María Ruiz
El presidente municipal de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, advirtió que el futuro del Interapas no solo depende de decisiones políticas, sino de la solución de problemas técnicos y financieros acumulados durante años, que hoy colocan al organismo en una situación crítica.
Esto tras una reunión con autoridades municipales y el Gobierno del Estado encabezado por Ricardo Gallardo Cardona el pasado 24 de abril, en la que el alcalde explicó que el debate actual no se limita a la salida de municipios como Soledad de Graciano Sánchez del organismo, sino a redefinir completamente el modelo de gestión del agua en la zona metropolitana.
“La reunión lleva por intención una ruta para definir qué vamos a hacer con el agua, ni siquiera con el Interapas. Un paso intermedio es quizás desaparecerlo y crear nuevos organismos de agua”, señaló.
Galindo informó que en su calidad de presidente de la Junta de Gobierno del Interapas entregó al gobernador un diagnóstico detallado que revela dos grandes problemas: fallas técnicas en la operación del sistema y un deterioro financiero importante.
“Le di el diagnóstico puntual de cómo están las cosas… tanto del punto de vista técnico como presupuestal”, dijo.
En términos financieros, precisó que el organismo enfrenta una deuda con proveedores acumulada desde hace aproximadamente 10 años. A esto se suma una cartera vencida elevada, es decir, usuarios que no han pagado el servicio, además de pasivos significativos que limitan su capacidad de inversión.
“Hay fuertes pasivos, hay deuda del Interapas, hay cartera vencida… ya daré números cuando tenga el informe final”, adelantó.
El mayor reto para cualquier cambio estructural no es administrativo, sino físico, pues el sistema hidráulico y sanitario funciona como una red interconectada entre municipios, lo que impide dividirlo de manera simple.
“Hay mucha infraestructura que no se puede repartir, no es una repartición de bienes, es la distribución del agua”, explicó.
El alcalde detalló varios ejemplos concretos, entre ellos que el drenaje funciona como una sola red, determinada por la gravedad, por lo que no puede separarse por límites municipales.
También dijo que los pozos ubicados en zonas limítrofes abastecen simultáneamente a más de un municipio, y además las presas están en la capital, mientras que la planta de tratamiento de Tenorio se ubica en la zona de Villa de Pozos.
A todo ello se suma que la existencia de alrededor de 3 mil válvulas de control compartidas, que regulan el flujo de agua en toda la ciudad y de los municipios que forman parte de Interapas.
“El drenaje es una sola red… la gravedad lleva el agua a un lado. Puede haber unas 3 mil válvulas que controlan la ciudad que son compartidas”, detalló.
El riesgo: afectar el suministro de agua
Ante este escenario, Galindo fue enfático en que cualquier decisión, incluida la posible desaparición del Interapas, debe garantizar el abasto de agua.
“El proceso no puede afectar en ningún momento la distribución de agua porque sería una muy mala medida”, afirmó.
Subrayó que el objetivo central es evitar interrupciones en el servicio, incluso durante una eventual transición institucional.
El alcalde también advirtió que, si el organismo desaparece, los municipios tendrán que asumir directamente la responsabilidad del servicio, lo que implica retos técnicos, administrativos y financieros.
“Hay un segundo capítulo muy delicado: si desaparece el Interapas, los alcaldes tenemos que prepararnos para asumir la responsabilidad”, señaló.
En el caso de la capital, aseguró que ya existe un plan avanzado para operar el sistema de agua de manera independiente, entre las que se encuentra la creación de una Dirección del Agua Municipal desde hace dos años.
También habló sobre el desarrollo de sistemas informáticos para cobro y distribución, que ya cuentan con la integración de equipos técnicos para atender fugas y drenaje.
“Tenemos más de un año preparando todo para asumir esa responsabilidad… estamos listos”, afirmó.
Aunque el Gobierno del Estado planteó el 30 de mayo como posible fecha para concretar cambios, según lo dicho por Galindo, el proceso es altamente complejo.
“Mi voluntad es que sí sea el 30, pero técnicamente es muy complicado lo que estamos intentando”, admitió.
Añadió que ya existe disposición de algunos alcaldes para avanzar en acuerdos, pero el factor determinante será la coordinación política.
“Vamos a esperar que haya voluntad política. Si no hay voluntad, no será ni en mayo ni después”, concluyó.





