Antonio González Vázquez

Manuel Fermín Villar Rubio se despidió de la rectoría de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí con las mismas palabras que utilizó Ricardo Gallardo Juárez al dejar la presidencia municipal de San Luis Potosí.

Me voy con la frente en alto es una de las frases predilectas a la que recurren quienes dejan un cargo público en México.

Generalmente, dicen que se van con la frente en alto cuando en los hechos se van con el pesado fardo del descrédito, la duda y la desconfianza, pasando por el rechazo generalizado y los ejemplos acerca de eso abundan.

Aquí sólo una muestra.

En septiembre de 2018, al rendir su tercer informe de gobierno, el entonces alcalde capitalino, Ricardo Gallardo Cardona, dijo que “me voy con la frente en alto, trabajé por San Luis”.

Otro caso. El primero de julio de 2018, al darse a conocer cifras preliminares de la elección presidencial a favor de Andrés Manuel López Obrador, el priísta José Antonio Meade habló ante la prensa para reconocer su derrota y dijo: “me voy como llegué en este proceso, con la frente en alto”.

El 16 de julio, René Juárez, renunció a la presidencia del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional. Venía de perder la elección presidencial y al presentar su carta de renuncia también se agarró a la frase:  “me voy con la frente en alto”.

En febrero de 2012, en el mensaje de su último informe de gobierno, el mandatario de Michoacán, Leonel Godoy dijo que “en mi gestión se cometieron algunos errores, pero me voy con la frente en alto. En esa ocasión, el PRI le ganó la gubernatura al PRD y al gobernador Godoy.

Dos años después de que ganó las elecciones de 2012, el priísta Fausto Vallejo renunció por “motivos de salud” a la gubernatura de Michoacán y pues también usó la frase de su antecesor: “me voy con la frente en alto”.

En el 2016, tras perder con el PRI las elecciones para gobernador en Oaxaca, el mandatario Gabino Cué, previo a entregar la administración, dijo en un mensaje a los oaxaqueños que “me voy con la frente en alto”.

El caso más reciente de una autoridad saliente que apela a la socorrida frase de que se va con la frente en alto, corresponde  a Manuel Fermín Villar Rubio. 

Luego de la sesión del Consejo Directivo Universitario donde el doctor Alejandro Zermeño resultó electo rector de la UASLP para el período 2020-2024, el aún jerarca universitario declaró ante los medios de comunicación que se va tranquilo y con la frente en alto.

Hay algunos que añaden a la frase otras palabras pretendidamente contundentes para asegurar que lo hicieron bien, de ahí que algunos a la frase me voy con la frente en alto, le agreguen, me voy tranquilo y con la frente en alto, o me voy con la frente en alto y con la conciencia tranquila, e incluso, me voy con la frente el alto y con las manos limpias.

En el caso de Villar, optó ser lacónico y sólo dijo que se iba con la frente en alto.