María Ruiz
Mientras brinda refugio, alimentación y atención integral a personas de la diversidad sexual en situación de vulnerabilidad, Casa Orquídea mantiene una batalla legal para que el Estado destine un presupuesto específico a la población LGBT+, informó su fundador, Francisco Olvera.
El activista explicó que el refugio atraviesa un proceso de reorganización tras diversas dificultades registradas desde finales del año pasado; sin embargo, aseguró que la solidaridad de la ciudadanía ha permitido que el proyecto continúe operando.
“La sociedad sigue ayudándonos, sigue apoyándonos”, afirmó, al señalar que actualmente reciben donaciones principalmente en especie para sostener sus actividades.
Olvera recordó que la organización promovió un amparo con el objetivo de exigir la creación de un presupuesto dirigido a las personas LGBT+, recurso que ya obtuvo una resolución favorable en una primera etapa y ahora se encuentra en una segunda instancia judicial.
“El amparo se presentó por un presupuesto LGBT. No existe un presupuesto; existe presupuesto para mujeres, para niños y para personas con discapacidad, pero las poblaciones LGBT también existimos”, sostuvo.
Explicó que la intención no es únicamente obtener recursos económicos, sino generar políticas públicas que atiendan las principales necesidades de esta población, particularmente de quienes enfrentan mayores condiciones de exclusión, como las mujeres trans adultas mayores que carecen de vivienda, empleo formal o redes familiares de apoyo.
“Lo que buscamos con este presupuesto es atender temas de salud, educación, vivienda y empleo. Si no tienes empleo, no tienes seguridad alimentaria; si no tienes empleo, no tienes seguridad sobre tu vivienda y tampoco acceso a la salud”, expresó.
El fundador indicó que uno de los principales objetivos es garantizar una mejor calidad de vida para las personas trans, quienes enfrentan condiciones que reducen su esperanza de vida debido a la discriminación y a la falta de atención médica especializada.
Sobre la operación, Francisco Olvera estimó que Casa Orquídea requiere aproximadamente 70 mil pesos mensuales para cubrir alimentación, renta, medicamentos e insumos básicos. Detalló que tan solo los alimentos representan un gasto importante.
“Un plan de gasto de 30 kilos no dura 13 días. Se cocina mucho, más aparte la renta y los insumos. Yo creo que estimadamente se gastan unos 70 mil pesos al mes”, comentó.
Pese a ello, destacó que la mayor parte del respaldo proviene de la sociedad civil y de su propia familia. Relató que recientemente solicitaron apoyo para sustituir una licuadora descompuesta y la respuesta fue inmediata.
“Ayer publiqué que se nos descompuso la licuadora y ayer mismo ya teníamos una en casa. Me siento contento de la sociedad y de la comunidad, porque cuando Casa Orquídea necesita algo, la sociedad civil viene y nos apoya”, señaló.
Actualmente, nueve personas habitan de manera permanente en Casa Orquídea; sin embargo, desde su creación el refugio ha brindado alojamiento a más de 70 personas, además de ofrecer alimentos diariamente a más de 60 personas en situación de calle, pobreza o abandono familiar.
Olvera explicó que muchas de ellas son adultos mayores o integrantes de la comunidad LGBT+ que fueron expulsados de sus hogares o quedaron sin redes de apoyo. Además del hospedaje y la alimentación, el espacio ofrece atención médica, psicológica y jurídica gratuita, así como apoyo con medicamentos.
Finalmente, el activista invitó a la ciudadanía a conocer el trabajo que realizan y sumarse como voluntarios o donantes.
“Visítenos, vayan. Me gustaría mucho que compartieran con las personas y vieran qué es lo que hacemos y cómo lo hacemos. Nadie estamos exentos de pasar por una situación de esa magnitud y necesitar apoyo”, concluyó.





