Por Victoriano Martínez
Tantas bolas se le ha hecho al alcalde Enrique Galindo Ceballos la enajenación de 18 predios que le autorizó el Cabildo en febrero que se ha olvidado del destino que le tenía que dar a los recursos obtenidos por la venta y prácticamente ha desistido sobre la subasta de cinco predios que quedaron pendientes.
“Yo prefiero que sean ya los 624 millones de pesos antes de pensar en la siguiente subasta”, expresó este lunes el alcalde en referencia a la cantidad que presuntamente el Ayuntamiento recibirá por los 13 predios que se asignaron en la subasta que se realizó el 17 de marzo.
Para empezar, Galindo Ceballos tendría que explicar por qué sólo cuenta con 624 millones de pesos, si de acuerdo con el fallo de la subasta por los 13 predios el Ayuntamiento recibiría 658 millones 236 mil 349.71 pesos.
Es más, si se descontará el precio del predio de Puerta de Piedra, que hubo un momento en que aseguró que quedó cancelado, el monto a recibir sería de 649 millones 147 mil 524.86 pesos. No está obligado a traer las cifras en la memoria, pero aun si las redondea una diferencia de más de 25 millones de pesos es significativa.
El caso es que le urge aplicar los recursos de la subasta y menciona obras que no se encuentran entre las que justificaron el acuerdo de Cabildo para autorizar la enajenación de los 18 predios. ¿Puede disponer de esos recursos para obras para las que no se autorizó que se destinaran?
Una pregunta que requiere que se resuelva una duda previa: ¿está seguro de que contará con todos los pagos por parte de los ganadores de la subasta?
A la fecha, de acuerdo con la relación de ingresos del Ayuntamiento publicados en la Plataforma Estatal de Transparencia, sólo dos predios han sido liquidados en su totalidad, por otros dos no ha recibido un solo pago, las parcialidades de ocho predios están muy lejos de cumplir con el compromiso adquirido y sólo en un caso aparecen parcialidades “al corriente”.
Con corte al 30 de septiembre, los ingresos relacionados con la subasta aparecen en 19 recibos de entero que amparan un ingreso acumulado por 166 millones 544 mil 122.40 pesos, que apenas representan el 25.3 por ciento de los pagos comprometidos por los ganadores de la subasta.
En seis meses, el Ayuntamiento ha recibido apenas la cuarta parte de los ingresos de la subasta que, de acuerdo con el fallo, todos los predios deberán estar liquidados el 31 de diciembre, es decir, en tres meses.
El artículo 6 del Acuerdo de Cabildo que desincorpora los 18 predios establece que los recursos obtenidos sólo se pueden aplicar a cuatro obras (dos pasos inferiores vehiculares en el Saucito y en la salida a Guadalajara, el brazo conector de Rio Españita a Lateral de Avenida Salvador Nava y la ampliación y remodelación de la Unidad Básica de Rehabilitación de “Maravillas”).
Para que fuera posible que se usaran recursos obtenidos en la subasta en obras como el Eje 140 y las de Villamagna, como dijo este lunes Galindo Ceballos, tendrían que haberse concluido las cuatro obras y contar con un excedente, cuya aplicación deberá determinarse en consulta con el Consejo de Desarrollo Social Municipal.
No es cuestión de que el alcalde prefiera ejercer ya los 624 millones de pesos que ni siquiera ha recibido, mucho menos aplicado a las obras a las que está obligado y que, por cierto, en el caso de la salida a Guadalajara ya está en proceso, pero a cargo del gobierno del Estado.
Si la relación de recibos de entero sólo acredita que han ingresado al Ayuntamiento 166 millones 544 mil 122.40 pesos, ¿cómo es que Galindo Ceballos siente urgencia por ejercer un monto casi cuatro veces mayor? O toma pagos sin emitir recibos o en la Plataforma Estatal de Transparencia oculta parte de los ingresos que recibe.
El hecho es que, en su urgencia por aparecer como realizador de obras, exhibe su opacidad y su poco respeto a las determinaciones del Cabildo en la que, incluso, él mismo ha votado.





