¿Se romperá el silencio?

Por Victoriano Martínez

“Hoy vamos a tener una nueva fuerza política realmente de oposición, haciéndole frente a lo que no debe de estar sucediendo en la política”, dijo Xavier Nava Palacios momentos antes de ser electo como presidente estatal de Somos MX, durante la instalación del comité local de ese partido en el Estado.

No es la primera vez que Nava Palacios se pronuncia por encabezar una fuerza real de oposición, que confrontará lo que en la política local está sucediendo y hasta que denunciará cuanta violación a la ley se de con las obras públicos y los desvíos de recursos por parte de la autoridad estatal.

La primera ocasión fue apenas 51 días después de haber dejado el cargo como alcalde, cuando el 20 de noviembre de 2021 asumió la dirigencia del Frente Cívico Potosino, desde donde dio la impresión de que sería una plataforma de confrontación contra el gobernador Ricardo Gallardo Cardona y la gallardía.

A los 28 días, el Congreso del Estado resolvió un juicio político en su contra y, el 18 de diciembre de 2021, lo inhabilitó por 18 años para ocupar cargos públicos. No sólo protestó públicamente al calificar como arbitraria y vergonzosa la determinación de los diputados, sino que pareció refrendar su compromiso como oposición confrontativa.

“El momento que vivimos exige de nosotros una actuación, para atender este tipo de problemas, y así enfrentar al grupo que encabeza Ricardo Gallardo Cardona, quién pretende eliminar cualquier oposición, aniquilándola a través de todos los medios”, advirtió.

Luego siguió un silencio que sólo se rompía cuando había algún avance en el juicio de amparo contra su inhabilitación, con nuevas proclamaciones para ser un opositor que señalaría las corruptelas del grupo en el poder.

Dos años después, el 30 de noviembre de 2023, cuando la Suprema Corte de Justicia atrajo el caso de su inhabilitación, tras argumentar una justificación de su silencio advirtió que las calamidades que se preveían con Gallardo Cardona ya habían llegado y romper el silencio ya no era solo un acto de dignidad sino “una necesidad colectiva, una obligación moral”.

“Todos sabemos lo que está pasando en San Luis Potosí, aunque hoy muy pocos se atrevan a hablar, nosotros lo decimos con toda claridad: San Luis está en guerra, esta guerra amenaza nuestro estado, nuestra ciudad, nuestra dignidad, nuestro patrimonio y la vida de todos los potosinos.

“En cada quien está la decisión de tomar parte en la batalla cívica en que están dispuestos y dispuestas en el futuro próximo”, convocó.

La necesidad colectiva y la obligación moral no alcanzaron. Él y el Frente Cívico Potosino se mantuvieron en silencio a pesar de que las calamidades avanzaban y alcanzaban dimensiones mayores.

“Aquí estamos, de regreso, con la frente en alto, con nuestros derechos políticos a salvo y con más ganas que nunca para regresar a luchar por el San Luis que tanto amamos, un San Luis libre de abusos y nepotismo, sin corrupción y mentiras, pero sobre todo sin cobardía”, dijo Nava Palacios el 25 de junio de 2025.

Ese día, la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) le otorgó el amparo que le restituyó sus derechos políticos. Parecía el rompimiento definitivo del silencio, pero no, todavía no le alcanzó para convertirse en una fuerza política realmente de oposición.

El pasado sábado 11 de julio, Nava Palacios reapareció con el mismo anuncio, aunque con nuevo membrete: Somos MX.

El Frente Cívico Potosino, fundado por su abuelo Salvador Nava Martínez, no le sirvió para cumplir su cruzada como opositor. La recuperación de sus derechos políticos tampoco fue suficiente para que rompiera el silencio.

Hoy asegura que encabeza “una nueva fuerza política realmente de oposición”, que le hará “frente a lo que no debe de estar sucediendo en la política”. Hoy, tras sus casi cinco años de silencio, esa tarea se le ha acumulado.

Podría comenzar con presionar para que se dé continuidad a las denuncias que, como diputado federal primero y como alcalde después, presentó en contra de la gallardía. Once como autoridad municipal a las que el alcalde Enrique Galindo Ceballos se negó a dar seguimiento a pesar de que buscaban recuperar patrimonio municipal. ¿Lo acusará de ser cómplice de la gallardía?

Para continuar tiene mucho. Innumerables obras realizadas sin licitación y otras muchas que comenzaron antes de los fallos, la desmesurada opacidad para ocultar proveedores y gastos altamente sospechosos… y hasta la confabulación con el Congreso del Estado para usurpar las funciones del Constituyente Permanente.

El uso electorero de la estructura gubernamental de programas sociales, empatada con la estructura electoral desde el 5 de octubre de 2021, que hoy es la base de la proliferación de actos anticipados de campaña a pequeña y gran escala. Los festejos del presunto vigésimo aniversario de la gallardía son uno de tantos ejemplos de casos a gran escala.

¿En cuánto tiempo se podrá conocer la primera denuncia, sea por actos de corrupción o sea por actos anticipados de campaña?

Por ahora, su pronunciamiento no es más que un “ahí el lobo” que se ha repetido a lo largo de su prolongado silencio… y aún queda por ver si efectivamente lo romperá.