Colectivos de movilidad cuestionan armonización del Reglamento de Tránsito capitalino

Fotografías: María Ruiz

María Ruiz

La armonización del Reglamento de Tránsito del Ayuntamiento de San Luis Potosí, aprobada por el Cabildo el viernes 25 de septiembre, mantiene pendientes para colectivos vinculados con la movilidad, quienes cuestionan que las disposiciones incorporadas de la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial hayan sido suficientemente adaptadas a las condiciones reales de la ciudad.

Víctor Hernández, especialista en movilidad accesible y sustentable e integrante de Pedaleando San Luis y de colectivos como Derechos Urbanos, cuestionó que las observaciones planteadas durante los meses de trabajo con autoridades municipales no hayan quedado reflejadas en el documento aprobado.

Víctor Hernández, integrante de Pedaleando San Luis

“A título personal sí te puedo decir que me parece que es una simulación. Me parece que se hizo días antes del informe municipal precisamente para poder tener con qué presumir avances en materia de movilidad”, señaló.

El dictamen aprobado por Cabildo establece que la reforma tiene como finalidad armonizar el Reglamento de Tránsito municipal con la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial. Entre los cambios incorpora la jerarquía de movilidad como principio rector, coloca a las personas peatonas como usuarias prioritarias de la vía y reconoce derechos específicos para personas con discapacidad, ciclistas y otros usuarios vulnerables.

También establece nuevas disposiciones sobre límites de velocidad, infraestructura ciclista, accesibilidad, cruces peatonales, zonas de tránsito calmado y vehículos de movilidad eléctrica.

Sin embargo, para Hernández, el problema está en que el proceso no concluyó con un documento construido con las aportaciones de los colectivos que participaron en las mesas de trabajo.

“Desde el año pasado venimos denunciando cómo estas mesas de trabajo que ocurrieron con la Policía Vial, pues ellos lo cumplieron con ciertos entregables, que era básicamente que el Reglamento de Tránsito estuviera armonizado y perfectamente referenciado con la Ley General de Movilidad. Esto no ocurrió”.

Hernández recordó que algunos integrantes de colectivos se retiraron de las mesas de trabajo ante la falta de acuerdos sobre el contenido final del reglamento.

“Resulta decepcionante y hasta exasperante que en el discurso de ayer el alcalde diga que viene el consenso de toda la ciudadanía, que se le preguntó a todo el mundo, cuando justamente ahí, en la reunión, yo le comenté que era una simulación, que esos meses de trabajo no habían concretado nada y que no tenía nuestro aval para garantizar eso”.

Una armonización que no se refleja en las calles

Uno de los principales contrastes planteados por los colectivos es entre las obligaciones que ahora aparecen en el reglamento y las condiciones actuales de la infraestructura vial.

El dictamen establece que la jerarquía de movilidad debe privilegiar a peatones y personas con discapacidad o movilidad limitada, seguida de quienes utilizan medios de movilidad no motorizada, transporte público, transporte de carga y vehículos particulares.

Además, el nuevo reglamento contempla la preferencia peatonal en cruces e intersecciones, obliga a los automovilistas a mantener una distancia lateral mínima de 1.5 metros al rebasar a una persona ciclista y protege la infraestructura ciclista frente a la invasión u obstrucción de vehículos motorizados.

También establece velocidades máximas de 20 kilómetros por hora en zonas escolares, hospitales y asilos; 30 kilómetros por hora en vías secundarias, terciarias y zonas de tránsito calmado; 50 kilómetros por hora en avenidas principales y vías primarias, y hasta 80 kilómetros por hora únicamente en carriles centrales de vías de acceso controlado.

Para Hernández, sin embargo, estas disposiciones requieren infraestructura que permita hacerlas efectivas.

Durante una intervención de urbanismo táctico realizada en la avenida Fray Diego de la Magdalena y Plan de Ayutla, explicó que las acciones temporales sirven para evidenciar cómo debería funcionar un espacio vial, pero no sustituyen las obras públicas necesarias.

“La pintura no es infraestructura”, sostuvo.

Y explicó que el objetivo de este tipo de intervenciones es precisamente mostrar las necesidades que deberían ser atendidas de manera permanente por las autoridades.

“Es bien importante observar justamente que pura pintura no te va a cambiar la conducta de la persona. Necesitamos obra pública que respalde esas intervenciones y de nada sirven las nuevas disposiciones si no hay infraestructura adecuada para que eso se haga tangible ”.

Por su parte, Antonio Castillo, integrante de Derechos Urbanos y representante de conduceya.com, coincidió en que la discusión sobre la armonización debe considerar la infraestructura disponible para cumplir las nuevas disposiciones.

Antonio Castillo, representante de conduceya.com

Castillo señaló que recibió el documento la noche del viernes y comenzó a revisarlo a partir de entonces. Su primera observación fue que la mayor parte del contenido permanece sin modificaciones sustanciales.

