Programa que distinguió a SLP como “Ciudad Árbol” se deslinda de subasta de área verde

Abelardo Medellín

La organización internacional responsable del programa Tree Cities of the World respondió a los vecinos del fraccionamiento Puerta de Piedra, de San Luis Potosí, que cuestionaron el reconocimiento otorgado al municipio como “Ciudad Árbol”, luego de la venta y subasta de un predio que ciudadanos rehabilitaron para crear un bosque urbano.

En su respuesta a los cuestionamientos que los habitantes hicieron llegar a la organización vía correo electrónico, el organismo explicó que el programa no opera como una instancia de monitoreo ni interviene en decisiones específicas tomadas por los gobiernos locales.

En el correo dirigido a uno de los ciudadanos que promovieron el planteamiento, la organización reconoció el esfuerzo realizado para rehabilitar el espacio mediante técnicas de permacultura y el método Miyawaki, así como los beneficios ambientales reportados y el regreso de fauna a la zona.

No obstante, indicó que el objetivo del programa es incentivar a los municipios a mejorar de manera continua sus prácticas de forestería urbana y no supervisar o hacer cumplir decisiones relacionadas con proyectos, áreas o árboles específicos.

Asimismo, informó que la información proporcionada por los ciudadanos será incorporada a su conocimiento general sobre la forestería urbana en el municipio de la capital e hizo un llamado a mantener el diálogo entre la comunidad y las autoridades locales.

Tras recibir la respuesta, vecinos de Puerta de Piedra manifestaron en un posiciónamiento compartido con Astrolabio Diario Digital, que mantendrán una postura de respeto hacia el programa; sin embargo, señalaron que el pronunciamiento evidencia que el reconocimiento internacional no alcanza a supervisar las decisiones que posteriormente adoptan los gobiernos locales.

Los ciudadanos plantearon que estos distintivos podrían fortalecerse si, además de la información proporcionada por los ayuntamientos, incorporaran las experiencias y aportaciones de la comunidad, organizaciones civiles, universidades y otros actores vinculados con la conservación ambiental, como aquellos que se organizaron para la rehabilitación del área verde en Puerta de Piedra.

“Si queremos ciudades verdaderamente resilientes frente al cambio climático, los reconocimientos internacionales también deben incentivar la protección efectiva del patrimonio natural urbano y el diálogo permanente entre autoridades y ciudadanía”, concluyeron los vecinos.