Desiree Madrid
La secretaria de Turismo del Estado, Yolanda Cepeda Echavarría, confirmó la cancelación del vuelo directo entre San Luis Potosí y Puebla, aunque adelantó que la dependencia negocia con Volaris el intercambio de esa ruta por dos nuevos destinos de playa. La funcionaria explicó que la decisión partió de la propia aerolínea y que, por ahora, el gobierno estatal trabaja para que la cancelación se traduzca en una ganancia en lugar de una pérdida de conectividad.
Sobre las razones detrás de la cancelación, Cepeda Echavarría declaró: “La empresa de Volaris ha manifestado este suceso porque la turbocina en los últimos meses ha incrementado y no hubo un acuerdo entre aerolíneas”.
La secretaria detalló que la negociación se apoya en el desempeño reciente de otras rutas operadas por la aerolínea desde el aeropuerto potosino. Según cifras que, dijo, reporta la propia Volaris, “los números que Volaris trae en cuanto a los vuelos que trajimos de Fitur, Guadalajara está reportando un 80 por ciento de incremento en ocupación de vuelos; Monterrey trae el 70 por ciento; Puerto Vallarta está llegando al 80 por ciento; Tijuana arriba del 85 por ciento y Cancún arriba de un 90 por ciento”. Con esas cifras como referencia, explicó que la ruta a Puebla también partió en su momento de un estudio de mercado elaborado por la propia aerolínea, aunque el resultado final quedó sujeto a la decisión comercial de la empresa: “entonces ellos cuando decidieron darnos este vuelo… tenían un estudio de mercado que la misma aerolínea hizo, pero bueno, pues son decisiones propias de la empresa”.
Frente a este panorama, la funcionaria señaló que la postura de la Secretaría de Turismo será dar seguimiento más cercano al comportamiento de las rutas aéreas del estado. Agregó que la dependencia buscará tener una medición constante y diaria con base en los números que reportan los municipios potosinos, como parte de una estrategia para anticipar movimientos similares en otras conexiones.
Pese a la cancelación, Cepeda Echavarría enmarcó el episodio dentro de lo que describió como una relación favorable con la aerolínea y expresó expectativa por concretar los dos nuevos vuelos. “Afortunadamente la buena relación con esta empresa, han decidido que negociemos dos vuelos más a playas mexicanas en el entendido de que ellos tomaron la decisión propia por intereses personales de la misma aerolínea, pero sí decirles a ustedes que estamos muy contentos porque estamos a punto de lograr dos vuelo, aunque todavía no puedo decirles a dónde porque hay otros estados que los quieren, pero nosotros estamos dando a todas las facilidades para que la línea Volaris nos de ese intercambio, por la que se canceló, dos nuevos vuelos”, dijo.
Como antecedente, la conectividad aérea del estado ya había enfrentado un episodio similar meses atrás. En mayo de este año, el vuelo directo entre San Luis Potosí y Atlanta, operado por Aeroméxico, dejó de operar sin que existiera una fecha definida para su reanudación, de acuerdo con lo reportado entonces por Astrolabio. En ese caso, la propia Cepeda Echavarría había señalado que la Secretaría no contaba con información oficial sobre la suspensión y que la dependencia se mantenía a la espera de un comunicado de la aerolínea o del aeropuerto.
La suspensión del vuelo a Atlanta ocurrió en un contexto marcado por ajustes en el sector aéreo, entre ellos la orden del Departamento de Transporte de Estados Unidos para terminar la alianza comercial entre Delta Air Lines y Aeroméxico a partir de 2026, así como el incremento en costos operativos como el combustible. Ese antecedente ilustra que la pérdida de rutas directas no es un fenómeno aislado para el aeropuerto potosino, aunque en el caso de Puebla la aerolínea involucrada y las circunstancias son distintas.
Por ahora, la cancelación del vuelo a Puebla es un hecho confirmado por la propia dependencia estatal, mientras que los dos nuevos destinos de playa que se negocian con Volaris permanecen sin definir. La propia secretaria reconoció que otros estados también buscan quedarse con esas rutas, por lo que el resultado final de la negociación (y una eventual fecha para su anuncio) sigue siendo incierto.





