Fernanda Durán
El diputado Héctor Serrano Cortés insistió en que el Congreso del Estado debe revisar la forma en que circula información interna antes de que los dictámenes sean votados, al considerar que la difusión de versiones preliminares puede generar interpretaciones equivocadas y controversias públicas. Sin embargo, reconoció que hasta el momento no se ha despedido a ningún trabajador ni informó sobre alguna responsabilidad determinada por las filtraciones que previamente había denunciado.
El señalamiento se dio luego de la controversia generada por las distintas versiones del dictamen que modificó los requisitos para ocupar la Fiscalía General del Estado, cuando anunció que se revisaría la actuación de asesores y empleados del Poder Legislativo y adelantó un procedimiento ante la Contraloría para establecer posibles sanciones.
Cuestionado nuevamente sobre el avance de esas investigaciones, Serrano sostuvo:
“Estamos a favor por supuesto, hay mecanismos para obtener información, la ley de transparencia muchas veces marcó la dinámica y cómo puedes obtener la información oficial, lo que me parece que no es correcto es violentar los mecanismos de normatividad de conducta honorable que se tiene al interior de una institución”.
Aclaró que su postura no constituye hasta ahora una acusación directa contra alguna persona, sino que busca establecer reglas internas para la circulación de documentos y, en determinados casos, para su reserva temporal.
Serrano argumentó que los documentos distribuidos entre legisladores antes de una votación no necesariamente corresponden a la versión definitiva que será aprobada, debido a que los propios diputados pueden realizar modificaciones durante su análisis.
“El dictamen se corre para que todos los diputados tengamos claridad del sentido que se propone por parte del asesor jurídico, pero eso no quiere decir que se vote como lo presentan”, explicó.
Desde su perspectiva, divulgar una versión previa puede generar confusión si posteriormente el documento es modificado.
El antecedente inmediato es precisamente la reforma al artículo 122 Bis de la Constitución local, cuyo dictamen tuvo distintas versiones antes de llegar al Pleno. La aprobada inicialmente en la Comisión de Puntos Constitucionales contenía un artículo transitorio relacionado con la permanencia y periodo de la actual fiscal, María Manuela García Cázares, mientras que posteriormente circuló una versión en la que ese apartado ya no aparecía.
Las diferencias entre los documentos provocaron cuestionamientos sobre el procedimiento seguido para modificar el dictamen y versiones respecto de los posibles efectos que tendría la reforma sobre la titular de la Fiscalía.
Serrano volvió a rechazar esas interpretaciones y aseguró que algunas de ellas surgieron precisamente de información que considera incompleta o imprecisa.
Pese a que anteriormente Serrano había anunciado que se promovería un procedimiento ante la Contraloría y que éste podría concluir con las sanciones previstas en la ley, en esta ocasión no informó de algún trabajador identificado como responsable ni de avances concretos en un procedimiento administrativo.
Se limitó a señalar que la revisión continúa y que buscarán fortalecer los mecanismos para garantizar que la información difundida corresponda con los documentos definitivos.
“Siguen los compañeros revisando, vamos a mantener no solamente los mecanismos para garantizar que la información sea fidedigna, sino también para que todos tengamos por supuesto la protección de nuestra posición”.
Serrano planteó además que las posiciones, reflexiones y propuestas de los legisladores pueden mantenerse dentro del ámbito interno hasta que sean incorporadas formalmente a un dictamen o expresadas durante una sesión.
Al ser cuestionado expresamente sobre posibles despidos derivados de las filtraciones, descartó que se haya aplicado alguna medida de este tipo.
Las únicas posibles salidas de personal que mencionó corresponden, dijo, a entre cinco y seis trabajadores que podrían iniciar procedimientos de jubilación, asunto que separó de la revisión por filtraciones.





