Astrolabio

María Ruiz

Víctimas de delito, violencia de género e institucional, así como de acoso laboral se presentaron ante las instancias de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), para exigir la destitución de la presidenta Giovanna Itzel Argüelles Moreno, por su deficiente trabajo y múltiples quejas en su contra.

Señalaron que Giovanna Argüelles no ha cumplido con el trabajo que le obligan sus funciones como investigar quejas e inconformidades que le sean presentadas o proceder de oficio en caso de violaciones graves, así como formular y someter a consideración proyectos de recomendación o acuerdos.

Esto derivado de más de 20 de quejas interpuestas desde 2018 ante la CEDH y de las cuales solo han obtenido un aproximado de seis recomendaciones en estos cuatro años, aunque existen gran cantidad de expedientes que no han sido concluidos ni han recibido recomendación alguna.

Estas quejas se han interpuesto en contra de la Subdirección de Derechos Humanos y Asuntos Jurídicos, injerencia de la Secretaría General de Gobierno del Estado, Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas (CEEAV) y la Secretaría de Desarrollo Urbano, Vivienda y Obra Pública (Seduvop).

Parte de las víctimas que se presentaron en esta reunión fueron María de Jesús Almendárez Prieto, Gisselle Haro, Griselda Haro, Michel Navarro y Alma Rosa Hernández, quienes señalaron que el seguimiento a recomendaciones ha sido deplorable por parte del organismo, pues tampoco se han rendido informes.

Aunado a esto, exhibieron que el área de quejas de la CEDH, dirigida por Petra Zapata Martínez, carece de los más mínimos conocimientos jurídicos para poder radicar una queja.

Situación que ya había sido expuesta a Argüelles Moreno, de quien además enfatizaron tiene una actitud repleta de sarcasmo y violencia simbólica ante las peticiones de las víctimas.

Todas estas arbitrariedades se las hicieron saber al las y los integrantes del Consejo de la CEDH, quienes actualmente se encargan de discutir, guiar, decidir y supervisar las políticas públicas en materia de Derechos Humanos; el elemento esencial de este Consejo es su carácter honorífico, además de permitir garantizar una participación ciudadana activa y comprometida con los Derechos Humanos.

También les hicieron llegar observaciones sobre la primera visitadora de este organismo, Laura Aguilar Pérez, de quien indicaron mantiene una actitud irrespetuosa y revictimizante contra las víctimas, además de que aún mantiene expedientes abiertos de quejas.

Sumado a esto, declararon que el tercer visitador Alejandro García Alvarado, a pesar de recibir un sueldo mensual de 40 mil pesos, no realiza su trabajo acorde a las minutas de las víctimas, las cuales ha incumplido de manera constante.

En este sentido, señalaron que la presidenta de la CEDH ha tenido una actitud que no resuelve las peticiones de las víctimas y que se ha convertido en un problema de violencia sistemática que vulnera aún más sus derechos, señalamientos realizados por Griselda Haro, víctima y defensora de derechos humanos.

“Ya llegamos a un límite y si tenemos que hacer las cosas diferentes lo vamos hacer. Ni Argüelles Moreno ni el consejo de la CEDH ha resuelto nada respecto a la situación que enfrentamos la víctimas. Argüelles Moreno no es una persona normal, se burla de nosotros como víctimas y eso no está bien”, declaró Almendárez Prieto, victima de violencia de género por parte de un ex funcionario público de Gobierno del Estado.

Ante estos daños de revictimización y ausencia de diligencias para encaminar las quejas a recomendación como instrumentos fundamentales para la protección y defensa de los derechos humanos, ya que las recomendaciones como lo indica el artículo 102, apartado B, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, permiten una eficiente lucha contra la impunidad.

Ante esto, Edit Pérez Rodríguez, consejera de la CEDH, reiteró su apoyo para las víctimas y refrendó su compromiso para darle seguimiento a las peticiones, pues sabe de antemano lo que se padece en la búsqueda de justicia.

Las víctimas también evidenciaron que el área de quejas ya no quiere tramitarlas, al solicitar a las víctimas que sean ellas y ellos los que las redacten, imposibilitándoles que se les brinde orientación y asesoría jurídica de manera presencial o telefónica (como lo indican las funciones de la dirección) al público que así lo solicita.

Ante estas irregularidades, solicitaron al Consejo de la CEDH la destitución de Giovanna Argüelles Moreno por la acumulación de expedientes, la falta de impulso en acciones que beneficien a las víctimas, por actos de revictimización y burla, desatención y falta de emisión de recomendaciones.

Mientras esto sucedía, la presidenta Arguelles Moreno se mantuvo en silencio y con la mirada en su teléfono celular.

Por último, las víctimas refirieron que de no llevarse a cabo la destitución, solicitarán que la presidenta de la CEDH comparezca ante el Congreso del Estado por las omisiones durante su cargo.

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