Carreras y Gallardo, iguales ante el fracking

Por Victoriano Martínez

“La gente de la Huasteca va a decir no al Fracking y Gobierno del Estado se tiene que sumar a la voluntad del pueblo, y tenemos que abanderarlos”.

Esas palabras podrían ser la declaración de quien representa actualmente al gobierno del Estado, prácticamente como preludio a un acompañamiento a la movilización simultánea en varios municipios anunciada para el 23 de mayo y el 5o Foro No al Fracking en Ahuacatitla, Axtla de Terrazas, el 30 de mayo.

Pero no, esas declaraciones corresponden a la postura que –más comprometido que por convicción– expresó Alejandro Leal Tovías como secretario de Gobierno el 1 de agosto de 2018.

Y la condición de postura por compromiso expresada en el “y tenemos que abanderarlos” tenía un antecedente: el gobernador Juan Manuel Carreras López había declarado previamente que el fracking “tiene que ver fundamentalmente con la posible explotación de hidrocarburos, cosa que tiene su lado muy bueno”.

Hoy Leal Tovías es delegado del PVEM en la capital del Estado y si se le pidiera su postura diría prácticamente lo mismo, o quizá con una ligera variante para no dejar fuera la postura de su ex jefe, cercana a los siguientes términos:

“Esperemos en San Luis no se lleve a cabo ningún tema de querer perforar sin tecnología, sin nada; creo que San Luis Potosí todavía no está listo para eso y vamos a apoyar a las organizaciones para hacer foros y platicar con ellos”.

Una ambigüedad que cubriría el estar abierto a la posibilidad del fracking en tanto que también contempla la posibilidad de apoyo para las comunidades opositoras al fracking “para hacer foros y platicar con ellos”.

Una postura ambigua que no pronunció Leal Tovías ocho años después, sino que lo hizo el gobernador Ricardo Gallardo Cardona con tal sentido de continuidad a la de su antecesor, que más que dar confianza a las comunidades que se oponen al fraking, es como para ponerse en alerta.

Decir “esperemos en San Luis no se lleve a cabo ningún tema de querer perforar sin tecnología” es tanto como anticipar que, si se afirma que se aplicará un fracking sustentable, pues que se aplique y ya.

Añadir que “creo que San Luis Potosí todavía no está listo para eso (el fracking)” es tanto como anunciar que habrá un momento en que lo estará, y eso ocurriría en el momento en el que el gobierno federal lo pudiera determinar así. O sea, anticipar como Carreras López que en su momento se reconocería que el fracking “tiene su lado muy bueno”.

En agosto de 2018, las comunidades téenek se declararon “libres de fracking” bajo la consigna “¡No al fracking, ni aquí, ni allá, ni hoy, ni nunca!”. Gallardo Cardona los contradice de antemano al dejar abierta la posibilidad de que llegue el momento en que San Luis Potosí esté listo para el fracking.

Con esas dos posturas (que se perfore con tecnología y cuando San Luis Potosí esté listo) que Gallardo Cardona concluya el comentario con “vamos a apoyar a las organizaciones para hacer foros y platicar con ellos” llama a la desconfianza, o mínimo a la sospecha.

¿Foros y pláticas antes que acompañamiento en su reclamo de que se declare el estado libre de fracking? Las comunidades que se oponen ya tienen claro desde hace ocho años los riesgos que les implica –los haría perder su ecosistema y el agua de sus comunidades– y las acciones que debe emprender el gobierno en su apoyo y defensa.

Conocieron la amenaza cuando hace ocho años tenían encima el “Plan Quinquenal de Licitaciones para la Exploración y Extracción de Hidrocarburos 2015-2019” elaborado por la Secretaría de Energía y hasta hubo autorización por parte de la Secretaría de la Defensa Nacional para el uso de 190 mil kilogramos de explosivos en sus tierras.

Hoy la amenaza se percibe latente ante la falta de claridad en Plan Estratégico 2025-2035 de PEMEX y sobre el proceso que se sigue para analizar la posibilidad de aplicar ese tipo de explotación de hidrocarburos y los indicios que apuntan a que se prepara su autorización.

Si con Carreras López la postura fue que el fracking “tiene su lado muy bueno”, pero a quienes se oponen “tenemos que abanderarlos”, con Gallardo Cardona prácticamente queda en que se aplique con tecnología y cuando San Luis Potosí esté listo; en tanto, se organizan foros y pláticas con quienes se oponen… ¿para que también estén listos?