Por Victoriano Martínez

Para el gobernador Juan Manuel Carreras López la delincuencia sigue siendo un reto. Para la población, una creciente adversidad cuya expresión más aterradora es que desde hace 10 meses el sexenio actual superó en número de homicidios a los ocurridos en la totalidad de los tres sexenios anteriores… y aumentando.

Se ha vuelto normal que en el Semáforo Delictivo que mes a mes se difunde prevalezca el rojo como indicador de que San Luis Potosí está muy lejos de alcanzar las metas de contención de los actos delictivos.

También se ha normalizado que cada que el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública publica la incidencia delictiva se confirme la tendencia a la alza, sobre todo, en los casos de homicidios, que es el delito extremo y de mayor impacto.

El sexenio de Carreras López ya acumuló 3 mil 886 homicidios, y aún le faltan 13 meses por contabilizar. Ya quedó muy lejos la que era una alarmante cifra de 3 mil 97 homicidios durante todo el sexenio de Fernando Toranzo. Mucho más lejos los 2 mil 964 del de Fernando Silva Nieto y todavía más de los 2 mil 419 del sexenio de Marcelo de los Santos.

Tan mal ha resultado la forma en que Carreras López enfrenta el reto de la delincuencia, que en el caso de los homicidios es muy probable que conmemore su quinto año como gobernador con 4 mil o más… por mucho que para su 5º Informe comience a presumir cómo ha enfrentado “el reto de la delincuencia”.

Enfrentamos el reto de la delincuencia fortaleciendo nuevas capacidades como el nuevo complejo de seguridad pública, donde operan el moderno C5, el Centro de Control y Confianza, y la sede de la Secretaría de Seguridad. Creamos además la Unidad de Inteligencia Financiera Estatal y hemos multiplicado nuestras capacidades de video vigilancia en todo el Estado.

Sigue siendo un reto, pero seguiremos trabajando juntos por la paz y la seguridad de los potosinos.

De acuerdo con el spot promocional de su 5º Informe, de 30 segundos, no le queda más alternativa que presumir “nuevas capacidades”, pero sin ninguna posibilidad de relacionarlas con mejores resultados, porque éstos no sólo no han llegado, sino que han sido peores.

Edificio nuevo, equipo de vigilancia moderno y nuevo, más burocracia y siete veces más cámaras de video vigilancia que las que había al inicio del sexenio de poco han servido, y la Secretaría de la Defensa Nacional lo expone al colocar a San Luis Potosí, de 2019 a 2020, como el tercer estado con mayor aumento en su tasa de homicidios, sólo por detrás de Zacatecas y Yucatán.

La delincuencia sigue siendo un reto, afirma Carreras López. Sólo le falta decir que lo interpretó al revés y en los últimos cinco años ha trabajado para que –su sucesor dentro de un año– enfrente ese reto duplicado para darle la oportunidad de que, si lo supera, su mérito sea mayor.

O dicho de otra manera, Carreras López podría expresar: …fortaleciendo nuevas capacidades como el nuevo complejo de seguridad pública… sentamos las bases desde este sexenio para que gobernadores futuros, en algún momento, enfrenten el reto de la delincuencia, que se los estamos dejando mucho mayor que como lo recibimos.