Abelardo Medellín Pérez
Ante la suspensión definitiva concedida a los vecinos de Puerta de Piedra contra la venta del terreno municipal donde, comunitariamente, desarrollaron un área verde y potencial bosque urbano, queda una duda que alguien debe salir a responder… ¿En qué estaba pensando el alcalde capitalino Enrique Galindo Ceballos?
A casi un mes de la subasta de los 13 inmuebles entre los que se incluyó el área rehabilitada, y más de un mes desde que el ayuntamiento aprobó la enajenación de los terrenos, no queda claro cómo es que el alcalde capitalino tuvo tantas oportunidades para regular y prefirió continuar con una subasta que prometía más problemas que beneficios… Y esos problemas le acaban de reventar.
El alcalde tuvo la oportunidad desistir cuando los habitantes del fraccionamiento se reunieron con él días antes de la subasta y le pidieron que no vendiera el área verde. Entonces, Galindo Ceballos optó por la cómoda excusa de ser un inocentes representante del Cabildo (por lógica, no de la ciudadanía) y les dijo que indagaría si se podría echar abajo la decisión.
Probablemente no lo revisó y evidentemente no lo echó abajo. El predio se vendió y los vecinos tuvieron que esperar a que el ayuntamiento les extendiera una reparación del daño que, en vista de lo que ofreció, no repara nada.
Sin ánimo de secundar la cara más delesnable del servicio público, vale la pena cuestionar el desastroso manejo político que el ayuntamiento a cargo de Galindo dió a este tema.
El alcalde acaba de revelar esta semana (sin novedad) que tiene interés de contender por la gubernatura. Eso no es algo que decidió ayer, fue un tema que comenzó a soñar desde que ganó la reelección al PVEM en la capital, nada lo ha envalentonado más.
Con eso en mente surge la pregunta: ¿Por qué alguien que tiene el interés estratégico de mostrarse como un político popular, tomaría una decisión tan impopular y testaruda como la de convertirse en el villano de un asunto del que pudo salir redimido?
Cuanto sea que el alcalde gaste en asesores, no es mucho ni es poco… es un desperdicio, porque de nada le sirvieron en este asunto.
Cualquier asesor con capacidad de ver dos meses en el futuro habría entendido que, en cuanto se ventiló lo que ocurría en Puerta de Piedra, el alcalde debía tomar una postura empática y darse el tiempo de entender por qué era un problema.
Galindo pudo haber cancelado la venta de ese terreno en específico, pudo haber reconocido en un evento el trabajo de los vecinos, pudo haber donado sin mucho reflector una decena de especies para el sitio, pudo haber anunciado que su administración, la de la ciudad árbol, había tomado la decisión humana por encima de la administrativa.
Ahí estaba, en bandeja de plata, su primer gran oportunidad para mostrarse como un servidor público capaz y sensible; como algo más que el policía bicampeón.
Pero no. La obstinación, la ilusión de un poder sobrado o una dañina sordera ante sus asesores, le hicieron perder la oportunidad y quedarse con el mote de burócrata anti ciudadano.
Un policía que no responde ante lo que pide la gente, solo atiende órdenes de la autoridad arriba de él. Qué sorpresa.
Galindo tiró por la borda una doble oportunidad: por un lado remediaba el error que fue incluir el inmueble en la subasta y por el otro presumía que es distinto a la Gallardía autoritaria que pretende vencer en las urnas.
No. No es distinto.
Tal parece que si eres político y tu apellido empieza con “Gal-“, crees tener la última palabra, no importa lo que pida, necesite o proponga la ciudadanía.
En lugar de mostrarse como un perfil distinto, capaz de admitir el error y remediarlo, Galindo Ceballos se mostró como un mandatario rígido que opta por las imposiciones. Y de esos ya tenemos uno.
¿Dónde está la alternativa que aspira a la gubernatura y ofrece algo diferente al actual desden por la voz de la comunidad?
Ante la obcecación del ayuntamiento a este asunto, podríamos pensar que el alcalde ya no responde a la razón y la responsabilidad social. Ese tipo de empecinamiento con subastar el área verde, podría incluso atribuirse a algún acuerdo obscuro que está obligado a cumplir.
¿Será eso?, ¿será que Galindo Ceballos ya tenía los terrenos comprometidos con algunos empresarios y por eso era más fácil pasar por encima de los vecinos que cancelar el negocio ya levantado?
Cuando el amparo revierta por completo la subasta del predio, nada de lo que se recupere en ese espacio será una concesión de la autoridad. Hay que decirlo. Los ciudadanos lo conquistaron a punta de defender sus derechos.
Mientras tanto, toca ver cómo uno de los perfiles que se han mostrado seriamente interesadas por competir a la gubernatura está dedicado a hacerse mala publicidad a sí mismo. Ojalá muy pronto alguien le diga que en este caso, el caldo le salió mucho más caro que las albóndigas.
Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.
Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación y Maestrando en Estudios sobre la Democracia y Procesos Electorales en el posgrado de Derecho de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Ha trabajado como reportero y columnista en los medios digitales La Orquesta y Arco Informativo; actualmente es jefe de información de Astrolabio Diario Digital. Ha sido acreedor de dos premios estatales de periodismo en las categorías de Artículo de Fondo y Periodismo Regional.