“Hay algunas adecuaciones, sí, pero de hecho… agarraron el artículo de la Ley General de Seguridad y Movilidad y lo trasladaron literal en el reglamento”.

A su consideración, la incorporación de disposiciones de la legislación general no necesariamente implica una adaptación a las condiciones particulares del municipio.

Como ejemplo, señaló que el nuevo ordenamiento contempla obligaciones relacionadas con infraestructura que actualmente no existe de manera suficiente en las calles de la ciudad.

El dictamen, en efecto, incorpora disposiciones sobre infraestructura ciclista, accesibilidad universal y protección del espacio peatonal. Establece que las banquetas deben mantenerse libres de obstáculos y contempla el respeto a rampas, guías podotáctiles y espacios destinados a personas con discapacidad.

También reconoce que, cuando no exista infraestructura ciclista dedicada, las personas que utilizan bicicleta pueden ocupar el carril derecho en determinadas vialidades y obliga a los conductores de vehículos motorizados a mantener una distancia lateral mínima de 1.5 metros al realizar maniobras de rebase.

Pero Castillo cuestionó que, mientras esas obligaciones se incorporan al reglamento, persistan deficiencias en la señalización y delimitación de las calles.

“Tenemos una serie de guarniciones de color verde que no deberían de ser, tenemos pasos peatonales en amarillo que no deberían de ser y son pasos peatonales y guarniciones que se han pintado recientemente”.

El pendiente: infraestructura y aplicación

Para Castillo, la falta de infraestructura también genera problemas para quienes conducen, pues existen vialidades sin delimitación suficiente de carriles, zonas peatonales o ciclovías.

“Realmente no le puedes exigir mucho al conductor que respete, porque ¿qué respeta?”.

El integrante de Derechos Urbanos señaló:

“La delimitación de carriles, la delimitación de zonas peatonales, la delimitación de las ciclovías, porque hay lugares donde sí existe el espacio y no hay”.

Castillo también señaló que la falta de infraestructura no sólo representa un problema de ordenamiento vial, sino que puede contribuir a situaciones de riesgo.

Mencionó como ejemplo el caso de Río Santiago, donde ha observado siniestros relacionados con la falta de delimitación de carriles, así como vialidades de la Zona Industrial donde existen problemas con el funcionamiento de semáforos.

Otro de los señalamientos de Castillo es que incluso cuando existe infraestructura, las disposiciones actuales no siempre son respetadas ni sancionadas.

Explicó que han documentado casos de vehículos estacionados sobre zonas peatonales y señaló que, en ocasiones, esto ocurre incluso en presencia de personal de vialidad.

“Nosotros tenemos algunos videos donde simplemente ven que están arriba de la zona peatonal y no son para: ‘Oye, detente, te voy a infraccionar’. ¿Por qué? Porque es una infracción al Reglamento de Tránsito”.

Para el colectivo, esta situación plantea otro de los pendientes de la armonización: no sólo establecer nuevas obligaciones en el reglamento, sino generar condiciones para que sean conocidas, respetadas y aplicadas.

Colectivos llevarán observaciones a Secretaría General

Tras la aprobación del dictamen, los colectivos continuarán con la revisión del documento. Este lunes 28 de septiembre, a la una de la tarde, tienen programada una reunión en la Secretaría General del Ayuntamiento para presentar sus observaciones sobre la armonización y revisar qué aspectos requieren todavía coordinación o ajustes.

Hernández sostuvo:

“Desde el colectivo hemos tratado siempre de colaborar, de proponer, no solamente quejarnos, sino proponer, llevar nuestras propuestas basadas obviamente en la norma 004 al Ayuntamiento”.

De acuerdo con el especialista, durante el proceso también buscaron generar incidencia con regidores y dependencias municipales relacionadas con obras públicas y seguridad vial.

La reunión de este lunes permitirá a los colectivos plantear directamente sus observaciones sobre el documento aprobado y revisar qué elementos consideran que quedaron pendientes de incorporar o requieren coordinación entre las distintas áreas municipales.

Para Hernández, la discusión no termina con la aprobación del dictamen, pues el reto será que las disposiciones sobre movilidad, accesibilidad y seguridad vial puedan traducirse en infraestructura y acciones concretas.

“Hay muchas personas que están interesadas en este tema. No sé si somos los únicos, pero al final sí somos los que hemos estado bien interesados en el tema en los últimos años”.

Y cuestionó que la reforma pueda presentarse como un avance concluido mientras persisten diferencias entre las propuestas planteadas por los colectivos y el contenido finalmente aprobado.

“Me resulta poco creíble que esto se vaya a presentar como un avance en movilidad cuando el documento era muy perfectible, tenía muchas áreas de oportunidad y al final esas diferencias nuestras no se plasmaron”.