Fernanda Durán
La diputada de Morena Nancy Jeanine García Martínez precisó que el anuncio de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sobre la Cuenca Tampico-Misantla representa un paso importante para descartar proyectos de yacimientos no convencionales en la Huasteca potosina, aunque todavía deberá esperarse la información y determinación que emita el Gobierno Federal sobre la forma en que se formalizará esta decisión.
Luego de que el Comité Científico sobre Soberanía Energética y Yacimientos de Gas Natural no Convencional recomendó no desarrollar este tipo de extracción en la Cuenca Tampico-Misantla (que comprende parte de la Huasteca potosina) por considerarla social y ambientalmente inviable, García Martínez señaló que cualquier eventual formalización jurídica correspondería al ámbito federal.
“En primera creo más que considerar el anuncio de la prohibición definitiva, hay que reconocer y considero que lo que se hizo fueron estudios técnicos, estudios serios en la zona”, explicó al ser cuestionada sobre la posibilidad de impulsar desde el Congreso del Estado un decreto que oficializara la prohibición.
Respecto a una eventual reforma o decreto, indicó que el Legislativo local no tendría competencia directa sobre la materia.
García Martínez destacó que la conclusión presentada por los especialistas descarta a la Cuenca Tampico-Misantla para este tipo de proyectos debido a sus características sociales y ambientales.
“Creo que lo importante es reconocer que se descarta totalmente porque como lo mencionó la presidenta no se van a hacer proyectos de este tipo de yacimientos no convencionales en zonas donde haya pues abundante, densidad, no solamente de población de flora y fauna, sino también de poblaciones indígenas, comunidades, etc.”.
Sobre una eventual prohibición mediante decreto, indicó que corresponderá a la Federación definir los siguientes pasos.
En un video publicado este jueves a través de sus redes sociales García Martínez recordó la postura que había sostenido durante los foros organizados por comunidades de la Huasteca, donde pidió confiar en que Sheinbaum no permitiría actividades que pudieran afectar el territorio.
“Ahí manifesté que confiáramos en nuestra presidenta siendo una mujer ambientalista y científica, que no iba a permitir nada que perjudicara a nuestras comunidades, nada de impacto ambiental ni nada que contaminara nuestras aguas. El día de hoy hoy nos confirma y nos afirma esta gran noticia”.
También insistió en que las movilizaciones contra el fracking deben mantenerse ajenas a intereses partidistas: “Seguimos firmes y al pie de lucha con las luchas legítimas, porque también como les les mencioné en el último foro en Tampamolón Corona, que no se politice ni al interior ni al exterior todas las luchas que sean legítimas”.
El delegado de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en San Luis Potosí, Darío González, también se pronunció después del anuncio presidencial y sostuvo que la determinación fue producto de estudios científicos sobre la región
“Muy a pesar de quienes intentaron sacar ‘raja’ desde un primer momento, en la Conagua Comisión Nacional del Agua, CONAGUA, a mi encargo, sostuvimos con responsabilidad que la Huasteca y la cuenca Tampico-Misantla, tal cual lo señaló el Ejecutivo Federal, debían ser objeto de un estudio serio, técnico y sustentado por especialistas”, publicó en redes sociales.
González señaló que Conagua participó particularmente en los estudios sobre disponibilidad de agua salina y los riesgos asociados con las condiciones geológicas de la zona, uno de los aspectos considerados por el comité científico para evaluar los posibles impactos de la extracción de gas no convencional.
El funcionario describió el resultado como la conclusión de que la región “no es apta para la práctica conocida como fracking”.
García Martínez también separó la decisión federal sobre los yacimientos no convencionales de los acuerdos aprobados por distintos cabildos de la Huasteca para rechazar permisos relacionados con Pemex.
Explicó que los oficios que llegaron a algunos municipios estaban relacionados con autorizaciones para el resguardo de explosivos y no constituían, por sí mismos, solicitudes para realizar fracturación hidráulica, después de que ayuntamientos como Tanlajás, Xilitla, San Antonio y Tancanhuitz aprobaron o ratificaron medidas para impedir en sus territorios proyectos vinculados con fracking, actividades extractivas y, en algunos casos, permisos para explosivos.
“Eso fue totalmente otra cosa que no precisamente tiene que ver con exploración más bien con perforación o en este caso la fractura no sino con otro tipo también de exploración, etc. y si quedaría allá en la Federación, no de manera local”.





