Cifras de INEGI convalidan que se investigan cada vez menos homicidios

Por Victoriano Martínez

El panorama sobre los asesinatos que ocurren en el Estado de San Luis Potosí varía, y bastante, según la fuente que se consulte, a pesar de que la lógica indica que las cifras tendrían que coincidir en todos los casos.

En los últimos meses, tres fuentes (el Informe Diario de Seguridad de la secretaria de Seguridad y Participación Ciudadana, el reporte mensual del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, y aquellos sobre los que la población se entera a través de los medios de comunicación) reportan cifras muy diferentes.

La primera tiene como fuente lo que les reporta la Fiscalía General del Estado (FGE), para la segunda se trata de los casos sobre los que se abrieron carpetas de investigación y sobre la tercera cualquier persona puede hacer un seguimiento hemerográfica para tener más detalles de los homicidios que se reportan.

Una diferencia en las cifras que representa dos situaciones que ponen en duda la labor de las autoridades responsables de resolver ese delito: un ocultamiento de los casos por parte de la FGE al grado de que en el reporte diario el asesinato de tres elementos de la Guardia Civil Estatal el domingo 26 de julio no existió.

La otra situación preocupante es que el número de homicidios conocidos a través de medios de comunicación cada vez es mayor al número de carpetas de investigación que se inician para resolver los casos y sancionar a los responsables.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) se suma a las fuentes en las que se puede consultar la cifra de personas asesinadas en el Estado al presentar su reporte Defunciones por homicidio elaborado a partir de las defunciones registradas en todo el país en el Sistema del Registro Civil.

Se trata de una cuarta cifra que añade aún más dudas al panorama real de la incidencia de homicidios en el Estado. De los asesinatos reportados por el INEGI entre 2015 y 2025 no hay un solo año en el que la cifra coincida con el número de carpetas de investigación iniciadas para aclararlos.

Lo más cerca que estuvieron de coincidir las cifras fue en 2016, cuando el SESNSP reporto un homicidio más que los reportados por el INEGI, y en 2017, cuando el INEGI reporto sólo dos asesinatos más que el SESNSP. El resto de los años la diferencia varió de un 3,38 por ciento en 2015 a un 43.90 por ciento en 2025.

Si se toma en cuenta que la cifra reportada corresponde a los casos sobre los que se iniciaron carpetas de investigación, la diferencia significa el número de casos sobre los que se levantaron actas de defunción por homicidio en los que la FGE no inició ninguna indagatoria, los porcentajes de diferencia indican que cada vez se investigan menos los homicidios.

Hasta antes del reporte del INEGI, la diferencia entre los datos del SESNSP contra lo publicado en medios dejaba ver un primer indicio de la omisión en las investigaciones por parte de la FGE.

Ahora, las cifras del INEGI que provienen de una fuente oficial diferente (el Registro Civil), los propios datos oficiales –aunque de distinta autoridad– convalidan la sospecha de que la Fiscalía General del Estado ha dejado de investigar más asesinatos en el Estado con un efecto engañoso en el reporte mensual del SESNSP.

¿Se trata de una omisión por negligencia o de una acción deliberada para ocultar el número real de homicidios en el Estado?