Texto de Estela Ambriz Delgado
Fotografías de Contraloría Autónoma del Agua de la Huasteca Potosina
Un grupo de representantes de comunidades tének y nahua, así como campesinas e integrantes de la Contraloría Autónoma del Agua de la Huasteca Potosina (CAAHP), acudieron este 15 de abril al Congreso de la Unión para entregar una solicitud firmada por 150 autoridades comunitarias, en la que se pide dar trámite a la iniciativa para prohibir la técnica de fracturación hidráulica en México.
El documento fue entregado a la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, Kenia López Rabadán. En este se exige a los legisladores que se comprometan a dictaminar y aprobar la iniciativa para reformar el artículo 27 constitucional para la prohibición del fracking en México, que se encuentra en comisiones.
Las autoridades y representantes manifestaron que las comunidades ya han elaborado más de 200 actas de asamblea general en las que expresan no dar consentimiento a la aplicación de esta técnica para la extracción de gas no convencional.
En rueda de prensa afuera del recinto legislativo de San Lázaro, las comunidades enfatizaron que no existe el fracking sustentable, pues esta técnica de explotación de yacimientos de hidrocarburos es altamente riesgosa y dañina para la salud y el medio ambiente.
“El fracking es muerte y va en contra de nuestras formas y medios de vida, de la conservación de la naturaleza y la producción de la milpa sin químicos”, expresaron.

En este sentido, hicieron mención de que en varias comunidades de Papantla, Veracruz, el pueblo totonaca ya padece de serios problemas de contaminación de su agua, por la extracción de hidrocarburos y la perforación de pozos para fracking.
Denunciaron que se registran derrames de hidrocarburo de manera recurrente que provocan la muerte de fauna y la contaminación de los arroyos y de las parcelas. Además de que provocan serias afectaciones a la salud de las personas.
Los manifestantes subrayaron que es inadmisible que ahora se pretenda engañar a las comunidades con tecnicismos que buscan ocultar los verdaderos impactos de la industria de los hidrocarburos.
Gerarda Reyes Pérez, de la comunidad tének de Tanleab, municipio de Huehuetlán, resaltó que la lucha central de las comunidades de la Huasteca es la prohibición del fracking, “porque es una seria amenaza para sus territorios, porque agotará y contaminaría las fuentes de agua de las comunidades”.
Lamentó que muchas de las comunidades de la región ni siquiera cuentan con servicio de suministro de agua entubada y si se impulsa la fracturación hidráulica sería catastrófico para las comunidades.

Por su parte, Rufino Gutiérrez Hernández, de la comunidad nahua de Pilateno, en el municipio de Xilitla, señaló que la lucha contra el fracking de las comunidades de la Huasteca Potosina lleva más de 12 años, y seguirá hasta que se logre la prohibición de esta práctica en el país.
Los representantes comunitarios lamentaron que la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, no quiera dar cumplimiento a su compromiso de campaña de prohibir la técnica devastadora.
Consideraron que esto va en contra de los principios de la Cuarta Transformación, por lo cual han continuado realizando asambleas y autoconsultas para reafirmar su postura.
Finalmente, expresaron también su inconformidad por haberse violentado el derecho a la libre determinación y autonomía de los pueblos y comunidades indígenas, pues se violentó su derecho a la consulta previa, libre, informada, culturalmente adecuada y de buena fe, para la elaboración del Plan Estratégico de Pemex 2025-2035.
Puntualizaron que, por consiguiente, cualquier intento de “reponerla” no solo es extemporáneo, sino un acto de mala fe, pues estaría ya viciada de origen.





