Astrolabio

Por Victoriano Martínez

La gran mayoría de las ciudades privilegian a los automóviles y San Luis Potosí no es la excepción… ni está en vías de llegar a serlo.

El alcalde Enrique Galindo Ceballos es de aquellos que confunden movilidad con tráfico fluido y velocidades altas. El pasado 5 de octubre madrugó para dar el banderazo de inicio al operativo “Movilidad Expreso 57” y diez días después presumió que había logrado reducir el tiempo de traslado a la zona industrial en un 50 por ciento.

También es de aquellos políticos que toman el tema de la movilidad –como casi todos los asuntos que deben resolver– con cálculos sobre la ganancia política y de promoción de imagen que les pueda redituar (o como quien dice que la ciudad siga sin patrullas hasta que salga en la foto dando el banderazo).

Además, por sus venas corre sangre politiquera que, antes que pensar en lo que requiere la ciudad, se cuida de quedar bien con quien tiene una posición ante la que considera que debe ser sumiso, al extremo de ahora promover, en El Saucito, una obra que en el pasado fue rechazada por atentar contra la movilidad y dejó una estela de corrupción que parece tener intención de encubrir.

Esa misma politiquería que lo caracteriza, ahora lo hace poner en duda la permanencia de las dos ciclovías puestas en marcha en el anterior trienio sólo por adoptar revanchismos políticos que antes no tenía, pero que hoy lo hacen congraciarse con la gallardía como grupo al frente del gobierno estatal.

Si algo ha exhibido Galindo Ceballos en este tema es su notoria falta de compromiso con la movilidad sostenible que exhibe con claridad Marcela del Muro en la captura de pantalla del video de presentación de su programa Vialidades PotoSInas, en el trabajo que hoy presenta en Astrolabio Diario Digital.

Si Galindo Ceballos tiene poco compromiso con la movilidad, no resulta extraño lo que relata Marcela del Muro al inicio de su texto sobre lo ocurrido en la rodada del 17 de diciembre, cuando el alcalde acompañó a integrantes de Vida Sobre Ruedas, Derechos Urbanos y Estrategia Emisión Cero, colectivos ciudadanos especializados en movilidad sostenible e inclusiva.

El incidente con los escoltas de Galindo Ceballos no sólo refleja la idea que prevalece entre la autoridad, sino que –dada la posterior falta de compromiso con la movilidad sostenible e inclusiva– aquella pedaleada no fue más que una pose más para su promoción personal.

El hecho es que la movilidad sostenible e inclusiva va mucho más allá de los recurrentes proyectos de ciclovías y del paso de trienios con programas de vialidades –los automóviles primero– hasta con nombres similares.

Victoria Labastida lo llamó “Programa de Vialidades 2011”, hoy Galindo Ceballos lo llama Vialidades PotoSInas. Para el caso son obras de lucimiento que poco abonan a una real movilidad sostenible e inclusiva.

Lo urgente es que el Ayuntamiento garantice el derecho a la movilidad de toda la ciudadanía. O como lo planteó en este mismo portal Alejandro Hernández J. en junio de 2020: el derecho al libre tránsito con las piernas o los brazos.

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