Abelardo Medellín
Al alcalde capitalino Enrique Galindo Ceballos cada vez se le complica más arrancar los proyectos prioritarios que desde hace meses anunció para San Luis Potosí. Las dificultades para concretarlos han empujado al edil a buscar nuevas opciones de financiamiento para sus obras de carácter propagandístico; la más reciente: una deuda de casi 220 millones de pesos.
Tomemos como ejemplo uno de esos proyectos: el paso a desnivel de El Saucito.
De acuerdo con Galindo Ceballos, esta era una de las obras que su administración financiaría con la venta de 18 inmuebles municipales mediante una subasta que, al final, solo logró vender 13 y de los cuales únicamente se han formalizado 10.
No solo se quedó corto, sino que ni siquiera podría continuar por ese camino. Desde hace semanas, tres amparos distintos han derivado en suspensiones contra el acuerdo de Cabildo mediante el cual se autorizó la enajenación de los terrenos y, con ello, el Ayuntamiento quedó virtualmente impedido para continuar con la venta de los inmuebles, entre ellos uno que fue rehabilitado por vecinos de Puerta de Piedra.
A estas alturas, Galindo Ceballos ha estirado demasiado la liga e insiste en que el proceso de venta puede continuar. Sin embargo, el hecho de que administre un beneficio económico a través de un procedimiento que jurídicamente está impedido para continuar supone dos posibilidades: o el alcalde les miente a los compradores para obtener un beneficio económico o nos miente a nosotros para no admitir la pifia.
Lo más probable es que Galindo haya descubierto que seguir por la senda del desacato no lo iba a llevar muy lejos. La mayor prueba de que el alcalde ha reconocido su fracaso en este tema es lo ocurrido el 22 de mayo.
Durante ese mes se resolvió otorgar dos suspensiones adicionales contra la venta de los terrenos y, el mismo día en que dichas resoluciones se hicieron públicas en la prensa, el Ayuntamiento solicitó formalmente al Cabildo autorización para contratar un empréstito a corto plazo; es decir, contratar deuda.
Esa solicitud, que coincidió con la noticia de los amparos, fue aprobada oficialmente en la sesión de Cabildo de este viernes 29 de mayo. ¿De cuánto fue el golpe? Pues, para evitar que la solicitud pasara por el Congreso del Estado —que, por mera animadversión política, probablemente la habría bloqueado—, el Ayuntamiento se apegó a las excepciones previstas en la Ley de Deuda Pública del Estado de San Luis Potosí, la cual permite solicitar créditos quirografarios que no rebasen el 6 por ciento de los ingresos totales aprobados en la Ley de Ingresos del municipio solicitante.
Según Galindo, el crédito podría ser de hasta 200 millones de pesos, pero, en estricto apego a lo que permite la ley, el Ayuntamiento podría contratar hasta 219 millones 186 mil 43 pesos.
¿Qué casualidad, no? El mismo día en que se hizo público el descalabro múltiple que representó la subasta de inmuebles, el Ayuntamiento puso en marcha un plan B para obtener, por lo menos, 200 millones de pesos adicionales.
Por un lado, el alcalde afirma que el barco no está haciendo agua, mientras que, por el otro, se coloca un salvavidas. Un salvavidas millonario que le permitiría excusarse de una subasta cuyo futuro luce cada vez más oscuro.
La desesperación por financiar proyectos prioritarios a costa de endeudar al municipio resulta aún más preocupante si recordamos de quién hablamos. No se trata de un alcalde que vaya a concluir tranquilamente su mandato el próximo año, sino de un aspirante que podría dejar el cargo a finales de este mismo año si sus pretensiones de contender por la gubernatura así lo requieren durante la precampaña.
Quién sabe, quizá no estamos viendo el problema desde el punto de vista del alcalde. Puede que Galindo Ceballos busque el dinero con tal vehemencia porque pretende destinarlo al proyecto prioritario más grande de todos: su próxima campaña.
Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.
Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación y Maestrando en Estudios sobre la Democracia y Procesos Electorales en el posgrado de Derecho de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Ha trabajado como reportero y columnista en los medios digitales La Orquesta y Arco Informativo; actualmente es jefe de información de Astrolabio Diario Digital. Ha sido acreedor de dos premios estatales de periodismo en las categorías de Artículo de Fondo y Periodismo Regional.






