Capital de riesgo

Octavio César Mendoza

San Luis Potosí es una ciudad en constante metamorfosis cuyo péndulo político ha oscilado de izquierdas a derechas a lo largo de los años, con resultados a veces extraordinarios o terriblemente mediocres. Entre los más destacados nombres que se me presentan en mi mente, esta ciudad ha sido gobernada por héroes como Miguel Caldera o Juan de Oñate; líderes de movimientos sociales como Salvador Nava Martínez o Ricardo Gallardo Juárez; mujeres valientes como Socorro Blanc Ruíz o María Guadalupe Rodríguez Cabrera; hombres visionarios como Miguel Valladares García o Marcelo de los Santos Fraga; incluso por un poeta mayor como el enorme Félix Dauajare y sí, hasta por un policía como Enrique Galindo Ceballos, quien destaca por ser el único alcalde reelecto y porque hoy la ciudad tiene más diplomas internacionales que nunca y sólo le falta el de la Capital Internacional del Bache.

Pero Equis, dijo Ye. Aquí lo que importa es que, ante la inminencia de las campañas para a elegir a quien va a resolver los muchos problemas de movilidad, agua potable, recolección de basura y seguridad que pre existen en el epicentro de la Zona Metro del Estado-Perrito, el crupier del destino ya mostró algunas cartas de diferente color que ya empiezan a hacer ruido. Para medir sus alcances, se han llevado a levantamientos demoscópicos (instrumentos malditos como la ouija, también conocidos como “encuestas”) para saber cómo andan de hervor las aguas de los camotes y releer, de paso, algunos versos del gran libro de Luis Cernuda llamado La realidad y el deseo; en específico estos: “Dejadme, dejadme abarcar, ver unos instantes/ Este mundo divino que ahora es mío/ Mío como lo soy yo mismo”.   

Y como esto de San Luis y lo suyo de la cosa pública es parte del mundo de mis preocupaciones, divagaciones, figuraciones e inquietos pensamientos, dejo señal de que es aquí donde la persistencia de la rabipuerca realidad se impone y, de acuerdo a los datos filtrados por las confiables fuentes que me han brindado la confianza de ver sus números, las posibilidades de unos y de otros están claras y los de antemano segundos lugares ya pueden ir negociando su eterna diputación local, su regreso a una delegación federal o su acomodo en algún equipo ganador. Aunque se comprende que, en democracia, todo puede pasar, también hay que atender los presupuestos y los escenarios y hasta el estado del clima para advertir que difícilmente cambiarán las condiciones y circunstancias que hoy se reflejan en las estadísticas y cuyas tendencias muy probablemente se reflejarán en las urnas el día de mañana. Los citaré como si los conociera, aunque por sus obras los conoceréis.

Cruzando los datos estudiados, derivados de tres diferentes ejercicios de observación de tendencias intra partidistas, se aprecia que, dentro del Partido Verde, Juan Carlos lleva una enorme ventaja por sobre cualquier otro aspirante de la tucaniza; de hecho, se alcanza a ver a Sonia a doce puntos de distancia. En Morena, Cuauhtli ya le saca 17 puntos de ventaja a Gabino. Por el PRIAN, Marcelo se ubica a 20 puntos de Rubén. Destaca, por Movimiento Ciudadano, Paola con 12 puntos por encima de Marvely. Ya en términos de intención de voto por partido y dependiendo de quién acompañe cada fuerza en la búsqueda de la gubernatura del Estado, cambia la cosa; pero eso se verá en octubre. Lo interesante, ahora, es observar quiénes se sienten halagados y quiénes se sienten ofendidos, y que a algunos (o a todos, como a este humilde mensajero) los mueva más la idea de cómo se pueden mejorar esos números, conservarlos o, de plano, perderlos. Pero no vine a esta columna a decir eso, porque ya de por sí tienen bastante chamba por hacer los que se sientan con merecimientos suficientes para heredar el trono de más rancio abolengo del Potosí. 

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.

Es poeta, escritor, comentarista y consultor político. Fue director general de Estudios Estratégicos y Desarrollo Político de la Secretaría General de Gobierno del Estado. Ha llevado la Dirección de Publicaciones y Literatura de la Secult-SLP en dos ocasiones, y fue asesor de Marcelo de los Santos Fraga de 1999 a 2014, en el Ayuntamiento y Gobierno del Estado de SLP, y en Casa de Moneda de México. Ganador de los Premios Nacional de la Juventud en Artes (1995), Manuel José Othón de Poesía (1998) y 20 de Noviembre de Narrativa (2010). Ha publicado los libros de poesía “Loba para principiantes”, “El oscuro linaje del milagro”, “Áreas de esparcimiento”, “Colibrí reversa”, “Materiales de guerra” y “Tu nombre en la hojarasca”. La UAQ editó su poemario “Anfiteatro” dentro de la colección de autores latinoamericanos “A libro mayor” en 2025.