Una jarra verde

Alejandro Rubio

¿Cuánto vale el tiempo de una persona para un partido político? Una jarra verde.

El municipio de Soledad de Graciano Sánchez no es cualquier cosa, es el bastión gallardista, el fuerte económico y clientelar del partido y familia que hoy se encuentran en el poder.

Guardando sus respectivas dimensiones, algo así como lo que fue el Estado de México para el Partido Revolucionario Institucional, es el municipio soledense para los Gallardo.

Todos vimos cómo para el PRI, la pérdida de aquel Estado fue el golpe final hacia su extinción. Hoy tan solo aplazan la fecha de que ocurra, pero el partido ha sido reducido a un satélite más que se dedica a chupar sueldos.

Lo mismo le ocurriría a la gallardía si perdiera Soledad. Su centro de mando desaparecería junto a su base clientelar más fuerte.

Con esto voy a que hace unos días recibí un mensaje de una persona que vive en dicho municipio, a la cual conozco muy bien. Me dijo: “el pollo ya está haciendo campaña nos está poniendo un vídeo en algunas casas y nos está dado una pinche jarra verde. Verdad que es campaña adelantada”.

No me sorprendió la campaña adelantada, aunque sí que esta persona lo supiera identificar y, sobre todo, que le hiciera ruido. Lo que me llamó la atención fue el desprecio a la jarra verde, que sí, es muy pinchurriento que el partido con mayor presupuesto del estado busque convencer con esas miserias que se compran de mayoreo a menos de 15 pesos en el Plasti-Centro, pero lo curioso es que esto antes no era así, cualquier regalo que viniera de ellos era bien recibido.

Resulta que en las colonias soledenses convocan a vecinos en la casa de alguno de ellos y se les reproduce un video en el que aparecen el dirigente del Verde, Ignacio Segura Morquecho; la senadora, esposa del gobernador y posible candidata a la gubernatura, Ruth González Silva, y el mandatario estatal, Ricardo Gallardo Cardona.

“Nos toca hoy, unirnos y defender, defendernos porque en el 2027 necesitamos que San Luis Potosí continúe la transformación, que no regresen estos malos gobiernos, que no regresen estos gobiernos pasivos, que seamos un gobierno que siga empujando y que siga creciendo por San Luis Potosí”, dice Ignacio Segura en un fragmento del video.

Enseguida de estas palabras, viene una presentación de Ruth González, quien dice que lo que más la motiva para estar ahí es ayudar a la gente y luego hace mención y presume de la rehabilitación que dio el Gobierno del Estado al bulevar Antonio Rocha Cordero, hoy llamado Circuito Potosí, sin que su nombre haya sido cambiado oficialmente.

También hace un recuento que los apoyos económicos que entrega la administración estatal y dice: “No queremos que eso se pierda. La maldita herencia quiere regresar a gobernar el Estado de San Luis Potosí para seguir robando, esa es la realidad, no podemos permitirlo, tenemos que seguir con estos apoyos, no queremos que se pierdan, no queremos que se los quiten, porque lo primero que van a hacer, si es que llegan, que no lo vamos a permitir, si es que llegan, es quitárselos”.

En el mismo tenor, el gobernador hace mención de los programas sociales y hace énfasis en unirse al Partido Verde Ecologista de México para mantenerlos.

Este modus operandi no es nuevo ni se inventó aquí y tampoco sé qué tan útil siga siendo esta amenaza de que, si pierden, los programas sociales van a desaparecer.

Y listo, después de aventarse este infumable comercial a cada persona se le regala una jarra de plástico de tapa verde y una bolsa para mandado hecha de material reciclado (sí, esto es lo más ecologista que han hecho en toda su historia).

Días después me llegaron de la misma persona estos mensajes: “aquí si no estamos afiliados al partido verde no, nos dejan el agua gratis del pollo”, acompañado de una fotografía en la que aparece una pipa del Gobierno del Estado.

Y remató: “Ya mi voto será para zumaya. El huasteco”.

En este punto vale aclarar que yo no hago campañas (por mucho que esto pueda parecerlo) ni aplaudo, menos a innombrables cuya riqueza es inexplicable. Pero hago mención de esto porque llamó mi atención este cambio de bando de un gallardista de hueso colorado después de más de 15 años que esta familia ha sido dueña de Soledad.

“Solo nos utilizan. Cómo anzuelos!” (sic).

Y el despertar está ahí.

La gallardía ha despreciado su bastión. A la gente no le gusta el trato con migajas que le dan. Son conscientes de cada una de las jugadas que solo están enfocadas en conseguir votos y mantenerlos bajo control. Y también que el castigo por ello se da en las urnas.

Aunque este es un caso individual, ¿cuántos simpatizantes no se sentirán de la misma forma? ¿Cuántos pensarán en darle su voto a otro candidato, aunque parezcan “controlados”?

El abuso y la soberbia del Verde pueden cobrarle factura y en su misma casa.

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.

Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Actualmente director editorial de Astrolabio Diario Digital, con interés y experiencia en Transparencia y el Derecho de Acceso a la Información Pública. Formó parte de la tercera generación del MásterLab en edición de investigaciones organizado por Quinto Elemento Lab.