Iraís Valenciano
Faltaban cerca de 15 minutos para las diez de la noche. Habían transcurrido ya 20 minutos de concierto cuando llegó el turno de “Dark Horse”, la sexta canción del “setlist” que Katy Perry preparó para el concierto “gratuito” en la Feria Nacional Potosina.
Hubo quienes acamparon hasta 20-22 días con la esperanza de situarse muy cerca del escenario, en un Teatro del Pueblo que no se llenó en su totalidad. Pero el 27 de mayo, mucho antes de esas filas, en cuanto el gobernador Ricardo Gallardo Cardona anunció qué conciertos habría en la edición 2026, al Patronato de la Fenapo le llegó la primera solicitud de información para conocer cuánto dinero costarían esos eventos.
Hasta el 24 de junio, el Departamento de Normatividad y Unidad de Transparencia del Patronato respondió a través del oficio FENAPO-NUT/027/2026. El solicitante no recibió lo que pidió: contratos, recibos, facturas o comprobantes de pago a los artistas contratados para las ediciones 2025 y 2026. En vez de ello, le informaron que en sesión extraordinaria del 4 de junio, el Comité de Transparencia determinó reservar la información para evitar obstrucciones en las actividades de verificación, inspección y auditoría relativas al cumplimiento de leyes “o afecte la recaudación de contribuciones”.
El peticionario no recibió una copia del acta de la sesión, ni se le dijo por cuánto tiempo se mantendría oculta la información, pero la Fenapo recicló el párrafo de respuesta que envió a aquel ciudadano (con todo y error ortográfico), para “contestar” otras ocho solicitudes de transparencia.
Entre mayo y septiembre de 2026, las nueve peticiones que el Patronato de la Fenapo respondió con “copy-paste” fueron:
– Cinco solicitudes sobre la contratación de Katy Perry y otros artistas del Teatro del Pueblo.
– Dos solicitudes relacionadas con la contratación y operación de juegos mecánicos.
– Dos solicitudes de información y documentación respecto a las empresas Fast Ticket y Muchacho Alegre Producción.

Y ya en el primer cuatrimestre del año, otras tres peticiones de datos habían corrido esa misma suerte. Nada se transparentó respecto a lo gastado en ediciones anteriores.
El acta de la sesión del 4 de junio -en la que se decidió esconder la información de la Fenapo 2026- no está disponible en la Plataforma Estatal de Transparencia. La que sí se puede consultar es la del 26 de mayo de 2025, cuando el Comité de Transparencia determinó ocultar por cinco años todos los expedientes del evento ferial del 2025.

El hábito del Patronato de clasificar información como reservada comenzó en 2023, cuando cinco peticionarios se quedaron con las ganas de recibir los datos solicitados. Desde entonces y hasta hoy, ya son 45 las solicitudes que permanecen en completa opacidad.
Y lo que más absurdo resulta, es que mientras 32 solicitudes recibieron la respuesta de “información reservada” entre 2025 y 2026, el Patronato sí “contestó” cinco peticiones ¡solo cinco! (y contestar es un decir).
Una de las preguntas que se libró del filtro “oscuro” estaba relacionada con una solicitud de empleo. Esa sí la respondieron.

Una pregunta simple:
¿Qué tanto ocurre en los manejos financieros de la Fenapo que ponen un enorme empeño en ocultar información?
El gobierno gallardista ha mostrado gran interés en la organización y promoción de dos “hobbies” o aficiones: las charreadas y los conciertos. Muestra de ello son los torneos en los que incluso participa el gobernador Ricardo Gallardo Cardona montado a caballo, y los incontables pendones que tapizan los postes de toda la ciudad para anunciar eventos musicales en la Fenapo, el Teatro de la Ciudad, la Arena Potosí, el Centro de las Artes y cuanto recinto estatal permita música a todo volumen.
¿Quién gana con tantos eventos de ese tipo? ¿A qué se debe el enorme interés en la realización de espectáculos musicales un fin de semana sí y el otro también?
“Are you ready for a perfect storm? (¿Estás listo para una tormenta perfecta)?”, dice una línea de la canción “Dark Horse”, que si bien hace referencia a una relación de pareja, también se asemeja a la premonición de una tormenta perfecta que tarde o temprano pudiera generar un efecto devastador en las finanzas estatales. ¿Y quiénes serán los damnificados de ese “Caballo Oscuro”?
Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.
Es Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y maestra en Diseño Multimedia por la Universidad del Valle de México. Ha ejercido el periodismo desde 2004 en medios de comunicación impresos y digitales. A partir del 2017 se incorporó a la plantilla docente de la Facultad de Ciencias de la Comunicación.






