Falta de especialistas limita capacidad de investigación en SLP: criminóloga

María Ruiz

La falta de especialistas en áreas altamente técnicas y científicas, así como la necesidad de fortalecer la profesionalización y coordinación entre las autoridades, son algunas de las áreas de oportunidad que enfrenta actualmente el trabajo forense en San Luis Potosí, señaló la criminóloga Selena Guadalupe Puente Gallegos, directora de la sede San Luis Potosí de la Academia de Formación Pericial e Investigación Criminal (AFPI).

Luego del Simposio de Ciencias Forenses llevado a cabo en el Congreso del Estado de San Luis Potosí, Puente Gallegos explicó que uno de los principales desafíos es la distancia entre la formación académica y las necesidades que existen en la práctica dentro del sistema de justicia.

Aunque cada vez más jóvenes se interesan por carreras como Criminología y Criminalística, así como por áreas de Derecho y Psicología orientadas al ámbito forense, esto no significa que exista el número suficiente de especialistas para atender las necesidades específicas de las investigaciones.

La problemática, explicó, se vuelve más evidente cuando se observa dónde está concentrada la necesidad. El sistema requiere perfiles con conocimientos especializados en áreas científicas y técnicas, mientras que la formación profesional debe avanzar a la par de esas exigencias.

Para Puente Gallegos, otra de las áreas de oportunidad está relacionada con la profesionalización de quienes ya se encuentran desempeñando funciones dentro del ámbito forense.

La ciencia forense cambia constantemente y, por ello, considera que la preparación de un profesional no puede darse por concluida una vez que obtiene un título o ingresa a una institución.

“La principal carencia que identificamos en el sistema actual es la falta de inversión sostenida en la formación y actualización de profesionistas forenses”, señaló.

La especialista advirtió que esta necesidad no corresponde únicamente a los peritos. También alcanza a las distintas autoridades que participan en las diferentes etapas de una investigación, debido a que una actuación incorrecta puede repercutir en todo el proceso.

Otra área que requiere fortalecerse, de acuerdo con la especialista, es la coordinación entre las instituciones.

En una investigación criminal participan distintas autoridades y cada una tiene una función determinada. Para que el procedimiento avance adecuadamente, no basta con que todas intervengan: es necesario que sepan qué les corresponde hacer y respeten las atribuciones de los demás. Puente Gallegos consideró fundamental “fortalecer el trabajo interinstitucional”, particularmente para que “cada autoridad conozca, respete y ejecute su función sin invadir ni duplicar”.

Esta coordinación resulta relevante desde los primeros momentos de una investigación, especialmente cuando se interviene un lugar donde pueden encontrarse indicios que posteriormente deberán ser analizados y presentados ante la autoridad judicial.

La preservación del lugar de intervención representa otro punto sensible dentro del trabajo forense.

Puente Gallegos identificó entre los errores que pueden comprometer una investigación el hecho de no preservar adecuadamente el lugar, así como permitir el ingreso de personal que no resulta necesario.

La contaminación de una escena puede modificar las condiciones originales del sitio y afectar posteriormente la interpretación de los indicios.

A esto se suman deficiencias en el llenado del Informe Policial Homologado y fallas durante los procedimientos establecidos para el manejo de la evidencia. La consecuencia puede ser especialmente delicada cuando la investigación llega ante un juez, pues “estos errores provocan que la evidencia pierda valor probatorio y que el trabajo pericial sea desestimado en juicio”.

El desarrollo de las ciencias forenses también ha modificado la manera en que se investiga un delito. Actualmente, elementos que antes podían pasar inadvertidos pueden ser detectados y analizados mediante herramientas especializadas.

Puente Gallegos destacó los avances en genética forense, identificación humana, criminalística y análisis digital como parte de una transformación que está llevando la investigación hacia métodos cada vez más científicos.

“La incorporación de nuevas tecnologías ha transformado radicalmente la investigación criminal”, explicó.

El cambio, añadió, consiste en pasar de un modelo sustentado principalmente en la observación a uno en el que incluso la evidencia mínima puede ser sometida a análisis científico.

“Hoy, un rastro que antes era invisible puede convertirse en prueba irrefutable”, señaló.

Para la especialista, todas estas áreas de oportunidad terminan convergiendo en un mismo punto: lograr que el trabajo realizado desde el lugar de intervención pueda sostenerse hasta la etapa judicial.

Por ello, la profesionalización, la especialización, la coordinación institucional y el correcto procesamiento de los indicios deben formar parte de una misma estrategia.

El objetivo es que policías, peritos y ministerios públicos no trabajen como partes aisladas, sino dentro de una ruta coordinada en la que cada intervención contribuya a la siguiente.

Puente Gallegos consideró que esta articulación debe permitir que cada autoridad cumpla su responsabilidad y que el conocimiento científico tenga un papel central en la construcción de las investigaciones.