Estela Ambriz Delgado
La Coordinadora de Organizaciones Campesinas e Indígenas de la Huasteca Potosina, A.C. (COCIHP), consideró que el anuncio del gobierno federal, tras la recomendación emitida por el comité científico que evaluó la aplicación del fracking, demuestra que originalmente sí se incluía en los proyectos la cuenca Tampico-Misantla, lo que durante meses negaron dirigentes políticos y funcionarios de gobierno.
La organización manifestó que la postura del Ejecutivo federal de aceptar la recomendación del comité de expertos de excluir a la cuenca Tampico-Misantla del uso de la fracturación hidráulica demuestra que el Plan Estratégico de Pemex 2025-2035 sí la incluye, sólo que encubierta con conceptos de “exploración y extracción de hidrocarburos en yacimientos de geología compleja o de yacimientos no convencionales”, entre otros.
En este sentido, apuntó a la postura que tomaron dirigentes políticos y funcionarios de gobierno que durante varios meses negaron que el plan de Pemex persiguiera el uso de la devastadora técnica, e incluso llamaban mentirosos a quienes informaban de dicha amenaza.
“Les debería dar pena; pero en vez de ello, siguen manifestándose hasta el ridículo de que nunca se tuvo la intención de aplicar esta terrible técnica en la Huasteca Potosina. Los dirigentes políticos y los funcionarios de gobierno deberían modificar su postura zalamera y ser realmente críticos y autocríticos para evitar que la Cuarta Transformación se descarrile por el lado neoliberal”.
De igual forma, la COCIHP destaca que las condiciones ecosistémicas, la presencia de pueblos indígenas de cultura milenaria, la densidad de población y la sensibilidad social existentes en la región Huasteca (que se esgrimen por el comité de expertos para recomendar dejar fuera a esta cuenca en el uso del fracking) son totalmente válidas, y reconoce el esfuerzo para fundamentarla con sólidos argumentos.
Sin embargo, estima que hay otros factores que seguramente incidieron en la decisión política del Ejecutivo federal, como la existencia de un movimiento social basado en los pueblos y comunidades indígenas, así como la participación de la organización comunitaria que basa sus decisiones en la asamblea general y que hoy ha logrado avances significativos en el reconocimiento de los derechos de los pueblos originarios a nivel nacional e internacional.
Así también, la tradición y experiencia de lucha en la defensa del territorio, por lo menos desde los momentos en que se aprobó la reforma energética de diciembre de 2013, hasta que el entonces presidente electo Andrés Manuel López Obrador se comprometiera públicamente, el 5 de octubre de 2018, a que el fracking no se permitirá ni en San Luis Potosí ni en México, la interacción de la investigación científica y la práctica de campo para fundamentar las propuestas, y la acción planificada y ascendente desde que se anunció el Plan Estratégico Pemex 2025-2035.
La COCIHP considera importante remarcar lo anterior, pues de no existir este movimiento no se hubiera conformado el comité de expertos, ni mucho menos su ampliación con científicos críticos y con propuestas de alternativas a los combustibles fósiles, que han dado motivo a esta definición presidencial de dejar fuera del fracking a la cuenca Tampico-Misantla, incluida la Huasteca Potosina.
Asimismo, consideran necesario continuar la lucha para que la postura presidencial de cancelar la fracturación hidráulica en esta región se traduzca en un decreto que lo garantice, enlazado a facilitar el ejercicio integral de los derechos humanos y colectivos de los pueblos y comunidades indígenas, al mismo tiempo que se exija al Poder Legislativo acelerar el dictamen de reforma constitucional para que se prohíba esta técnica en el país.
“Por igual, se hace necesario continuar el proceso informativo y organizativo para lograr el cien por ciento de las 367 asambleas comunitarias y de todas las actas de cabildo de no autorizar cambios de uso del suelo en los 17 municipios implicados, así como de diseño estratégico de la vida que queremos y de consolidación de alianzas en distintas escalas”.
Finalmente, puntualizan que todo ello será orientado al fortalecimiento de la vida de los pueblos y comunidades y de otros sectores sociales, a fin de estar en condiciones de enfrentar las amenazas internas y externas que buscan apropiarse de los recursos naturales existentes en el territorio.





