Video | Entre humo y omisiones: denuncian quemas clandestinas y contaminación en la zona norte de SLP

Fernanda Durán

En la zona norte de la capital, entre fraccionamientos como Paseo de las Arboledas, Villas de Jacarandas y colonias aledañas, el aire se ha vuelto parte del problema; humo constante, olores penetrantes y residuos en combustión forman parte del entorno cotidiano de habitantes que desde hace semanas documentan una contaminación persistente sin una respuesta efectiva de las autoridades.

Las evidencias son visibles: tiraderos a cielo abierto, montículos de basura calcinada y columnas de humo que se elevan tanto de día como durante la madrugada. En imágenes captadas por vecinos se observan zonas completamente quemadas, restos plásticos en combustión y emisiones que alcanzan áreas habitadas, uno de ellos atribuido a una empresa de pintura ubicada en la periférico poniente.

El 31 de marzo de 2026, vecinos del fraccionamiento Paseo de las Arboledas II presentaron una solicitud formal ante la Dirección de Gestión Ecológica y Manejo de Residuos del Ayuntamiento de San Luis Potosí, en la que alertaron sobre quemas constantes de basura en terrenos baldíos cercanos.

En el documento señalaron que estas prácticas ocurren principalmente durante la noche y madrugada, lo que sugiere una operación deliberada para evitar visibilidad. También advirtieron afectaciones directas a la salud, como irritación en vías respiratorias, dolor de cabeza y dificultades para dormir, además de un incremento reciente en la frecuencia e intensidad de las quemas en días recientes.

La solicitud incluyó la petición de inspección, regulación y limpieza de zonas donde se ha acumulado basura durante años, particularmente en la calle Camino Viejo al Desierto lo que ha contribuido a la proliferación de plagas y al deterioro ambiental de la zona.

A más de dos semanas de su recepción por la autoridad municipal, no se ha reportado una respuesta.

En videos captados por habitantes durante la madrugada del 9 de abril, se observa una densa capa de humo que cubre vialidades completas, reduciendo la visibilidad bajo el alumbrado público y extendiéndose por varios metros a lo largo de la zona. Situación que se repite en distintos días documentados por los vecinos.

Se muestra cómo la supuesta “neblina” se mantiene suspendida en el aire y se concentra hacia un punto específico, desde donde, según quien documenta, provienen las emisiones.

“Todo lo que parece neblina es contaminación (…) apenas se puede respirar”, señala la persona que graba, quien además refiere que las descargas ocurren alrededor de las 5:00 de la mañana, en horarios en los que buscan evitar la supervisión de autoridades.

En el mismo testimonio se menciona que la humareda se dispersa hacia colonias aledañas y alcanza otras zonas industriales, lo que ha sido documentado en distintos momentos.

Contaminación constante y evidencia técnica

El problema ha sido confirmado por el monitoreo académico. Rogelio Flores Ramírez, investigador adscrito a la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), advirtió sobre la operación de un basurero clandestino en la zona.

El investigador señaló que vecinos han reportado afectaciones en la salud, especialmente en niños y niñas, derivadas de la exposición constante a contaminantes.

“Nosotros tenemos un monitor ahí en esas privadas y que ya han manifestado incluso síntomas en niños por la alta contaminación que existe de este basurero clandestino. Eso es gravísimo para la salud”.

De acuerdo con el soporte técnico incluido en la documentación ciudadana, se han registrado concentraciones de partículas PM2.5 de hasta 145 microgramos por metro cúbico (µg/m³), una medida que indica la cantidad de partículas contaminantes en el aire, superando ampliamente los límites establecidos por la normativa nacional. Este tipo de contaminantes puede penetrar en los pulmones e incluso ingresar al torrente sanguíneo, con efectos asociados a enfermedades respiratorias y cardiovasculares.

“Denunciamos que esta problemática no es reciente, sino que ha afectado la salud de nuestras familias por varios años sin solución efectiva”, expresan los vecinos.

Denuncia en preparación por afectaciones a derechos humanos

Ante la falta de respuesta institucional, habitantes de las colonias Alborada, Amanecer, La Brisa, Villas de Jacarandas, Morales Saucito y zonas aledañas preparan una denuncia colectiva por posibles violaciones a derechos humanos ambientales, ante diversas autoridades, entre ellas la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental (Segam), la Comisión Estatal para Protección contra Riesgos Sanitarios (Coepris), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH).

El documento en elaboración plantea que la problemática no es reciente, sino persistente, y que las emisiones contaminantes ocurren de manera continua, con mayor intensidad durante la madrugada. También advierte sobre la exposición prolongada a contaminantes derivados de la quema de residuos y sustancias químicas, con posibles efectos agudos y crónicos en la salud de la población.

Entre las peticiones contempladas se encuentran inspecciones en horario nocturno, evaluación de riesgos sanitarios y medidas definitivas para detener las emisiones.

Además, la problemática ya había sido objeto de intervención por parte de la autoridad estatal. De acuerdo con la información documentada por los vecinos, la Segam aplicó una clausura parcial a la empresa Pintone, dedicada a pinturas y recubrimientos, el 27 de marzo de 2026 por vertimientos contaminantes al drenaje; sin embargo, esta medida no frenó las emisiones a la atmósfera que continúan de forma diaria.

En la denuncia en preparación, los habitantes advierten que pese a la sanción, la actividad contaminante persiste, lo que es un incumplimiento de las medidas impuestas y una continuidad del daño ambiental.

Entre competencias y desconocimiento institucional

En entrevista, la titular de la Segam, Sonia Mendoza Díaz, señaló no tener conocimiento específico del caso al momento de ser consultada, aunque reconoció la existencia de múltiples tiraderos clandestinos en la ciudad.

La funcionaria explicó que el manejo de residuos corresponde al ámbito municipal, aunque la dependencia estatal interviene de manera complementaria cuando detectan irregularidades durante inspecciones o en atención a denuncias ciudadanas.

“El manejo de residuos es responsabilidad municipal. Nosotros coayudamos y operamos y cerramos cuando encontramos en la en el andar de inspecciones que tenemos, pero realmente quienes se encargan del manejo de residuos es el municipio”.

También indicó que en general atienden reportes de este tipo, aunque en este caso particular no identificaron de inmediato la situación denunciada por los vecinos.

Mientras las autoridades señalan competencias diferenciadas, los habitantes continúan documentando humo, residuos y afectaciones a la salud.

En la zona, la contaminación no es un evento aislado, sino una condición recurrente que, hasta ahora, permanece sin una solución clara.