Estela Ambriz Delgado
A pesar de que el Centro estatal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) reconoce que los hallazgos preliminares de vestigios históricos en Cerro Gordo corresponden a un campamento de recolectores cazadores, ahora argumenta que no puede desarrollar proyectos de investigación arqueológica debido a que el cerro es un banco de materiales de propiedad privada.
A través de un comunicado difundido este lunes, la dependencia informó sobre la inspección realizada el pasado 11 de agosto por personal de la Sección de Arqueología del Centro INAH en el Cerro Gordo, ubicado en el ejido homónimo en el municipio de Zaragoza, en atención a la solicitud comunitaria y a la denuncia sobre posibles afectaciones al patrimonio arqueológico.
Se confirma que, durante el recorrido, se identificaron materiales líticos en superficie (puntas de proyectil, lascas y piezas en proceso de elaboración) que corresponden a actividades de manufactura propias de un campamento de recolectores cazadores.
El Centro INAH puntualiza que el informe técnico del arqueólogo Víctor Valdovinos señala que “existen en el flanco este de Cerro Gordo evidencias arqueológicas que corresponden, al menos, a un campamento de recolectores cazadores de mediano tamaño”, además de observarse afectaciones recientes derivadas del camino de acceso al banco de materiales.
No obstante, la dependencia se deslindó de la afirmación de que una oquedad hallada en el suelo corresponda a una tumba prehispánica. El INAH dijo reconocer los relatos comunitarios sobre la aparición de restos humanos en el pasado en una oquedad del cerro; sin embargo, apuntó que durante la inspección no se identificaron entierros, tumbas, restos óseos ni estructuras excavadas.
La dependencia afirmoque la oquedad mencionada corresponde a una formación natural del cerro, propia de la geología del lugar, y que la evidencia registrada es exclusivamente lítica y en superficie.
Asimismo, el Centro INAH reculó del compromiso de solicitar a sus oficinas centrales la autorización de una investigación arqueológica, bajo el argumento de encontrarse impedido dado que Cerro Gordo es un banco de materiales de propiedad privada, explotado desde la década de 1980. Esto, sin sustento documental alguno, pues para señalarlo se basaron en la observación de un historial de imágenes satelitales.
“Debido a esta condición jurídica, el INAH no puede desarrollar proyectos de investigación arqueológica sin la anuencia expresa de los propietarios, conforme a la legislación federal en materia de patrimonio arqueológico”.
El comunicado cierra asegurando que se reafirma la disposición de la dependencia para acompañar al Ejido Cerro Gordo en la defensa de su territorio y en la protección de su patrimonio cultural, mediante un inventario y registro de las piezas arqueológicas que la comunidad resguarda.
Lo anterior se complementará con asesoría técnica y museográfica si el ejido decide impulsar la creación de un museo comunitario, acompañando procesos de gestión y diálogo institucional cuando la comunidad así lo requiera.





