Autopista a Matehuala, los abusos de la concesionaria

Por Victoriano Martínez

Si transita por la carretera 57 de Matehuala hacia San Luis Potosí en el tramo todavía libre, a la altura del kilómetro 62 verá un aviso lateral le indicará dos alternativas: “San Luis Potosí cuota” y “Villa Hidalgo”.

Un poco más adelante encontrará el anuncio de una salida, y enseguida un anuncio tipo travesaño que le indica tres vías posibles para llegar a su destino: “Querétaro cuota”, “San Luis Potosí cuota” y “Villa Hidalgo”.

Usted circula por la vía libre y confía en que así seguirá si no toma la salida. Si va por la libre, ¿por qué tendría que salirse de esa vía para seguir en la libre?

Así que opta por no tomar la desviación, pero apenas a unos cuantos metros de que dejó atrás la salida alcanza a ver un anuncio en medio de la separación que indica que el lado por el que circula corresponde a la vía de cuota hacia Querétaro y San Luis Potosí, y la salida que descartó es la vía hacia Villa Hidalgo… y al San Luis Potosí libre. Cayó.

Parece una inverosímil maniobra por parte del Grupo Meta, propietario de la autopista de cuota, para confundir al automovilista para que les tenga que pagar peaje, pero si la empresa ha conseguido, presuntamente con autorización de la Secretaría de Infraestructura y Comunicaciones y Transportes, cerrar por tres meses la vía libre para reparar un puente y que el uso de la carretera de cuota resulte obligado, se trata en realidad de una actitud.

“Estas personas de la concesionaria obtienen el permiso y bloquean ese paso, obstruyendo el paso hacia la carretera libre, lo que obliga al transportista a irse por la autopista, pagar la cuota y dejarnos marginados al comercio, a los restaurantes, a las tiendas, a los vulcanizadores, a todos los servicios de ese tramo”, describió Israel Moreno, comerciante de Villa Hidalgo afectado por el cierre de la vía libre a Matehuala.

De acuerdo con los afectados, el cierre de la vía libre a Matehuala deja sin clientes a más de 260 establecimientos como restaurantes, vulcanizadoras, tiendas, puestos de artesanías, talacheras y otros servicios.

“No soy ingenuo. Ya están destruyendo el puente que supuestamente van a rehabilitar. Al rato van a decir que van a ocupar un año más para hacer el puente, que porque encontraron más fallas”, pronosticó como un alto riesgo de que la concesionaria prolongue su estrategia de uso obligatorio de la autopista.

Grupo Valoran, META e Infraestructura Potosina de Carreteras, han mostrado en los últimos meses que están dispuestos a pasar por encima de los intereses de los habitantes de ejidos y asentamientos urbanos en torno al trazo de su autopista, y un ejemplo claro es el caso del Ejido El Peyote, donde impusieron el precio del terreno y les negaron obras de beneficio comunitario con un contrato de ocupación previa que no garantiza las condiciones mínimas de legalidad ni la debida tutela de los derechos del núcleo agrario.

Pero no sólo atentan contra las condiciones económicas y sociales de los habitantes en torno al trazo, sino que también han mostrado el poco respeto que le tienen al entorno ecológico cuando aún sin contar con contratos de ocupación incurrieron en la destrucción de flora en el Ejido La Tapona, con afectación a más de 100 especies de cactáceas.

Una actitud depredadora de la que la representación estatal de la Procuraduría Agraria (PA) acaba de detectar una grave afectación ambiental en ejidos de Matehuala y Villa de Guadalupe, ante las que solicitará una verificación de autorizaciones de cambio de uso de suelo, cumplimiento de Manifestación de Impacto Ambiental y medidas de restauración.

La carretera de cuota Entronque 75-D – Matehuala fue concesionada por el gobernador Ricardo Gallardo Cardona en un proceso de adjudicación que inició apenas cuatro días después de que el presidente Andrés Manuel López Obrador inauguró la autopista Ciudad Valles – Tamazunchale en un acto en el que se pronunció en contra de las autopistas de cuota.

Grupo Valoran, META e Infraestructura Potosina de Carreteras, con sus acciones dan tres razones por las que López Obrador se pronunció contra las carreteras de cuota: el despojo de tierras contra comunidades y ejidos, la afectación económica a los habitantes en torno al trazo y la depredación ambiental.