Aumentos salariales UASLP, algunas precisiones

Por Victoriano Martínez

A la redacción de Astrolabio Diario Digital llegaron reclamos con la pretensión de aclarar, no que la afirmación del rector Alejandro Zermeño Guerra en el sentido de que en cinco años no han aumentado los sueldos de los funcionarios en la UASLP, sino que sí aumentaron, pero no tanto como se mencionó.

Hubo argumentos tan poco lógicos como señalar que los ingresos varían mes a mes por el número de clases que imparte cada catedrático, lo que difícilmente alcanzaría para la variación entre marzo de 2025 con marzo de 2026.

No obstante, entre lo señalado hay algo que sí obliga a reconsiderar los porcentajes de variación entre esos dos marzos: en 2025 el pago no incluyó prima vacacional y en 2026 sí, por la fecha en que inició el periodo vacacional de Semana Santa. Para ser contrastables los pagos en ese periodo, la comparación debió darse entre abril 2025 y marzo 2026.

Al aplicar ese ajuste, el ingreso bruto del rector aumenta 0.5 por ciento y no 69.01 por ciento, el del secretario general se reduce un 0.31 por ciento y no aumentó 60.04 por ciento, y el ingreso bruto de la abogada general aumenta 0.77 por ciento y no 64,34 por ciento.

En el caso de los ingresos netos, los del rector aumentan 1.25 por ciento y no un 62.72 por ciento, los del secretario 0.44 por ciento y no 55.85 por ciento y los de la abogada general un 2.69 por ciento y no un 64.92 por ciento.

Para el caso del ajuste en la comparación con el año 2020 los ingresos brutos del rector aumentaron 12.3 por ciento y no un 94.35 por ciento, los de la abogada general disminuyeron un 3.5 por ciento y no aumentaron un 61.42 por ciento. La comparación para el caso del secretario general no es posible porque no aparece en la relación publicada en la Plataforma Estatal de Transparencia.

En el caso de los ingresos netos comparados con 2020, los ingresos del rector aumentaron 11,68 por ciento y no un 88.49 por ciento, y los de la abogada general un 4.48 por ciento y no un 70.39 por ciento.

Para redimensionar la proporción de los incrementos de 2025 a 2026, se elaboró una tabla de variación mes a mes de diciembre de 2024 a marzo de 2026, el más reciente disponible, sobre tres cargos: el rector por tener el sueldo más alto entre los funcionarios, el sueldo más alto entre los analistas programadores, que a la vez lo es entre el personal de confianza, y el de prefecto, el sueldo más bajo entre los empleados universitarios.

Los aumentos prácticamente se replican salvo en diciembre, cuando se entregan las prestaciones propias de la época: el ingreso del rector aumento ese mes un 4.17 por ciento entre 2024 y 2025, el del analista programador un 6.91 por ciento y el del prefecto un 17.27 por ciento.

“Tenemos cinco años que no ha habido incrementos salariales a mandos medios y superiores”, fue lo que dijo el rector Zermeño Guerra. No sólo los tan variables ingresos reportados en la Plataforma Estatal de Transparencia lo desmienten –por mucho o por poco– sino también un documento específico que señala el aumento preciso.

Se trata del Tabulador Salarial “Funcionarios (Mando Superior y Mando Medio)” que, tanto el publicado en 2024 como el de 2025, especifican antes de enlistar los cargos “Incremento del 4%”.

Ante la afirmación del rector Zermeño Guerra no queda más que decir… y, sin embargo, aumentaron… ¿O no?