Por Victoriano Martínez
San Luis Potosí está lejos de encontrarse entre los estados más seguros del país y una de las razones se encuentra en los tabulados del Censo Nacional de Seguridad Pública Estatal (CNSPE) 2026 realizado por el INEGI (hoja 37): durante 2025, San Luis Potosí fue el quinto estado con más enfrentamientos entre delincuentes y cuerpos de seguridad pública.
Expresado en otros términos: en San Luis Potosí el riesgo de ser testigo o a lo peor quedar atrapado o cerca de un enfrentamiento armado entre civiles y policías es superior al de 27 estados del país y sólo menor al riesgo que se dio en Nuevo León, Chiapas, Veracruz y Zacatecas.
Los enfrentamientos no necesariamente representan acciones de combate al crimen organizado.
De acuerdo con el CNSPE, en el país el 89.8 por ciento de los enfrentamientos fueron por reacción del personal de seguridad ante una agresión, en tanto que el 10.1 por ciento como efecto de tareas de inteligencia, denuncias, reportes de emergencias o por la presencia física del personal en patrullajes o detenciones.
Aunque en uno de cada diez enfrentamientos que se registraron en el país se inició por la actividad del personal de seguridad, lo que podrían considerarse acciones de combate, en el caso de San Luis Potosí la totalidad de los enfrentamientos se dieron como reacción a ataques iniciados por los delincuentes.
En los últimos seis años, de 2020 a 2025, en el Estado se han registrado 194 enfrentamientos entre civiles armados y elementos de seguridad pública, de los cuales sólo en siete ocasiones se originaron por tareas de inteligencia, denuncias, reportes de emergencias o por la presencia física del personal en patrullajes o detenciones.
La proporción entre enfrentamientos por reacción del personal de seguridad y los que se dieron por acción o presencia de las corporaciones es de un 96.4 por ciento contra un 3.6 por ciento, lo que podría considerarse como un mínimo de acciones de combate al crimen organizado.
Lo que podría resultar aun más significativo: durante este sexenio no se ha dado un solo caso de enfrentamientos en los que la autoridad de señales de combatir al crimen organizado. De 2022 a 2025 se registraron 158 enfrentamientos, el 81.44 por ciento de los ocurridos en los últimos seis años, y en todos los casos son los policías quienes reaccionan ante una agresión.
El panorama completo del 2025 que muestra el CNSPE arroja los siguientes datos: San Luis Potosí ocupa el cuarto lugar en el número de delincuentes fallecidos en los enfrentamientos con 10, el cuatro lugar en el número de delincuentes detenidos con 44, el quinto lugar en el número de policías lesionados con 9 y el décimo lugar en delincuentes lesionados con 2.
El Censo no registra si hubo personas ajenas a los enfrentamientos que hayan resultado fallecidas o lesionadas.
La tendencia en la incidencia de enfrentamientos en los últimos seis años va al alza. El sexenio de Juan Manuel Carreras López cerró con 18 enfrentamientos. El gobierno de Ricardo Gallardo Cardona arrancó con 58 enfrentamientos en 2022 y aunque por dos años el número bajó (2023 con 37 y 2024 con 22), para 2025 se vuelve a dar un alza con 41.
En prácticamente cinco años, durante el gobierno de Gallardo Cardona los casos de enfrentamientos no han disminuido en comparación del cierre del sexenio anterior y el año pasado se incrementaron en un 86.36 por ciento.
Difícil resulta que se hable de una mejora en la seguridad pública. Especialmente si cada enfrentamiento comienza por una agresión de la delincuencia organizada contra los cuerpos de seguridad.


