Por Victoriano Martínez
“El 19 por ciento de la operación universitaria provino de ingresos propios, derivados de convenios, servicios e investigación, lo cual presentó como una expresión práctica de autonomía financiera ante insuficiencias presupuestales externas”.
Con esas palabras se refirió el rector Alejandro Zermeño Guerra a la autonomía financiera durante su mensaje en la sesión del Consejo Directivo Universitario al presentar su segundo informe del segundo periodo al frente de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP).
Esa fue la forma en la que el rector, de manera indirecta, contrastó los esfuerzos que la propia UASLP hace a favor de su autonomía financiera y el freno que representa que el gobernador Ricardo Gallardo Cardona ejerza presión al limitar las aportaciones a las que lo obliga el Convenio Marco de Coordinación UASLP-Gobiernos federal y estatal.
“Depender de recursos públicos vuelve a las instituciones vulnerables a decisiones que no siempre responden a una planeación educativa de largo plazo”, agregó.
En el texto de presentación en el documento de su segundo informe afirmó que los ingresos propios son “lo que nos permite planear con independencia, actuar con agilidad y sostener nuestra operación cuando los calendarios presupuestales de los gobiernos tienen otras prioridades” y agregó:
“En 2025, los ingresos propios fueron poco más de 672 millones de pesos; los cuales hicieron posible que, se abrieran nuevas carreras donde más se necesita, operaran servicios de salud física y mental a bajo costo para 89 mil personas, se mantuviera el Medio Maratón en tres ciudades, se financiara el Centro de Bienestar Familiar y sus talleres, y se generara la confianza que atrae proyectos de co-inversión con la industria y organismos internacionales”.
Luego del riesgo de crisis financiera que pudo paralizar a la UASLP las últimas tres quincenas del año pasado, lo expuesto por Zermeño Guerra podría ser tomado como un discreto llamado-reclamo a Gallardo Cardona, quien en los primeros tres meses de ministraciones convenidas ya adeuda 119 millones 560 mil 207.51 pesos.
La enumeración de lo que se logró realizar con la certeza de contar con recursos provenientes de los ingresos propios da una idea de lo que se podría alcanzar si se pudiera confiar en la llegada de los recursos estatales.
Tan sólo si se compara lo aportado por el Gobierno del Estado en 2024 como parte del Convenio, que fueron 280 millones 278 mil 771 pesos por lo que dejó de entregar, con lo que se vio obligado a entregar completo en 2025 (506 millones 155 mil 546 pesos), los recursos estatales aumentaron un 80. 59 por ciento.
Al reavivar la práctica previa a 2025, cuando dejaba de entregar completas las ministraciones, la UASLP tiene otra vez la incertidumbre presupuestal que les impide, conforme a lo dicho por Zermeño Guerra, “planear con independencia, actuar con agilidad y sostener nuestra operación”.
Por quinto año consecutivo la firma de Gallardo Cardona en el Anexo de Ejecución del Convenio Marco carece de valor, al menos por lo mostrado en el primer trimestre del año.
Con indirectas, Zermeño Guerra ya lo comenzó a hacer notar. ¿Qué tan rápido escalará el reclamo como para que se evite una situación de alto riesgo como la que se vivió en noviembre del año pasado?




