Los perjuicios por el fracking y una culpa tolerable

Por Victoriano Martínez

Hay determinaciones que al exponer como justificación la protección de las condiciones de un sector para descartar ciertas acciones, exhiben que en contra parte en los otros sectores donde si se aplicarán se ha decidido no evitar los perjuicios que se provocarán.

El grupo de 54 expertos que analiza para el gobierno federal la viabilidad del fracking en México, recomendó prohibir la extracción de gas natural de yacimientos no convencionales en la cuenca Tampico-Misantla, una región que incluye la Huasteca de San Luis Potosí, y la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se pronunció por aceptar la prohibición.

“Primero, el tipo de ecosistemas; la población que hay ahí, que son zonas densamente pobladas; y se consideró que, por condiciones ambientales y sociales, de acuerdo con lo que nos explicaron los expertos, esa zona debe prohibirse la explotación de gas no convencional y empezar a analizar en las otras cuencas”, explicó la presidenta.

El grupo de expertos trabaja sobre una la evaluación para conocer la viabilidad en tres cuencas: Burgos, Sabinas-Burro-Picachos y Tampico-Misantla y, según lo informado este jueves en La Mañanera, ya descartó la cuenta Tampico Misantla y recomienda continuar con la exploración en las otras dos.

¿Qué diferencia hay entre “la población que hay ahí” en la cuenca Tampico-Misantla y la que hay en la Burgos y la Sabinas-Burro-Picacho? ¿La población en el primer caso se debe de proteger porque es mucha y en el segundo no importa que padezcan los perjuicios del fracking porque son pocos?

Para las comunidades tenek y nahuas de la Huasteca que se han organizado por más de una década y han sido constantes en manifestar su rechazo unánime al fracking, el anuncio presentado en La Mañanera, derivado del informe preliminar del grupo de expertos, sin duda es positivo, pero no deja de ser una medida parcial.

Parcial en tanto que no significa la prohibición total del fracking en el país. ¿Qué garantía puede haber de que en otro momento futuro se vuelva a considerar el territorio de la Huasteca Potosina para explotación de hidrocarburos con esa técnica?

Parcial también, en tanto que el riesgo que representa el fracking persiste en el territorio de las otras dos cuencas con cuya población mantienen una lucha solidaria contra la amenaza que representa esa técnica extractiva.

Desde el 16 de junio, un grupo de científicos nacionales y extranjeros enviaron una carta a Sheinbaum Pardo en la que le recomendaron “que México se acoja al principio precautorio ante riesgos graves, acumulativos o potencialmente irreversibles, y avance hacia una prohibición explícita del fracking como muchos países y regiones que han prohibido el fracking en sus territorios”.

De acuerdo con la Alianza Mexicana contra Fracking (AMF), “en las cuencas Burgos y Sabinas-Burro Picachos habitan 1.3 millones de personas, 1,850 localidades rurales, 151 ejidos y el pueblo indígena Kikapú cuya agua y medios de vida se verían directamente amenazados por la industria.

“El 83% del área con potencial de hidrocarburos no convencionales presenta actualmente un estrés hídrico alto o extremo”, advierte.

Desde que se presentó al grupo de expertos, la AMF advirtió (segundo párrafo del texto) que el encargo que recibieron “revelaba un sesgo de origen: no buscaba responder si México debía prohibir el uso del fracking, sino cómo usarlo con menos culpa”.

Prohibir el fracking en la cuenta Tampico Misantla por ser una zona densamente poblada sin duda aminora la culpa por los perjuicios que le evitarán a tanta gente, ¿el perjuicio que se le provocará a 1.3 millones de personas en las otras dos cuentas les resultan una culpa tolerable?


Las diez recomendaciones sobre el fracking en México que le presentó el Comité Científico sobre Soberanía Energética y Yacimientos de Gas Natural no Convencional a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo este jueves 6 de agosto:

1. Acelerar la incorporación de fuentes renovables para la generación de energía eléctrica en México.

2. Implementar medidas y programas de eficiencia energética a nivel nacional.

3. Incrementar la producción nacional de gas natural convencional y eliminar la quema del gas asociado a la producción petrolera.

4. Prohibir actividades de extracción de gas natural en yacimientos no convencionales ubicados en la cuenca Tampico-Misantla.

5. Perforar pozos para confirmar la existencia de agua salada en cuerpos de agua profundos que no tengan conexión con acuíferos someros.

6. Confirmar las reservas de gas natural en yacimientos no convencionales mediante estudios especializados y perforación de pozos.

7. Implementar mejores prácticas para el manejo de residuos, reducir el impacto ambiental y fortalecer la protección de los ecosistemas.

8. Realizar consultas previas, libres e informadas con las comunidades ubicadas en las zonas de influencia antes de iniciar cualquier actividad de producción.

9. Incentivar la proveeduría local para fomentar el empleo y el desarrollo económico regional.

10. Establecer un monitoreo científico externo e independiente que verifique la integridad de los acuíferos, el balance hídrico de las regiones productoras, la actividad sísmica y la protección de los ecosistemas, además de brindar asesoría técnica permanente.