Astrolabio

Redacción

En cualquier lugar del mundo medianamente decente, las denuncias por corrupción, enriquecimientos inexplicables o el desvío de recursos públicos tienen consecuencias jurídicas y sociales. En México y, concretamente, en San Luis Potosí, trabajos periodísticos y documentos oficiales continuamente han expuesto irregularidades atribuibles a quienes integran y lideran el grupo político conocido como la gallardía, sin que hasta el momento haya alguna consecuencia.

Ayer, Astrolabio Diario Digital presentó el contenido de una parte del expediente de investigación que autoridades federales realizaron sobre quien busca convertirse en gobernador del estado, Ricardo Gallardo Cardona y sobre quien podría salir de la congeladora en forma de diputado federal, Ricardo Gallardo Juárez y en el que se concluye que ambos personajes habrían ejecutado “un elaborado esquema mediante el cual se desviaron cantidades millonarias de recursos de los municipios de Soledad de Graciano Sánchez y San Luis Potosí”.

Siguiendo la ruta del dinero, las autoridades federales lograron determinar con exactitud los nombres de las personas físicas y morales que habrían participado en los desvíos, las fechas de pago y las cuentas de origen y destino de al menos 724 millones 608 mil 296 pesos con 43 centavos. Un escándalo sin consecuencias.

Los documentos en poder de éste medio, entre otros muchos datos, brindan información detallada de dos casos en los que se replicó el mismo esquema para distraer recursos públicos aprovechándose de una necesidad incuestionable: la contratación de servicios médicos de la Clínica de Especialidades Wong en Soledad de Graciano Sánchez y de Axioma Kusuri en Interapas.

A la luz de la información, ya no parece una mera casualidad que, en su primer día como alcalde soledense, allá en el lejano 1 de octubre del 2009, Ricardo Gallardo Juárez anunciara la contratación de la Clínica de Especialidades Wong, sin licitación previa.

Pero el expediente de la gallardía es más amplio. El caso de la proveedora fantasma de medicamentos, Sandra Sánchez Ruiz, a la que los ayuntamientos gallardistas de Soledad de Graciano Sánchez y San Luis Potosí le pagaron más de 67 millones de pesos, aún no se resuelve, a pesar de que el 12 de febrero del 2018 el Frente Ciudadano Anticorrupción presentó una denuncia en la Fiscalía General del Estado que fue bateada por el fiscal, Federico Garza Herrera hacia instancias federales.

Casi tres años han transcurrido desde la presentación de la denuncia y cinco años están por cumplirse desde que se conoció, únicamente de nombre y montos, a la fantasmal Sandra Sánchez Ruiz.

Otra denuncia que cumplirá tres años el próximo 23 de febrero es la que el Frente Ciudadano Anticorrupción presentó contra Ricardo Gallardo Juárez, Ricardo Gallardo Cardona, empresas y familiares por enriquecimiento inexplicable derivado de un trabajo periodístico en el que se documentó que miembros de la familia Gallardo Cardona y sus empresas adquirieron, por lo menos, 66 bienes inmuebles, de los cuales únicamente se conoció el valor de 31 cuyo costo asciende a 111 millones 549 mil 206 pesos.

En su momento, Gallardo Juárez se defendió diciendo que su patrimonio inmobiliario lo adquirió gracias a que es “empresario” desde hace más de 40 años, lo que no pudo explicar es por qué la mayor parte de sus bienes fueron comprados a partir de que fue alcalde de Soledad de Graciano Sánchez. ¿Le hacía falta experiencia política para tener éxito en sus negocios? La respuesta, es de conocimiento público. Otro escándalo que no ha tenido consecuencia alguna.

¿Saldrá el desaparecido fiscal, Federico Garza Herrera, a dar cuenta de los avances –si es que los hay- en esa investigación?

El expediente sigue… observaciones hechas por la la Auditoría Superior de la Federación (ASF) por no realizar el entero del Impuesto Sobre la Renta (ISR) del 2016 por 101 millones 748 mil 720 pesos con 83 centavos; la eliminación de observaciones hechas a las cuentas públicas por la Auditoría Superior del Estado (ASE); el caso PANAVI; el caso VIGUE; la manipulación de informes financieros; irregularidades en los programas sociales, son algunos asuntos que arrastran los Gallardo y que pueden ser consultados a detalle aquí: http://www.frenteciudadanoanticorrupcion.org/expediente-de-la-gallardiacutea.html

Cada vez que se da a conocer alguna investigación relacionada con él o sus cercanos, Ricardo Gallardo Cardona “el pollo”, sale a decir que es víctima de “campañas negras” o de “difamación” y desvía el asunto llevándolo al terreno político. Sobre la revelación del contenido de la investigación federal, hasta el momento, no ha dicho ni pío.

Y no es que el precandidato a la gubernatura por el Partido Verde Ecologista de México esté muy ocupado o de vacaciones. Precisamente ayer acudió a darle la bienvenida al partido que ahora controla a la ex panista, Sonia Mendoza Díaz, quien, por razones que sólo ella parece entender, aceptó, de entre todas las invitaciones para sumarse a otros partidos, irse al verde.

Ni modo, seguramente ya tiene la veladora encendida para que las investigaciones federales se duerman hasta después del 6 de junio y obtenga lo que sea que le hayan prometido.

Una última pregunta: después de conocer el contenido de la investigación, ¿Volverá Octavio Pedroza a decir públicamente que respeta a los Gallardo y a enviarles saludos y abrazos? Que alguien le avise a los panistas que ese tipo de “cordialidad” política no gana elecciones.

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