Por Victoriano Martínez

El Programa Municipal de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano (PMOTDU) y el Programa de Desarrollo Urbano de Centro de Población (PDUCP) de San Luis Potosí se encuentran sometidos a consulta pública. El primero del 24 de diciembre al 7 de febrero, y el segundo del 2 de enero al 17 de febrero.

Uno de los puntos de mayor trascendencia en ambos documentos tiene que ver con el tratamiento que se dará a la Sierra de San Miguelito, ante lo que resultó una buena noticia que en las propuestas se señale que “el sitio deberá mantenerse en las condiciones y con los usos que tiene actualmente a la espera de que se defina la poligonal del ANP y su respectiva área de amortiguamiento”.

Sin embargo, algunas ambigüedades en la redacción del documento y declaraciones hechas por el alcalde Xavier Nava Palacios, así como referencias a proyectos inmobiliarios de alto impacto dentro de esa zona en los documentos, han encendido focos de alarma entre quienes tomaron en serio la advertencia presidencial de que “la Sierra de San Miguelito no se toca”.

“Hay confianza en que las gestiones que ha hecho tanto el Gobierno Estatal como el Municipal, rindan fruto y se cuente con los recursos para iniciarla este año”, dijo Nava Palacios en un comunicado publicado en el sitio Web del Ayuntamiento para referirse a la construcción de la vía alterna a la carretera 57, de 12 carriles y 10 kilómetros de longitud que pretende atravesar la Sierra.

Una declaración-anuncio posible por la ambigüedad en la afirmación en el documento al señalar que “en este Programa el uso del suelo del polígono ANP Sierra de San Miguelito es NO URBANIZABLE, ver excepción en el apartado IV.4.1”.

La excepción a la que remite es la construcción de la Prolongación Avenida Juárez – Eje 140, la carretera que partiría la Sierra, sobre la que la SEMARNAT autorizó una Manifestación de Impacto Ambiental que el gobernador Juan Manuel Carreras López promovió un mes después de haber pedido la protección para la Sierra.

Aunque en el primer párrafo de la excepción advierte que la obra “en primera instancia se condiciona a lo establecido para dicha zona” (la definición de la poligonal del Área Natural Protegida), en los dos párrafos siguientes deja claro (y Nava Palacios lo confirma con su declaración) que la Sierra sí se puede tocar.

“Además de su localización en una zona condicionada, el proyecto deberá ser concebido como una vía cerrada, sin gasas de entrada o salida hacia el lado sur-poniente (ladera arriba) en toda su longitud.

“Es indispensable que se reduzcan los impactos potenciales a la Sierra de San Miguelito, estableciendo un derecho de vía de 80 a 100 metros a partir del eje de la vialidad hacia cada lado, mismo que deberá ser declarado como parque lineal ecológico – urbano”.

Un resquicio para afectar la Sierra de esa manera abre la duda sobre la existencia de otros. La manifestación de este jueves por parte de comuneros de San Juan de Guadalupe y asociaciones que defienden la Sierra es parte de esa desconfianza hacia la autoridad. Una desconfianza que ve riesgos en la mención en los documentos sobre el proyecto Cañadas, que dañaría más de dos mil hectáreas.

La referencia a esos proyectos de alto impacto aparece en la página 58 del “Anexo 3. Presentación Ejecutiva_AAES-ZAES.29.11.19”, con la condicionante “en caso de ser aprobadas”, la desconfianza es tal, que da pie a advertencias como la que hizo Carlos Covarrubias en la manifestación.

“Si dejamos que las cosas sigan como están dentro de unas semanas más nos van a salir con que la gente opinó que sí se fraccione la Sierra, con que sí se hagan las vías alternas”, dijo Covarrubias.

La burra no era arisca… Más, si el periodo de consulta pudo haber sido de hasta 60 días hábiles –como permite el artículo 69 de la Ley de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano– y el Ayuntamiento determinó sólo 31 en la convocatoria, apenas un día más del plazo mínimo legal. Un periodo de consulta restrictivo.

Quien desee participar, tiene que acudir a las audiencias públicas de dos horas, programadas para el caso del PMOTDU los días 2, 9, 16, 23 y 30 de enero, y 6 de febrero de las 9 a las 11 de la mañana, y para el PDUCP los días 9, 16, 23 y 30 de enero y 5 y 12 de febrero de 12 a 2 de la tarde.

Es decir, para el PMOTDU ya pasaron dos oportunidades y sólo quedan cuatro (ocho horas efectivas) y para el PDUCP ya pasó una y quedan cinco (diez horas efectivas) para presentar las opiniones, propuestas o planteamientos.

No queda claro si el 7 de febrero en el PMOTDU y del 13 al 17 de febrero en el PDUCP es posible participar, dado que son las fechas en las que las convocatorias marcan los cierres de las consultas, ya que no se señalan otras vías de participación. De ya no ser posible, las audiencias públicas resultan un instrumento para restringir aún más la consulta.

Las 18 horas efectivas que le quedan abiertas a la consulta se convierten así en los momentos clave de una especie de competencia entre desarrolladores inmobiliarios y defensores de la Sierra para ver quién logra meter más opiniones favorables a sus intereses, para que 20 días después ya se sepa con mayor claridad la postura real del Ayuntamiento sobre la Sierra de San Miguelito.