héctor Serrano al referirse a los manifestantes, y recalcó que los temas se resuelven con técnica jurídica, no con protestas. Como muestra de ello anunció una demanda civil contra el periodista Juan Pablo Moreno, a quien ya antes denunció penalmente.
Para Serrano, las denuncias son la vía. Para la diputada Gabriela López Torres, el camino es el diálogo.
Mientras el legislador del Verde abrió la puerta para encarcelar la utilización inapropiada de la inteligencia artificial, la morenista le ha apostado a la prevención y regulación, sin criminalizar. “No se trata de no regular, sino el cómo, sin términos ambiguos; el debate no está en sí regular o no, sino cómo lo hacemos”.
A los ojos de Serrano, los manifestantes fueron “histriónicos” sin efecto; la diputada, en cambio, vio en la protesta un ejemplo claro de lo que ocurre cuando no se pondera el diálogo.
Una cosa son las posturas divididas, y otra muy distinta, la polarización y la pertinacia.
Hacer oídos sordos, pensar que los cargos son eternos u olvidar el significado de servidor público y representante popular son males comunes en la política.
¿Y qué futuro le espera a San Luis Potosí?
Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.
Es Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y maestra en Diseño Multimedia por la Universidad del Valle de México. Ha ejercido el periodismo desde 2004 en medios de comunicación impresos y digitales. A partir del 2017 se incorporó a la plantilla docente de la Facultad de Ciencias de la Comunicación.






