Maria Ruiz
A raíz de que diversas licitaciones de obras del Ayuntamiento de San Luis Potosí permanecen bajo observación de la Contraloría General del Estado, la situación ha frenado el inicio de varios proyectos de infraestructura, de acuerdo con el alcalde Enrique Galindo Ceballos.
El edil manifestó su inconformidad por la falta de respuesta respecto a la obra de rehabilitación del Saucito, la cual continúa detenida sin que exista una explicación oficial.
El edil señaló que a varias semanas de mantenerse suspendido el procedimiento, la autoridad estatal no ha informado cuál es el motivo de las observaciones ni ha realizado requerimientos adicionales al Ayuntamiento.
“Eso sí ya tiene un tinte político eminentemente y, mientras no me expliquen, es decir, pueden decirme que no; hasta para decir que no hay que explicarlo, pero no me explican, no me dicen, no se mueve, está congelada la nota. Simplemente hay una ausencia de respuesta, de peticiones, de gestiones de nadie, y eso retrasa la obra del Saucito. Estamos terminando junio y estamos totalmente atorados con esa obra y algunas otras obras, no solo las del Saucito” comentó.
Cuestionado sobre la posibilidad de reasignar los recursos destinados a esa obra, como ocurrió anteriormente cuando también se detuvo el proyecto, Galindo Ceballos aseguró que aún confía en que la observación sea liberada para continuar con el proceso.
“Estamos en tiempo. Siempre nuestro problema es que en febrero es la fiesta del Saucito y el compromiso con la comunidad del Saucito es que esté antes de la fiesta. Ahí va a depender de cuándo la liberen, porque además, liberando la observación, viene la licitación: 45 días. Eso es lo que retrasa. Y luego viene la obra y tiene que estar antes de febrero”.
Finalmente, al ser cuestionado sobre si la obra podría concluir antes de que finalice su administración, el alcalde respondió que confía en que será posible.
“Yo creo que sí. A ver, si no hubiera la fiesta, o si la fiesta del Saucito dice: ‘A ver, dale, tú dale, nosotros aguantamos’, pues claro que sí se puede inaugurar en febrero, en enero o en febrero, o en marzo, no pasa nada. O sea, las obras pueden trascender al año fiscal, siempre y cuando sean en periodo de gobierno, y a mí me queda todavía hasta septiembre del año que entra, o sea, más de un año de gobierno todavía”.




