Fernanda Durán
El cierre de las comparecencias por la glosa del Quinto Informe de Gobierno dejó opiniones distintas entre diputadas y diputados sobre el formato utilizado por la LXIV Legislatura, particularmente por la ausencia de réplicas y contrarréplicas después de las respuestas de las y los funcionarios estatales.
Jessica Gabriela López Torres, Marco Antonio Gama Basarte y Rubén Guajardo Barrera coincidieron en que el esquema puede mejorarse y consideraron conveniente recuperar la posibilidad de responder cuando una contestación resulte incompleta o no atienda directamente lo planteado.
En contraste, Héctor Serrano Cortés defendió el formato aprobado por la Junta de Coordinación Política (Jucopo), recordó que fue resultado de un acuerdo colegiado y sostuvo que, a su juicio, las comparecencias cumplieron con su objetivo.
López Torres consideró que estos ejercicios siguen siendo necesarios como mecanismo de rendición de cuentas, aunque señaló que la ausencia de réplicas limita la posibilidad de profundizar cuando las cifras o explicaciones no quedan claras.
La diputada también planteó que, para futuros ejercicios, el Congreso podría acercarse previamente a la ciudadanía para conocer qué temas considera relevantes y trasladar esas inquietudes a las comparecencias.
López Torres señaló que cada funcionario tiene una manera distinta de presentar la información y consideró que corresponde a la ciudadanía valorar el desempeño de quienes comparecen.
Al tratarse del último ejercicio de este tipo que realizará la actual Legislatura, planteó que los cambios podrían quedar como propuesta para quienes integren el siguiente Congreso.
Marco Antonio Gama Basarte también se pronunció por modificar el formato y propuso que las comparecencias se realicen en el Pleno del Congreso para garantizar la presencia de todas y todos los legisladores.
Consideró que el esquema parlamentario debería permitir pregunta, respuesta, réplica y contrarréplica, pues de lo contrario algunos asuntos quedan sin posibilidad de aclaración.
“Ya no puedes argumentar nada o a favor o en contra de lo que expresaron cuando ya no existe la réplica o contrarréplica”.
Gama planteó además que podrían programarse únicamente dos comparecencias por día para disponer de más tiempo y permitir intercambios más amplios. Aclaró que la intención no sería convertir las sesiones en confrontaciones con los funcionarios.
Para el legislador, un cambio de formato permitiría mayor transparencia y un ejercicio parlamentario más completo.
Rubén Guajardo Barrera coincidió en que sería conveniente recuperar las réplicas, aunque agregó otro elemento: la preparación previa de las y los diputados.
Consideró que quienes participan en las comparecencias deberían acudir después de estudiar la glosa del Informe y formular cuestionamientos sustentados en datos y estadísticas.
Guajardo explicó que la réplica permitiría regresar sobre una respuesta cuando el legislador considere que el funcionario no contestó exactamente lo solicitado.
Por ello, consideró que la Jucopo podría revisar el formato para futuras comparecencias.
Héctor Serrano Cortés tuvo una valoración distinta y defendió el mecanismo aplicado durante este año.
Ante las críticas por la falta de réplica y contrarréplica, recordó que la dinámica no fue establecida por una sola persona, sino mediante un acuerdo de la Junta de Coordinación Política.
Serrano consideró válidas las propuestas para recuperar el formato anterior y señaló que podrían ser retomadas posteriormente, aunque evaluó positivamente las comparecencias realizadas.
Añadió que las y los funcionarios respondieron dudas y ampliaron información sobre distintas áreas de la administración estatal.
Pese a sus diferencias sobre el formato, Serrano y Guajardo coincidieron en que las comparecencias no son la única vía para obtener información de las dependencias estatales.
Serrano explicó que cualquier tema pendiente puede plantearse posteriormente por escrito y que las personas servidoras públicas tienen la obligación de responder al Congreso.
Guajardo señaló, en el mismo sentido, que las comisiones legislativas pueden citar a titulares de dependencias en cualquier momento cuando exista un asunto que requiera explicación y no necesariamente esperar hasta la siguiente glosa.
Puso como ejemplo que la Comisión de Hacienda podría llamar a la Secretaría de Finanzas para explicar el paquete económico de 2027, de la misma manera que otras comisiones pueden convocar a funcionarios responsables de seguridad, justicia u otros asuntos.




