Astrolabio

Por Victoriano Martínez

Durante el 2020, la llegada de la pandemia a San Luis Potosí abrió a los pocos meses un presunto boquete en el presupuesto que provocó “sondeos” secretos y luego abiertos sobre la posibilidad de que el Congreso del Estado aprobara un crédito de 700 millones de pesos al gobierno estatal, que al final terminó como parte de un abanico de posibilidades.

Un abanico que, en presentación del entonces gobernador Juan Manuel Carreras López ante empresarios, incluía cinco opciones: un programa adicional de austeridad, reestructurar la deuda bancaria, un crédito adicional por 700 millones de pesos, vender el terreno que habría sido para la Ford y gestionar recursos adicionales ante la federación.

Se habló de crédito de fin de sexenio al estilo de Marcelo de los Santos y sus mil 500 millones de pesos 50 días antes de concluir su gestión, de un crédito para financiar campañas electorales, de buscar liquidez con el pretexto de la pandemia para fines distintos a la afectación presupuestal por el COVID-19. El caso es que cerró el 2020 sin que se definiera nada… aparentemente.

El 15 de marzo de 2021, el gobierno estatal presentó su Cuenta Pública 2020 y quedó revelada la solución que encontraron para tapar el presunto boquete: mediante tres créditos de corto plazo (quirografarios) contrataron deuda por mil 300 millones de pesos sin necesidad, por un resquicio legal, de requerir la aprobación del Congreso del Estado.

Con Banorte, 650 millones de pesos; con Banco del Bajío 325 millones de pesos, y con BBVA otros 325 millones de pesos. Por ley, esos créditos debieron ser pagados a más tardar el pasado 26 de junio por no estar legalmente permitido que sean reestructurados. El presunto boquete presupuestal se arrastró al siguiente año.

Un presunto boquete que no hizo mella para el arranque de Plan de 100 días del gobierno ahora encabezado por Ricardo Gallardo Cardona: 150 millones en el Parque Tangamanga I, 400 millones de pesos en el Periférico Norte, 20 millones de pesos para el CERESO de La Pila, 100 millones de pesos en la presa La Maroma, una cantidad no mencionada pero seguramente muy elevada para programas sociales a partir de noviembre…

Por obras –por aquello de que “mientras más obras, más sobra”– y por programas “sociales” no se para y se acumularán tantas como el afán de popularidad lo requiera, así se tengan que perder los ingresos por licencias de manejo y placas vehiculares gratuitas, por las que hoy el oficioso Congreso del Estado dará el primer paso.

Reponer los ingresos que se pierdan por placas y licencias sería, según dijo Gallardo Cardona, a costa de los trabajadores del gobierno del Estado, de quienes pretende despedir a más de mil, cuyas liquidaciones representarán un nuevo boquete presupuestal… o una amplia camada de juicios laborales que a la larga podrían salir más caros.

Paradójicamente, los burócratas cuyo sacrificio sería la fuente de recuperación de ingresos es lo que hoy tiene al gobierno de Gallardo Cardona ante la urgencia de encontrar la vía para cubrir un nuevo boquete presupuestal: los aguinaldos.

Con la experiencia de Carreras López y su trío de créditos quirografarios por mil 300 millones de pesos en 2020, Gallardo Cardona ahora juega con la ventaja de no tener que recorrer ningún abanico de posibilidades e irse directamente a esa salida… con ventajosa manga ancha.

Tan ancha resulta la manga, que no se ponen de acuerdo sobre el monto que se requiere: mientras el secretario de Gobierno habla de requerir para los aguinaldos más de 600 millones de pesos, Gallardo Cardona habla de más de mil 300 millones de pesos… Una manga ancha ventajosa y hasta sospechosa en tanto no se informe con total transparencia sobre el uso de esos recursos.

Si Juan Manuel Carreras López inauguró al cierre de su sexenio ese mecanismo para hacerse de recursos adicionales con destinos sospechosos por poco claros, que el nuevo gobierno se inaugure con el uso de esa maniobra abre un capítulo en el ejercicio de los recursos públicos con alto riesgo de opacidad… Finalmente son los impuestos de todos los pagan esos adeudos.